
Aruba está a solo un vuelo desde Lima. Cuando LATAM Airlines inauguró la ruta directa, a fines de 2024, el viajero peruano añadió a su lista de planificación una alternativa más veloz para tomar las vacaciones de sol eterno y mar turquesa. Así, con el tiempo, este destino ha ido ganando visibilidad en la agenda.
De acuerdo con la data de Booking.com, solo durante enero de 2026, nuestro país se ubicó como la sexta nación, a nivel mundial, que más buscó a la también conocida como One Happy Island. No obstante, hay otros factores que, finalmente, mueven la aguja a la hora de emprender una travesía, indica Marienela Mendoza, presidenta del Gremio de Turismo de la Cámara de Comercio de Lima (CCL). ¿Cuáles son?

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Mercado peruano
Más que lujo, el viajero peruano que visita Aruba considera medular la eficiencia desde el momento cero; es decir, desde el traslado. A ello le suma la estadía optimizada y una gran experiencia de playa.
“Destinos como México y República Dominicana están entre los más elegidos fuera de la región. Eso muestra que el Caribe tiene un peso importante dentro de los viajes vacacionales al exterior. [...] En viajes vacacionales, cuando el objetivo principal es el descanso, la comodidad juega un papel resaltante. Para muchas personas que viajan por pocos días, un vuelo directo representa una mejor experiencia desde el inicio", comenta Mendoza.
Así, la eliminación de escalas que implicaban aterrizar en Colmbia o Panamá ha reducido la fricción del viaje y ha ampliado la base de visitantes.
“Muchas veces el tiempo total de traslado es lo que termina inclinando la decisión, sobre todo cuando se trata de viajes de descanso. Cuando el destino se percibe más accesible y el viaje es más corto, se vuelve más atractivo para familias, parejas o personas que cuentan con pocos días de vacaciones. Eliminar una conexión reduce la sensación de cansancio y posibles contratiempos, lo que da mayor tranquilidad al momento de comprar”, explica.
Glen Baluarte, peruano y front desk de Marriott Courtyard (Aruba), ha notado el cambio: más compatriotas hacen check-in en su centro de labores. Para él, el turista peruano dejó de ser una presencia esporádica y hoy ya forma parte más frecuente de la ocupación hotelera.
“La mayoría viene por vacaciones o por luna de miel, muy pocos por motivo de trabajo. [...] El peruano tiene un ticket estándar y suele buscar que el hotel incluya desayuno; y algunos, bar y comida. La mayoría prefiere quedarse cerca del mar. [...] Mis paisanos han decidido tomar ventaja del vuelo directo; de un 100% de huéspedes, alrededor de un 15% es peruano”.
A nivel de toda la isla, estima Baluarte, llegan 5,000 peruanos al mes en temporadas puntuales: Semana Santa (marzo o abril) y Fiestas Patrias (julio). En contraste, hay menor presencia en enero y febrero, lapsos acaparados principalmente por estadounidenses que escapan del invierno boreal.
La vocera de la CCL describe también la posición económico-social de los viajeros: “En términos generales, el turismo internacional vacacional suele estar asociado a segmentos de nivel socioeconómico medio y medio alto, que planifican con anticipación y buscan paquetes estructurados”.

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Actividad hotelera
Aunque va en aumento, la llegada de más peruanos a Aruba no ha generado aún una revolución operativa en los hoteles. Hay una explicación, de acuerdo con Baluarte: los vuelos descienden al atardecer y es, por tanto, el bloque nocturno el que absorbe la bienvenida sin necesidad de reforzar las planillas.
Lo que sí ha observado el compatriota es mayor dinamismo en áreas como recepción y alimentos y bebidas. Es un crecimiento orgánico que incrementa la actividad sin alterar el equilibrio operativo.
Además, al tratarse de un destino dolarizado, el tipo de cambio es determinante. Mendoza lo precisa: “El tipo de cambio influye bastante en la decisión de viajar porque los paquetes internacionales están en dólares. Cuando el sol se mantiene estable, los turistas sienten mayor seguridad para asumir ese gasto. En cambio, cuando hay incertidumbre económica o variaciones fuertes en el dólar, muchas veces el viaje se posterga o se opta por destinos más cercanos”.
Agrega: “La inflación también pesa, porque reduce el presupuesto disponible. [...] Cualquier variación del tipo de cambio o aumento en los pasajes aéreos impacta directamente en el costo final. En ese contexto, el viajero suele pensarlo más, comparar opciones o incluso postergar la decisión”.

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Factores diferenciales
México y República Dominicana llevan años captando al turista peruano con infraestructura hotelera amplia y paquetes competitivos. Frente a estos gigantes, Aruba refuerza su atractivo con la propuesta de conectividad directa y con una experiencia más cuidada, “menos masiva”, como indica Baluarte.
En efecto, este paraje no se caracteriza por ser un punto de grandes malls ―ninguna tienda funciona el domingo― o vida nocturna ―solo un pub mantiene sus puertas abiertas hasta el amanecer, The Mill nightclub―: es un sitio más bien de descanso. Asimismo, la belleza de las playas como Eagle Beach y Baby Beach se compagina con la sensación de seguridad y el servicio turístico.
En suma, Aruba construye su identidad con calma y no con ruido.

- El dato:
Para el primer semestre de 2026, Aruba se posicionaría como el segundo lugar más buscado del Caribe por los viajeros peruanos, avizoran LATAM Airlines y Booking.com.

Redactora de Economía en diario Gestión. Periodista piurana con seis años de experiencia profesional en el rubro.








