
A pesar de la persistente incertidumbre política que atraviesa el Perú, la Corporación Financiera Internacional (IFC) -institución del Grupo Banco Mundial-, ha superado sus expectativas de inversión en el país.
En conversación con Gestión, Alfonso García Mora, vicepresidente de IFC para Europa, América Latina y el Caribe, reveló que los objetivos de financiamiento que se habían proyectado para un periodo de cuatro años, se cumplieron en apenas año y medio. Además, solo lo estimado para el 2026, ya se logró en apenas cinco meses y se avanza en tres sectores principales.
- ¿Cómo ven los inversionistas el panorama del Perú en medio del periodo electoral?
Lo que un inversionista busca es capacidad de invertir a largo plazo y, para ello, se necesita estabilidad, de tal manera que no haya muchos elementos de incertidumbre que puedan generar distorsiones.
El país lleva varios años viviendo momentos de incertidumbre política que, sin embargo, no se han traducido a una incertidumbre económica tan elevada. Esto dice mucho sobre la resiliencia de la economía peruana y de la capacidad del sector privado de seguir desarrollando sus inversiones. Creo que eso se debe a un Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) que ha realizado una tarea de estabilidad monetaria, e incluso económica, muy importante.
- ¿Les preocuparían ciertas propuestas que cambien la dirección del BCRP, como aquellas que buscan usar las reservas internacionales?
La independencia del BCRP es fundamental. Debe tener la total independencia para tomar las decisiones de gestión de reservas que más convengan a la estabilidad económica del país. Son criterios de gobernanza institucional que se deben respetar.
- Respecto a la inversión, el año pasado indicaron que el objetivo de IFC era invertir entre US$ 500 millones y US$ 1,000 millones, ¿a cuánto se llegó y cuál es la expectativa para el 2026?
Fue una expectativa muy conservadora porque luego llegamos a más de US$ 1,000 millones en 2025. En el periodo 2026, incluso, ya hemos superado ese monto.
El IFC ha seguido muy comprometido con el Perú. En los dos últimos años hemos hecho inversiones récord histórico y la cartera de proyectos en la que estamos trabajando para invertir en los próximos años supera los US$ 2,000 millones. Lo que se esperaba en cuatro años se ha logrado en año y medio.

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- Explicaba que el IFC sigue apostando por Perú a pesar del ruido político, ¿qué condiciones mínimas necesitan para continuar invirtiendo en los siguientes años?
No es que sean unas condiciones mínimas, pero se necesita estabilidad y certidumbre para inversiones a largo plazo. Se requiere que quien invierte el dinero hoy, sepa que en 10 años no va a haber elementos que puedan poner en riesgo lo realizado. También [es importante] una situación de estabilidad fiscal, es decir, tener un presupuesto público balanceado de tal forma que no genere tensiones en la gestión macroeconómica a medio plazo.
Si queremos atraer inversión privada que está manejada por grandes fondos o bancos que pueden invertir también en Chile, Colombia, Polonia o Tailandia, el Perú tiene que generar las mejores condiciones posibles para este indicador. Si [los capitales] deciden irse a otro país, es menos dinero que entra para poder realizar las acciones de largo plazo que se requieren en Perú.
- ¿En qué sectores en Perú pone el foco IFC?
Hay tres grandes sectores donde estamos focalizando la inversión: energía, hicimos una operación grande con Engie; agropecuario, donde recientemente cerramos una operación grande con Camposol; y el sector financiero, para ayudar a las pymes a través de bancos como BCP, cajas como Caja Municipal de Cusco, y fondos como Compass. La idea es llegar hasta abajo de la pirámide utilizando todos los canales financieros posibles.
Empleo: La apuesta del IFC forma parte de la estrategia 3x5 del Banco Mundial, que busca generar empleo a través de tres pilares -infraestructura, regulación y movilización de capital- aplicados a cinco sectores: energía, agricultura, turismo, salud y manufactura.
- Los datos de IFC muestran un interés por invertir más de US$ 2,700 millones hacia 2027, ¿dónde ve que hay oportunidades que todavía no se están aprovechando?
Perú está en una situación histórica para poder aprovechar los flujos de capital internacional. Hay dos elementos que creo que son cruciales y de los cuales el país se puede beneficiar mucho en los próximos años. Uno es la minería, por los grandes recursos, y el segundo es el sector agropecuario, que tiene una gran capacidad de exportación como pocos países en el mundo.
También en energía, pymes y agua. Aunque tengamos una cartera de US$ 2,700 millones hacia los próximos 2 años, creo que el Perú tiene potencial para hacer más. El gran objetivo del Grupo Banco Mundial es conseguir que el crecimiento potencial de la economía peruana siga aumentando y se sitúe en un nivel que ayude al país a ir al siguiente nivel de desarrollo económico.
- ¿Ven algún riesgo que pueda impedir que el Perú se desarrolle más en los próximos 5 años?
Los dos riesgos fundamentales serían la inestabilidad institucional y no generar un clima de negocios que atraiga al sector privado. Hay que facilitar la creación de negocios. Las potenciales políticas que vayan contra el fortalecimiento del sector privado, que es el generador de empleo [formal], serían negativas para el futuro del país.
Estamos en una situación en la que hay muy poco espacio fiscal en casi todo el mundo y al mismo tiempo tienen una gran necesidad de financiación a largo plazo en infraestructura básica. Perú está en condiciones de atraer inversión si hace las cosas correctas.
- En el contexto global, ¿qué tan difícil será mantener el flujo de inversiones hacia economías emergentes como Perú?
La única región grande del mundo en la que no hay un conflicto bélico hoy en día es Latinoamérica y eso evidentemente genera un atractivo para los flujos de capital.
Estamos en una situación en la que hay muy poco espacio fiscal en casi todo el mundo y, al mismo tiempo, tienen una gran necesidad de financiación a largo plazo en infraestructura básica. Perú está en condiciones de atraer inversión si hace las cosas correctas.
- Considerando que en los próximos meses iniciaremos un nuevo Gobierno, ¿cuáles deberían ser las acciones o reformas que se deben tomar en los próximos 5 años para que Perú no se quede atrás?
Hay tres elementos que considero muy relevantes: profundizar, desarrollar y tomar la digitalización como un elemento fundamental de la política económica. Hay que digitalizar el sector público para generar eficiencias.
Un segundo objetivo prioritario es analizar cuáles son los elementos que pueden estar generando barreras de entrada o de desarrollo del sector privado.
Y, el último, es tener unas finanzas públicas equilibradas que te genere estabilidad macroeconómica y financiera. Eso te va a traer flujos de capital internacional que entraría en el círculo virtuoso de crecimiento, desarrollo e inclusión.
- En cuanto a digitalización, ¿considera que hemos logrado algún avance?
Sin duda se ha avanzado, pero hay que caminar más. En este proceso hay que pensar en cómo está el Perú respecto a otros países. Es una carrera de largo plazo que apenas empieza, pues requiere grandes inversiones en procesos de pago, gobernanza y servicios públicos.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.







