
Las exportaciones de palta peruana alcanzaron durante el 2025 un hito histórico, consolidando al Perú como el tercer productor mundial. Para la campaña de este año, las proyecciones son que se llegue a niveles récord, aunque no estará exento de riesgos.
En la campaña 2025, los envíos al exterior de la variedad hass (representa el 96% del total de nuestros envíos al exterior de palta), alcanzaron las 723,000 toneladas métricas (TM), 38% más respecto a la campaña 2024, tras una recuperación de las condiciones climáticas que afectaron su producción desde 2023.
Vale indicar que, entre el 2011 y el 2024, la superficie plantada de palta hass en el Perú pasó de 21,000 a cerca de 77,000 hectáreas (has), y para el 2025 se reportaban cerca de 80,000 has, de las cuales unas 10,000 aún no alcanzaban aun una producción plena.
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Factor clave para el cultivo
Para este año, la Asociación de Productores y Exportadores de Palta Hass del Perú (ProHass), espera que la palta llegue a más hogares en el mundo. Según sus proyecciones, para la campaña de exportación 2026 se llegaría a despachar 773,000 TM de ese fruto, lo que, de concretarse, representaría un crecimiento del 7% respecto de la campaña 2025.
La cifra proyectada se sustenta en el levantamiento de información de las principales empresas exportadoras del país, asociadas y no asociadas a ese gremio.
Por tal razón, remarcó que resulta clave mantener el estándar de calidad, reforzar los controles de metales pesados y residuos y cumplir con la norma técnica de no cosechar ni exportar la fruta por debajo del 22% de materia seca como mínimo.

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Riesgo en fase de mayor producción
Si bien impera el optimismo sobre el desempeño de la palta peruana, lo cierto es que, según pronósticos de riesgo agroclimático para el cultivo, que elaboró el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), muestra que existen niveles de riesgo hasta mayo del 2026.
Vale recordar que la campaña de cosecha de palta hass suele iniciar a partir de noviembre de cada año, y alcanza su punto de mayor producción entre marzo y julio del año siguiente, declinando luego hasta finalizar en octubre.
Así, en nivel de riesgo alto -según Senamhi- se encuentran los cultivos ubicados en la costa norte (la principal zona productora), particularmente en los departamentos de Lambayeque y La Libertad, donde el exceso de lluvias previsto -vinculado al fenómeno El Niño- podría causar anegamientos en las plantaciones.
Esa situación, advierte, podría retrasar la acumulación de materia seca en los frutos, afectando su cosecha. Además, podría aumentar las afectaciones fitosanitarias a los paltos.
En la costa central y sur, el Senamhi estima que las elevadas temperaturas podrían provocar caída de frutos, así como aceleración de la maduración, con frutos de menor tamaño si no se maneja adecuadamente el riego y la humedad de suelo.
En consecuencia, refiere, el nivel de riesgo agroclimático variaría entre bajo a medio. Debido a las condiciones climáticas podría incrementarse la incidencia de plagas y enfermedades.

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Previsión en la sierra
En la sierra central, la entidad refiere que, en localidades de Ayacucho las lluvias podrían dificultar las labores de cosecha y favorecer la presencia de enfermedades.
Entre abril y mayo, indica, la prevalencia de temperaturas cálidas podría afectar el proceso de inducción floral para la siguiente campaña agrícola 2026-27. Con estas condiciones ambientales, el nivel de riesgo agroclimático variaría entre bajo a medio.
A su vez, en la sierra sur, el pronóstico es que hasta mayo las lluvias podrían dificultar las labores de cosecha, mientras que las condiciones cálidas incrementarían las necesidades hídricas del cultivo durante los días secos, favoreciendo también el desarrollo de poblaciones de plagas.
Por otro lado, la prolongación del periodo cálido entre abril y mayo, podría comprometer el proceso de inducción floral para la campaña agrícola 2026-27. Con este escenario el nivel de riesgo variaría entre bajo, medio y alto.
No se descarta tampoco ocurrencia de lluvias intensas que afecten los sistemas de regadío y el traslado de las cosechas a los mercados locales o centros de acopio.
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Temor por aumento de temperatura
Según Martín López, especialista de la Dirección Regional del Senamhi de Lambayeque, el temor por el impacto de las lluvias intensas ha disminuido, pero ahora existe un nuevo factor de preocupación para la industria, como es el alza en las temperaturas, que si bien pueden parecer moderados, tienen impacto significativo en la agricultura.
El experto refirió a Portal Frutícola que el mayor desafío se proyecta hacia el siguiente ciclo productivo, debido a que las altas temperaturas han acelerado el brote vegetativo, lo que podría afectar la futura floración si no se implementan manejos adecuados.
En el caso de la palta, cuya producción en un 50% se concentra en la costa norte del país, López señaló que ya se observan efectos asociados al estrés térmico.
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Comunicador social. Estudió en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, e Inglés en la PUCP. Diplomado en Economía y Finanzas en la Universidad de Esan. Labora actualmente como analista económico especializado en industrias extractivas, energía y transportes en el diario Gestión.








