
Las primeras prendas que produjo Art Atlas, empresa textil de Arequipa fundada por Jéssica Rodríguez y Jorge Castillo, fueron elaboradas con algodón nativo de la selva peruana, en tonos naturales verdes y marrones. La elección no fue casual. Durante un intercambio académico en Francia, Rodríguez, hoy directora ejecutiva de la compañía que tiene una fábrica de más de 6,000 m2, observó que personas con alergias y pacientes oncológicos buscaban prendas elaboradas con fibras 100% naturales.
“Nos metimos en el nicho de las fibras naturales, los colores naturales y lo orgánico para abastecer a un consumidor que, además, cuida el medio ambiente y la tierra. Mi esposo y yo terminamos convencidos de que este era el modelo de negocio del que nos gustaría vivir por el resto de nuestras vidas”, dice.
Un cuarto de siglo después, Art Atlas exporta prendas elaboradas con fibras naturales y orgánicas principalmente a Estados Unidos y Europa, mientras atiende el mercado peruano a través de su propia cadena de tiendas, Anntarah. En entrevista con G de Gestión, Rodríguez cuenta cuáles son los próximos pasos de la compañía, el nuevo destino, sus planes para ampliar capacidad y cómo la segunda generación empieza a involucrarse en el negocio familiar.
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¿Cómo nace Art Atlas?
Mi esposo, Jorge Castillo, y yo somos los fundadores. Antes de que se creara la empresa, en el 2000, él trabajaba en el sector financiero y yo en una empresa que transformaba fibra en hilo. Ahí empezó mi relación con el mercado internacional. Pero, incluso antes, nuestra inquietud nos llevó a tener dos emprendimientos que no maduraron, pero que formaron parte del inicio de nuestra actual empresa.

¿Cuánto exportaron en su primer año, en el 2000?
Nuestro primer envío fue de apenas 200 suéteres. A partir de ahí fuimos creciendo y ampliando nuestra oferta a T-shirts, cárdigans y otras prendas. Hoy exportamos mas de 200,000 prendas al año.
En ese crecimiento fue clave la confianza de nuestros primeros clientes internacionales, que apostaron por nuestra propuesta y nos dieron condiciones que nos permitieron acompañar ese crecimiento y seguir desarrollándonos.
Y tras 25 años de operación, ¿cuál ha sido el resultado?
Este es un negocio complejo en el que se debe trabajar constantemente en nuevas colecciones con un año de anticipación. Ahora estamos trabajando las colecciones de clientes extranjeros para que las vendan en 2027.
¿Qué segmentos atienden?
Es un nicho de mercado de clientes que atienden a un segmento con alta capacidad adquisitiva. Nosotros les vendemos a marcas bien posicionadas que comparten nuestra misma filosofía de hacer negocios y valoran nuestras certificaciones y el uso de fibras naturales orgánicas y su trazabilidad. Son clientes que pagan por prendas hechas con hilados naturales de Alpaca y algodón orgánico, sin tintes ni pesticidas y elaboradas bajo principios de Comercio Justo.
¿Clientes como Loro Piana?
No trabajamos directamente con ellos, aunque nos encantaría porque están en nuestro nicho de mercado.
¿A qué destinos exportan?
El 70% de nuestra producción se dirige a Estados Unidos. El resto se reparte entre Inglaterra, Alemania, Francia y otros países europeos.
¿Entrarán a un nuevo mercado pronto?
Siempre estamos explorando nuevos mercados, como por ejemplo Australia que es contra estación, participando en ferias y visitando potenciales clientes.
¿Y Asia?
Es un mercado potencial, pero sabemos que no es fácil venderles; el mercado chino se ha sofisticado y, por la cercanía y la logística que ellos tienen, es más fácil para ellos conquistar mercados cercanos. Pero lo seguimos intentando.

“Una tienda propia por año”
¿Qué negocio aporta más a la facturación de Art Atlas?
Como empresa tenemos nuestra división de exportaciones, que representa el 80% de nuestra facturación, y el otro 20% corresponde al mercado local a través de nuestras tiendas propias Anntarah. Antes de la pandemia teníamos 19 tiendas, pero nos quedamos con 12 entre Lima, Arequipa, Cusco y Puno. Tuvimos que cerrar en Chile.
¿Hay planes de volver a Santiago de Chile?
Estamos esperando el momento oportuno. No lo hemos descartado, pero no será ni este año ni en 2027.

