
La crisis geopolítica en Medio Oriente viene golpeando al sector aéreo internacional por su impacto en el precio del combustible y este mes, sostienen las aerolíneas, ya comienzan a sentirse los efectos.
Ante los constantes cierres en el estrecho de Ormuz -que interrumpen el paso del 20% del petróleo mundial- desde abril la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha advertido una escasez y encarecimiento del jet fuel, combustible que se usa en la aviación, lo que podría producir cancelaciones de vuelos.
Al factor geopolítico se suma una falta de capacidad de refinación para el combustible de aviones, ya que muchas plantas están priorizando la producción de gasolina y diésel, mientras que otras instalaciones han sufrido daños estructurales que limitan su operatividad.
Esto ha provocado una escalada de precios pues, según reportan las fuentes, antes del conflicto el combustible para aviones costaba unos US$ 90 por barril, pero ahora oscila entre US$ 180 y US$ 220. Esto pone en jaque la sostenibilidad financiera de las compañías aéreas, teniendo en cuenta que normalmente el combustible representa alrededor del 30% de los costes de las aerolíneas.
Ante este escenario, la IATA advierte que, a nivel global, las aerolíneas han implementado diversas medidas para mitigar la falta de combustible.
“Algunas aerolíneas han aumentado las tarifas, añadido recargos por combustible o incrementado el coste de los servicios auxiliares. En algunos casos, ya hemos visto la suspensión de rutas que ya no son viables económicamente, la reducción temporal de vuelos, la retirada anticipada de aviones antiguos o el cierre de aeronaves en tierra”, indicaron fuentes de IATA a Gestión.
Cabe precisar que, entre marzo y abril, aerolíneas de Europa y Asia como Air India, Cathay Pacific, Thai Airways y el Grupo Lufthansa han implementado ajustes significativos en sus precios y recargos por combustible para compensar el encarecimiento.
LEA TAMBIÉN: Gremio turístico internacional preocupado por casos de quiebra de aerolíneas en la región
¿Pasajes más caros en Perú?
La situación en América Latina todavía es distinta a la que enfrenta Europa, que enfrenta un riesgo mayor por su cercanía al Medio Oriente. En el caso del Perú, el problema no es de disponibilidad del combustible -debido a que el país se abastece de productores regionales como Colombia, Ecuador, México y Estados Unidos- sino por el incremento de precios, precisó la Asociación de Empresas de Transporte Aéreo Internacional (AETAI).
“En este lado del hemisferio, el impacto se da más que nada por el precio, porque la provisión no se ha visto afectada (…) Hay incertidumbre respecto a cómo esto se va a ir materializando. Si el precio del combustible se duplica, evidentemente hay una presión y llega un momento en que se va a tener que trasladar ese costo al precio del boleto”, indicó Carlos Gutiérrez, gerente general de AETAI.
La forma en que este incremento se trasladará a los pasajeros que viajan desde Perú o con destino al país no sería inmediato ni subiría de la misma forma para todos.
Según precisó Gutiérrez, la eventual alza en el mercado peruano dependerá de las estrategias comerciales y los contratos de “compras a futuro” que haya hecho cada aerolínea, los cuales suelen proteger los precios.
“Las compras a futuros marcan un precio determinado por un periodo de tres meses, seis meses o más. Si durante ese periodo el combustible sube, se respeta el precio. Pero, si hoy a las compañías aéreas se les vence el contrato que protegía el precio, evidentemente el nuevo contrato que tendrán que suscribir va a ser con el precio actual”, indicó.
Con un costo del jet fuel que se ha duplicado, la presión ya comenzó a reflejarse en decisiones operativas de algunas aerolíneas internacionales en la región. Por ejemplo, señaló, la aerolínea española Plus Ultra anunció recientemente que ha decidido suspender vuelos hacia Colombia, mientras refuerza otras rutas como Lima.

Pese al escenario en el que aún no se puede prever cancelaciones masivas de vuelos o aumentos drásticos de tarifas en el Perú, Víctor Fuentes, economista del Instituto Peruano de Economía (IPE) precisó que el principal riesgo está asociado a las dificultades que enfrentan turistas internacionales para viajar desde mercados lejanos.
Con el peso relevante que tiene el transporte aéreo, está situación podría afectar diversos rubros como la cadena turística, que incluye hoteles, restaurantes, comercio y servicios.
“En la medida en que una parte no menor de los turistas vienen de países como Estados Unidos, Europa y Asia, que son precisamente los turistas de más alto valor, tienen complicaciones para llegar, esto puede afectar el turismo al prolongar aún más que no se recuperen los niveles prepandemia”, explicó.
Menos turistas en el Perú
Para el sector turismo la crisis ya comenzó a sentirse en las reservas hacia el Perú, que es particularmente vulnerable porque depende de vuelos de larga distancia para atraer a turistas de alto gasto.
Aunque en abril el flujo de viajeros se mantuvo normal debido a que muchos turistas habían comprado sus boletos con meses de anticipación, desde ese mes ya comenzaba a reflejarse una menor intención de viaje hacia el Perú desde países para lo que el vuelo resulta más largo, precisó Tito Alegría, presidente de Proturismo.
“El impacto no se vio en los aeropuertos, pero sí se vio en los sistemas de reservas en abril. Observamos que se marcó un punto de quiebre donde se ha registrado una fuerte desaceleración en la intención de viaje y un freno en el ritmo de nuevas reservas para la temporada alta, que son de junio, julio y agosto”, sostuvo.
Ahora, en las primeras semanas de mayo, los operadores de turismo ven una contracción importante en la llegada de pasajeros. Según precisó, la intención de viaje de países de largo radio que vienen a Perú se está contrayendo alrededor de 20%.
“De mantenerse esta tendencia alcista, el Perú podría enfrentar una contracción de hasta el 20% o 25% en la llegada de turistas de mercados estratégicos como el asiático y el europeo para el próximo semestre”, dijo.
Cabe mencionar que las rutas hacia Lima desde mercados emisores clave como Madrid, París, Nueva York o Shanghái toman entre 10 o 12 horas de vuelo, lo que vuelve mucho más sensibles sus costos operativos ante cualquier incremento del combustible. De hecho, el representante de Proturismo señaló que, por ejemplo, un pasaje a Madrid que costaba cerca de US$ 1,000 ahora debe estar entre US$ 1,200 o US$1,500.
Esta situación no solo amenaza el turismo receptivo. También podría encarecer los viajes domésticos en un país altamente dependiente del transporte aéreo para conectar sus principales destinos turísticos.
“A nivel local enfrentamos un doble impacto. Al ser un destino que requiere necesariamente transporte aéreo interno para conectar el circuito sur o el norte, el incremento del combustible también encarece los tramos domésticos”, señaló Alegría.
Según indicó, eso coloca al Perú en desventaja frente a otros destinos regionales con mejores conexiones terrestres o ubicaciones más cercanas a los mercados emisores.
Por ello, en medio de la crisis, Proturismo plantea reducir sobrecostos en el sector aéreo para intentar compensar el impacto internacional del combustible, especialmente el cobro de la TUUA de conectividad en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, reiterando que afecta la competitividad del Perú como hub regional.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.







