
El anuncio de reestructurar completamente Petroperú a través de un decreto de urgencia (DU) se concretó. Gestión revisó el texto que se publicó finalmente en edición extraordinaria en normas legales antes que acabe el 2025. ¿Cuáles son los cambios clave?
El 30 de diciembre, tal como adelantó el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), se puso sobre la mesa de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) la propuesta para el DU que cambiaría a la petrolera estatal tal como la conocemos ahora. La versión final tiene fecha de 31 de diciembre en la madrugada.
La pieza clave es que se pretende autorizar, de manera excepcional y por razones de necesidad pública, “la reorganización patrimonial de los activos de Petroperú [...] los cuales pueden incluir a los activos tangibles e intangibles, licencias, permisos y contratos y entre otros". “Estos bloques patrimoniales pueden incluir a la nueva refinería de Talara”, se complementa.

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En específico se podrá “trabajar” con uno o más bloques patrimoniales. Por ejemplo, cada bloque integra activos tangibles (refinerías, terminales, plantas de venta, flota), activos intangibles (marcas, derechos de uso, Know how), licencias (concesiones de exploración, permisos ambientales), permisos (autorizaciones administrativas) y contratos (acuerdos comerciales, suministros).
“Esta amplitud de objetos patrimoniales permite crear bloques temáticos coherentes -por ejemplo, un bloque integrado por la Nueva Refinería de Talara y sus infraestructuras anexas; otro que agrupe las operaciones de distribución y retail; otro dedicado a la exploración y producción- cada uno capaz de constituir una unidad económica viable”, refiere la exposición de motivos del DU.
Aquí el rol de ProInversión será clave en las tareas de la reestructuración de la petrolera estatal.
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¿Quién se encargará de estos bloques patrimoniales?
El o los bloques patrimoniales, según corresponda, serán transferidos a uno o varios “Vehículos de Propósito Especial”, conocidos como SPV, cuya titularidad es de Petroperú.
¿Para qué sirven los SPV? En términos sencillos, podemos decir que es una empresa independiente creada por una empresa matriz (en este caso, Petroperú o el Estado) para cumplir un objetivo muy específico, por ejemplo, operar la refinería de Talara o gestionar un lote petrolero.

Su razón de ser es que los activos, las deudas y los riesgos de ese proyecto no se mezclen con el resto de la empresa.
Es importante entender cómo funcionan pues con ello Petroperú no pasa como tal a manos de privados, pero sí se daría una participación privada.
Se podría resumir así: la titularidad de los activos (la refinería, los tubos) siguen siendo de Petroperú, es decir, el dueño no cambia. Pero, para la gestión, se crea el SPV y se contrata a un operador privado especializado para que lo maneje. Con ello, se abre la posibilidad de que el privado ponga el capital o el “know-how” a cambio de una parte de las utilidades del proyecto, pero no se queda con la empresa.
Encargo integral a ProInversión
Hace unos días, cuando se conoció que el Gobierno alistaba este DU, analistas adelantaron su posición para subrayar que la reestructuración de la petrolera no debería estar en sus propias manos, sino en alguien más. Por ejemplo, para el expresidente del directorio de Petroperú, Carlos Paredes, la pieza relevante en la discusión era ProInversión. Al final, esto es lo que sucedió.

El DU que revisó Gestión precisa que Petroperú queda “incorporada” a los procedimientos de promoción de inversión privada bajo el Decreto Legislativo N° 674, Ley de Promoción de la Inversión Privada en las Empresas del Estado.
Esta incorporación normativa activa todos los mecanismos, controles y modalidades previstos en dicha ley. Es decir, procesos de promoción (venta de activos, entre otros), aprobación de planes de promoción, auditoría técnica y legal, evaluación de candidatos, así como la supervisión posterior de ejecutores privados.
Entonces, es aquí donde aparece otro de los ajustes relevantes: la modalidad específica de promoción -que puede variar entre venta de acciones, transferencia de activos en bloque, estructuras más complejas como fideicomisos, o hibridaciones- es determinada por ProInversión, por medio de la aprobación del Plan de Promoción correspondiente que incorpora la o las modalidades que se determinen.
El texto argumenta que se le ha dado el encargo a ProInversión por criterios de eficacia: “[la entidad] cuenta con un estatuto técnico, personal especializado en evaluación de proyectos, y procedimientos estandarizados que aseguran una reestructuración conforme a mejores prácticas de ingeniería financiera y de gobernanza”.

