El Perú se encuentra a pocos días de las elecciones presidenciales, a realizarse en abril. Y con una posible segunda vuelta electoral, en junio. En esta coyuntura crece la incertidumbre sobre quién será el ganador y cuál será la política económica del próximo gobierno en el Perú.
Frente a este escenario, los inversionistas en mercados financieros toman medidas de protección de su capital, indicó César Huiman, analista senior de equity research de Renta4 SAB.
“En un contexto electoral, el mercado está priorizando mayor preservación de capital. La experiencia en ciclos electorales previos ha vuelto a los inversionistas mucho más tácticos. Cuando ganó Pedro Castillo, el mercado cerró con una caída de 8% en el año”, recordó Huiman.
Refirió que si bien en Perú actualmente no se observa una salida generalizada de capitales, pues las encuestas apuntan a un escenario de segunda vuelta entre candidatos de centro o centro derecha, sí hay una recomendación de cautela al invertir.
“En esta estrategia hay tres movimientos claros: estamos priorizando los sectores más defensivos o dolarizados, para no estar tan expuesto al mercado local; mayor preferencia por liquidez; y una postura de esperar y ver”, sostuvo Huiman.
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Por su parte Paul Zevallos, profesor de finanzas de la Universidad de Lima, indicó que en renta variable los sectores defensivos están referidos a utilities (servicios públicos) como las distribuidoras de energía y empresas de consumo minorista y bienes básicos, pues al tener una demanda estable, son sectores menos volátiles.
“Y en renta fija se ha dado una oportunidad interesante pues en marzo muchos instrumentos de deuda se han visto castigados por las noticias de la guerra y han caído en precio, están en niveles para evaluar inversiones en deuda soberana de la región, deuda de Perú principalmente. Además, en Perú tenemos ETF que permiten tomar exposición a deuda soberana local y a deuda emergente. Los precios se han castigado en marzo y ahora tienen precios interesantes”, remarcó Zevallos.
Estrategias de inversión según el perfil del inversionista
Paul Rebolledo, CEO de Tandem Finance, recomendó algunas estrategias según el perfil del inversionista.
“Para el inversionista conservador, una opción son los bonos de corto plazo o acciones vinculadas a utilities, servicios públicos como eléctricas. Y diversificar monedas, tener dólares para amortiguar aumentos del tipo de cambio en esta temporada electoral”, subrayó.
“También los depósitos a plazo son una buena opción para quien no desea tener volatilidad cuando existen comicios electorales”, agregó Rebolledo.
“Para inversionistas agresivos, ellos deberían mantener sus posiciones estructurales en función de su horizonte temporal relativamente largo, muchas veces con caídas temporales de la renta fija o renta variable. Recomendaría bonos de corto plazo y un portafolio de acciones vinculadas a la minería y ETF internacionales”, agregó el analista.
“Si se da un escenario de estrés, con un outsider radical, en el 2021 hubo preferencia por dólares, activos internacionales y depósitos a plazo, pero no es el escenario base actual”, apuntó Rebolledo.
Proyección para la Bolsa de Valores de Lima
Al 30 de marzo el índice general de la Bolsa de Valores de Lima (BVL) acumula en el año un alza de 15.7%, aunque con un recorte de su avance a casi la mitad, pues en marzo la BVL bajó en -12.5%.
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Paul Zevallos estima que la evolución de la BVL en el resto del año no solo estará marcada por la coyuntura electoral sino también por el impacto de la guerra entre Estados Unidos e Irán en los precios del petróleo y el cobre.
“Ahora estamos arrastrando lo que ocurre con el precio del cobre, que ha bajado de sus picos, que rondó los US$ 13,000 por tonelada. Si el precio del petróleo se mantiene en alrededor de US$ 100 por barril y el conflicto no se agrava, se debería esperar que el precio del cobre se mantenga en el rango de US$ 11,000 a US$ 12,000 por tonelada, que es un retroceso respecto al pico que alcanzó, pero aún con ello nuestra bolsa local acabaría el año en positivo, en un rango de entre 5% a 10%”, estimó.
“Pero si la guerra se agrava y se llega a más restricción del petróleo y el precio sube a US$ 120 a US$ 150, allí podría esperarse que el precio del cobre pueda bajar a los US$ 10,000 por tonelada. En ese escenario, el rendimiento de la bolsa acabaría cercano a cero. Ese sería el peor escenario”, agregó Zevallos.

Licenciado en periodismo de la PUCP, con más de diez años de experiencia en medios de prensa escritos y digitales.