¿Abrirán una nueva tienda?
Nuestra meta es abrir una tienda en el país por año. Este año nos hemos mudado a una tienda más grande en el Jockey Plaza (Nota: evitó mencionar el monto de inversión).
¿Y en 2027 dónde abrirán?
Todavía evaluamos alternativas, no hay nada definido. Una opción es Cusco y otra, Lima. Dependerá de cómo se desarrolle el fenómeno de El Niño. Nuestra meta de crecimiento es paso a paso: una tienda por año.
El crecimiento a mediano plazo
¿Cuánto proyectan crecer este 2026?
Como grupo Art Atlas esperamos una facturación entre 10% y 15% mayor que la del año pasado. Son cifras más conservadoras de lo que habíamos proyectado en 2025. Estamos creciendo más en exportaciones que en las tiendas a nivel local debido al clima.
¿Cuáles son los planes para el corto plazo?
Nuestra visión es crecer con pies de plomo; es decir, paso a paso. Y crecer de la mano de nuestros clientes, y seguir dando empleo sostenible a nuestros más de 350 trabajadores y seguir apoyando a talleres externos y artesanos.
¿El plan incluye ampliar su fábrica de Arequipa?
Cuando hace algunos años logramos mudarnos a nuestro primer local propio de 6,000 metros cuadrados pensábamos: “¿Y cómo lo vamos a llenar?”. Pero en el transcurso de los años lo logramos y esperamos seguir creciendo.
Entonces, ¿el espacio de la fábrica ha quedado pequeño?
Por ahora estamos con el espacio justo, pero ya nos estamos proyectando al futuro con espacios de ampliación, ya tenemos nuevos terrenos, pero todavía no hay un plan exacto de construcción o mudanza. Mas bien mantenemos la política de renovación tecnológica permanente con maquinaria especializada de última generación. Además, hemos implementado el uso de IA y paneles solares, y nuestro sistema de generación de calderos funciona con gas natural. Estamos siempre modernizándonos.
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Premio EMA Macrorregión Sur
El reconocimiento responde a una estrategia que la empresa ha construido alrededor del desarrollo social y ambiental: como su iniciativa de cunas para los hijos de sus colaboradores, programas de capacitación para mujeres artesanas, proyectos educativos y su fundación Art Atlas que impulsa mejoras en la calidad de vida de comunidades vinculadas al sector textil. “La empresa nació siendo sostenible”, afirma Rodríguez.
Al respecto, explica que trabajar con fibras naturales implica entender y adaptarse a las particularidades propias de un recurso natural. La alpaca, por ejemplo, cuenta con una extraordinaria paleta de 24 tonos naturales y su producción está vinculada al entorno, las condiciones climáticas y las tendencias del mercado. Esto exige a toda la cadena trabajar con una visión de largo plazo y una gestión cada vez más responsable del recurso.
A ello se suma uno de los principales desafíos del sector: el cambio climático. “Estamos viendo cambios en las condiciones climáticas de las zonas altoandinas, que nos plantean nuevos retos y nos obligan a adaptarnos. Al mismo tiempo, los mercados internacionales demandan cada vez más una alpaca producida de manera responsable, trazable y certificada”, señala.
Desde Art Atlas, este compromiso se traduce en trabajar con criterios de sostenibilidad y trazabilidad a lo largo de su cadena de valor. Rodríguez, como presidenta de la Asociación Internacional de la Alpaca, señala que a nivel sectorial se vienen impulsando iniciativas como la certificación de predios alpaqueros bajo el estándar internacional RAS (Responsible Alpaca Standard), que permite contar con fibra de alpaca certificada, así como el trabajo con criadores de comunidades altoandinas para fortalecer las prácticas de manejo sostenible. “Hemos logrado avances importantes, pero todavía queda mucho por hacer. Hay retos, como el cambio climático y las nuevas exigencias de los mercados, que requieren que todo el sector trabaje unido”, afirma

Coordinadora en la revista G de Gestión e integrante del podcast de economía y negocios 'Actualidad Latinoamericana'. Escribo sobre management, agricultura, tecnología y emprendimientos. Bachiller en Periodismo por la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Activa participante de los cursos del Centro Knight para el Periodismo en las Américas.