Cabe subrayar, y así lo hace notar la exposición de motivos del DU, que ProInversión “no es un mero intermediario, sino es quien lidera, en cada etapa, desde el diagnóstico de activos, pasando por el diseño de bloques, hasta la negociación y cierre de transacciones, que implica la toma las decisiones sustantivas”.
Para que todo esto camine de la mejor manera también se incorpora una figura: un fideicomiso. ProInversión, a nombre de Petroperú, podrá celebrar acuerdos con la Corporación Financiera de Desarrollo (Cofide) u otras entidades autorizadas para que actúen como fiduciarios.
Cabe recordar que el fideicomiso es un mecanismo por el cual el fiduciario recibe en administración un patrimonio autónomo (los flujos de caja del bloque patrimonial) con la misión de destinarlo conforme a las instrucciones de la entidad promotora de la inversión.
Prioridades del destino de los recursos
¿A dónde se irá el dinero? El DU también es claro en establecer lo que se conoce como régimen de prelación de pagos. Esto con el fin de garantizar la continuidad operativa de las unidades de negocio que determine ProInversión.
Prioridad 1: pagos de pasivos operativos críticos.
Prioridad 2: El pago de las obligaciones financieras de Petroperú.
Prioridad 3: Otros que se determinen durante el proceso.
Los pasivos operativos críticos para garantizar la operatividad contemplan la compra de crudo, insumos químicos, servicios básicos, entre otros.
En todo este contexto, la norma también dispone que el Ministerio de Energía y Minas (Minem) podrá transferirle a la petrolera estatal hasta S/ 240 millones. Esto buscará concretar las medidas relacionadas a su personal y reorganización interna. En sencillo, para efectuar la terminación de relaciones laborales.
Además, se autoriza a que Petroperú le transfiera a ProInversión hasta S/ 144 millones “para el cumplimiento de los encargos” en el marco de su reorganización patrimonial.
Proceso debe estar en marcha pronto para que sea irreversible
Para David Tuesta, extitular del MEF, el DU que autoriza la reorganización de Petroperú es una decisión acertada. Según indicó, la estructuración de activos y pasivos, junto con la consolidación de recursos a través de fideicomisos, apunta a cortar una dinámica que ha venido drenando recursos del Estado.
Aunque el DU no entra en detalle sobre qué activos conformarán la división de Petroperú en bloques patrimoniales, Tuesta señaló que posiblemente sea definido por estructuradores internacionales. A su consideración, no todos los activos tendrían que seguir el mismo camino.
“Van a conformar paquetes de activos que tengan coherencia productiva y comercial y, dependiendo de las características, ver si corresponde una venta, una concesión o algún tipo de colaboración estratégica, siempre con la mano del sector privado”, comentó a Gestión.
Incluso, precisa que algunos activos -como el edificio emblema de San Isidro y varios terrenos- podrían venderse directamente, mientras que en otros, como la refinería u oleoductos, se buscarían esquemas de participación privada o concesión.
Hacia adelante, Tuesta sostuvo que el éxito del proceso dependerá de la rapidez con la que se tomen decisiones claves. Lo ideal, indicó, sería iniciar con el proceso en las próximas semanas.
“La intención de este Gobierno debe ser dejar esto ya encaminado, de manera que el proceso sea irreversible. Si tienes el sector privado operando entre enero y junio con alguno de estos activos, el proceso ya está en marcha (…) Para que este proceso avance, el experto internacional debe estar ya contratado y operando de la mano de ProInversión en las próximas semanas”, sostuvo.
Otro punto central es la reducción del exceso de personal que se tiene en la empresa estatal con cerca de 3,000 trabajadores. Según explicó, los estudios realizados cuando formó parte del directorio de Petroperú mostraban que la empresa podía operar con un tercio del personal actual.
Para esto, las disposiciones complementarias del DU han establecido que el Minem realice un aporte de capital de S/ 240 millones. Estos recursos, aclaró Tuesta, no implican un nuevo salvataje, sino que será lo que se usará para ejecutar las liquidaciones a los trabajadores que sean despedidos.
“Es para cumplir con el artículo de despidos, no es para salvar a la empresa, y el Minem lo sacará de su propio presupuesto, no se va a dar un presupuesto adicional. Entonces es una medida concreta, fuerte y directa. Creo que es una señal de que el Gobierno plantea la medida como irreversible, piensan ir en serio”, explicó.
Adicionalmente, resaltó la importancia de sentarse con los acreedores para renegociar las deudas de la empresa bajo un nuevo esquema sostenible.










