
Luego de un 2025 en rojo para las empresas exportadoras de joyería peruana, las perspectivas apuntan a un 2026 en el que seguirían opacadas.
Solo el año pasado los envíos de joyería cayeron 43.46% tras sumar un valor de US$ 106.6 millones, según datos de Aduanas revisados por la Asociación de Exportadores (ADEX). El retroceso se reflejó en una menor venta de casi todos los productos a excepción de los artículos de orfebrería de plata.
El deterioro en el desempeño ocurre no solo porque el gobierno de Estados Unidos -principal mercado de destino- aplique un arancel de 10% a las importaciones que llegan a su territorio, sino también por el alza en el precio internacional de los metales.
“Principalmente el impacto fue por los aranceles, pero en los últimos meses del 2025 -y hasta el momento- los metales han subido terriblemente. El 97% de la estructura de costo de joyería es solo la materia prima y el otro 3% es la mano de obra, incluido los gastos administrativos y la pequeña utilidad que podemos tener. Entonces, nuestro sector se ve seriamente afectado cuando la materia prima se mueve”, comentó Rocio Mantilla, presidenta del Comité de Joyería y Orfebrería de ADEX, a Gestión.
De cara al 2026, las perspectivas continúan marcadas por la incertidumbre. Aunque el sector esperaba una recuperación gradual tras haberse adaptado al primer esquema de aranceles, la reciente modificación del sistema arancelario volvió a complicar el panorama.
El nuevo esquema implica que el arancel del 10% se aplicará sobre todo el valor de la joya cuando con el anterior solo se tributaba el arancel sobre la mano de obra del producto.
Bajo este esquema, no importa si el oro es enviado desde Estados Unidos bajo admisión temporal o si es oro peruano, en ambos casos, el cliente tendría que asumir un sobrecosto.
“Encima que la materia prima se ha elevado hay que agregarle un 10% de aranceles sobre un costo final de una joya de oro, entonces vamos a tener definitivamente un receso en los volúmenes para cierre del 2026”, advirtió.
LEA TAMBIÉN: Tasación de joyas sube en 80% tras disparada del oro, ¿qué aprovechan sus dueños?
Empresas evalúan instalar plantas en Estados Unidos
Ante esta situación algunas compañías del sector ya analizan cambios en su modelo de producción para sobrevivir. Mantilla señaló que una de las alternativas que se están evaluando es instalar parte de la producción directamente en Estados Unidos.
“Hay unas empresas que ya están pensando en mudarse, y de hecho hay una que ya está poniendo una planta de joyería en Estados Unidos porque le va a convenir más, sobre todo por la parte industrializada y la tecnología”, reveló.
Teniendo en cuenta que Estados Unidos concentra alrededor del 80% de las exportaciones de joyas peruanas, la joyería Arin -que lideró los envíos al exterior en 2025 con cerca de dos tercios del valor exportado- confirmó que es una de las empresas que daría este paso.
Con el escenario anterior de aranceles ya se había observado esta estrategia en otros países y ahora algunas empresas peruanas estarían optando por tomar ese camino para adaptarse al impacto, indicó Juan Carlos Uceda, gerente de Administración y Finanzas de Arin.
“Empresas de otros países dedicados a la industria joyera se habían visto en la necesidad de abrir fábricas, por ejemplo, en México porque ahí no se les aplica el arancel estadounidense. Ahora nosotros también estamos desarrollando un proyecto complementario de fabricación de joyas en Estados Unidos. Hemos tenido que ir adaptándonos para poder estar vigentes”, señaló.

Mientras se evalúan estas decisiones, las empresas han adoptado medidas para enfrentar el impacto inmediato. Según explicó Uceda, en algunos casos se han tomado decisiones para reducir temporalmente los costos operativos.
“Esta semana hemos enviado de vacaciones a los operarios de la fábrica porque justamente a raíz de este nuevo arancel estamos evaluando los mecanismos necesarios para reducir el impacto económico”, indicó.
El representante de Arin añadió que preservar el empleo es uno de los principales retos para las empresas del sector, debido a la especialización que requiere el trabajo joyero.
¿Hay posibilidades en nuevos mercados?
Ante la dependencia del mercado estadounidense, el sector también busca diversificar sus destinos de exportación, pero reconocen que reemplazarlo es difícil. Por ahora, uno de los canales que se está explorando es el mercado mexicano, que mantiene arancel cero con Estados Unidos para este tipo de productos.
“México es el segundo país al que se está exportando, es un buen canal para que nuestras joyas lleguen para de ahí redistribuirse a Estados Unidos. No va precisamente para quedarse en el mercado mexicano, un porcentaje sí, pero la gran mayoría lo manda por las posibilidades”, precisó.
De hecho, el año pasado las exportaciones joyeras aumentaron considerablemente a México. Aunque los envíos a ese país crecieron 183.4% en 2025, aún no representan ni 1/6 de los envíos totales.
Uceda coincidió en que la diversificación es parte de la estrategia empresarial frente al nuevo entorno comercial y también se estaba evaluando la posibilidad de entrar a mercados como India y Dubai, pero el ingreso a Medio Oriente se ha visto pausado por el reciente conflicto.
“Se buscaba entrar al mercado de Medio Oriente a través de agentes comerciales, pero ahora ha surgido otro problema por la tensión de la guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos. Eso ahora nos obliga a posponer esta posibilidad de entrar a este mercado concretando reuniones y una agenda comercial hasta que se resuelva este conflicto. Está bastante complicado el escenario”, explicó.
En este contexto, el sector considera que el rol del gobierno peruano también será clave para enfrentar el nuevo escenario comercial, impulsando mecanismos a través de las relaciones bilaterales que tenemos con Estados Unidos.
En tanto, Adex advierte que si bien ya se ven efectos en las exportaciones de joyería, los daños colaterales que se generarían en la reducción de empleos que genera el impacto de los aranceles no se van a ver pronto, sino que se verían reflejados todavía en el 2027.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.








