
En un escenario macroeconómico condicionado por el riesgo de inflación y la volatilidad de los mercados de renta variable, los activos tangibles como las joyas, el oro o la alta relojería han recuperado su papel como uno de los pilares de preservación de capital.
“Oro de inversión”
Una de las puertas de entrada a este mercado es el denominado “oro de inversión”, compuesto por lingotes de pureza igual o superior a 995 milésimas y monedas acuñadas tras 1,800 con una pureza mínima del 90%.
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Este tipo de activo goza de una exención del IVA y permite al inversor minorista acceder al metal desde unos 60 euros con una garantía de liquidez inmediata.
En otro rango, la inversión trasciende el valor del material para centrarse en el peso de la marca de las piezas de joyería a través de firmas de lujo.
Compañías como Cartier, Tiffany’s o Bulgari transforman el metal en un activo financiero líquido donde la elaboración y la exclusividad son los parámetros que determinan la cotización.

Relojería de lujo
Este fenómeno es especialmente visible en la relojería de lujo, donde modelos de marcas como Rolex o Patek Philippe han registrado alzas que triplican su valor inicial.
En este tipo de piezas, la necesidad de tener todos los elementos que certifican y acompañaban al original, hace que si no están, pueda bajar su valor hasta un 25%.
En la cúspide de este sector se encuentra la inversión institucional y las grandes colecciones, donde la rareza de las gemas y la historia de las piezas fijan el precio en subastas o ventas privadas.
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Internacionalmente, las casas más importantes son Christie’s, Sotheby’s y Poly Auction, mientras que en España las subastas de los Montes de Piedad cuentan con piezas históricas de alto valor económico.
En España, los establecimientos profesionales siguen un control legal mediante el cual se registra cada transacción y se exige cumplir un periodo de retención de 15 días antes de cualquier modificación de la pieza, con el fin de garantizar que el activo no procede de actividades ilícitas y cumple los protocolos de prevención del blanqueo de capitales.
Las grandes fortunas y la alta joyería
La alta joyería permite concentrar millones de euros en pequeñas piezas que facilitan su transporte y custodia fuera del sistema digital bancario.
Pese a ello, este hallazgo representa un ejemplo de bienes de lujo de elevado valor que carecen de una trazabilidad fiscal inmediata.
En el marco regulatorio actual, la factura original y la acreditación del origen lícito son tan determinantes para el valor de la inversión como la propia calidad de las gemas.
Con información de EFE







