
Keiko Fujimori asume la presidencia de la República después de tres fracasos electorales, pero no es ajena al protagonismo porque desde hace 20 años es la figura central política del Perú y carga con ella “un apellido que divide a la ciudadanía”.
Con 51 años, Fujimori Higuchi será la segunda presidenta del Perú, pero la primera elegida por voluntad popular.
Conocida simplemente como Keiko, tomará las riendas del Ejecutivo que alguna vez ocupó su padre, Alberto Fujimori, cuyo mandato tuvo “mano dura y un legado ambivalente”.
El politólogo Jorge Aragón menciona a AFP que su apellido “es una marca bien posicionada, guste o no”.
Graduada en Estados Unidos y con experiencia como congresista y lideresa de Fuerza Popular, Keiko se define como metódica e hija de dos ingenieros, cuyo crecimiento estuvo envuelto en cámaras y escoltas —lo dijo al periodista Ismael Cala en una reciente entrevista—.
Su padre, Alberto Fujimori, gobernó el Perú en tiempos de terrorismo: la lucha armada contra el grupo maoísta Sendero Luminoso y los guevaristas del MRTA.
Si bien controló la hiperinflación, fue condenado por corrupción y crímenes de lesa humanidad.

No es un secreto la magnitud del recuerdo de su padre, mas su figura también genera un profundo rechazo que le cerró las puertas del palacio en las elecciones que perdió.
Se le atribuye a Keiko Fujimori gran parte de la crisis política peruana a partir del Congreso que maneja su partido, Fuerza Popular, y sus respectivas alianzas.
“Acá estoy. Con la fuerza que tuvo mi padre para derrotar a Sendero Luminoso y al MRTA vamos a acabar con los delincuentes”, prometió la presidenta.
Miguel Torres, segundo vicepresidente de su Gobierno, confesó a AFP que “cada golpe que ha recibido (Keiko) en la vida no la ha quebrado, la ha fortalecido aún más de lo que cualquiera podría imaginar”.
Keiko Fujimori estuvo más de un año en prisión preventiva al ser investigada por un presunto lavado de activos por el caso Odebrecht, y tras ello, ha buscado mostrarse como conciliadora.
“En mi carrera política he cometido errores, de ellos aprendí; pero me levanté además con mucha más fuerza”, precisó.
En abril de este año, mencionó a la AFP al ser consultada si la recordarán más que a su padre. “Tengo la valla alta y espero superarla”, aclaró.
Con información de AFP.







