
Hochschild Mining informó sus resultados del primer semestre del 2026, un periodo en el cual la operación de su mina de oro y plata Inmaculada (Ayacucho) volvió a concentrar la mayor parte del negocio: US$ 471.3 millones en ingresos, equivalentes al 56% del total del grupo (US$ 844.4 millones) y una utilidad de segmento de US$ 321.6 millones.
El impulso vino de los precios. La compañía vendió oro a un precio promedio de US$ 4,166 por onza (+47%) y plata a US$ 77.8 por onza (+130%), lo que le permitió elevar su ebitda ajustado en 119%, hasta US$ 491.5 millones, y su utilidad antes de impuestos a US$ 365.8 millones.
Inmaculada produjo 63,675 onzas de oro y 2.3 millones de onzas de plata en el semestre, un total de 93,686 onzas de oro equivalente frente a las 108,976 del primer semestre del 2025. La caída responde a la menor ley del mineral prevista en el plan minero del 2026, compensada en parte por un mayor tonelaje procesado: 698,726 toneladas (+4%).
A nivel corporativo, Hochschild mantuvo su guía de producción para el 2026 (300,000-328,000 onzas de oro equivalente, de las cuales 174,000-185,000 corresponden a Inmaculada).
La inversión de capital (capex) en la unidad ayacuchana sumó US$ 69.3 millones en el primer semestre, frente a los US$ 60 millones del año anterior, y representó el 55% del capex total del grupo (US$ 126.2 millones). Dicho monto fue invertido en el desarrollo de nuevas áreas mineras y una campaña adicional de perforación de relleno.
La empresa anticipa mayor gasto de capital en Inmaculada durante el segundo semestre.

Royropata y la exploración en Melisa
De otro lado, Hochschild Mining informó que ya presentó al nuevo Gobierno peruano la Modificación del Estudio de Impacto Ambiental (MEIA) del proyecto de plata Royropata (Ayacucho), llamado a ser el relevo de largo plazo de Inmaculada. La firma lo describe como un hito dentro del cronograma de desarrollo, sin precisar plazos de aprobación.
En exploración brownfield, Hochschild perforó 3,708 metros en Inmaculada durante el semestre, sobre las estructuras Melisa, Melisa Techo, Melisa NE, Lili y Lady Sur, con interceptos de hasta 5.7 g/t de oro. Para el tercer trimestre, proyecta 3,500 metros adicionales en Melisa, Melisa Techo y Lili.
En la unidad de oro y plata Pallancata (Ayacucho), en cuidado y mantenimiento, la perforación apunta a la extensión de la veta homónima. La unidad demandó US$ 6.7 millones de capex y US$ 4.8 millones en gastos de cuidado y mantenimiento; la subsidiaria en Perú (Compañía Minera Ares) sumó otros US$ 2.7 millones por el mismo concepto (mantenimiento).
Riesgo político a la baja, El Niño al alza
En su capítulo de riesgos, Hochschild Mining señaló que los riesgos políticos, legales y regulatorios vinculados al Perú “se redujeron” a inicios de julio, tras la declaración del resultado de las elecciones presidenciales.
En contrapartida, incorporó al próximo fenómeno de El Niño como un nuevo riesgo principal, a la luz de los pronósticos sobre su severidad. Como medidas de mitigación, la gerencia de País en Perú conformó un comité para identificar riesgos operativos y coordinar planes de acción, y la empresa contrató a un especialista en meteorología para monitorear la data climática local.
Por otro lado, las regalías mineras y el impuesto especial a la minería —ambos correspondientes a las operaciones peruanas del grupo— sumaron US$ 26.7 millones en el semestre, frente a los US$ 10,7 millones de un año atrás. En el frente financiero, Compañía Minera Ares, subsidiaria peruana de Hochschild Mining, mantiene al cierre de junio un préstamo de US$ 40 millones con el Banco de Crédito del Perú y otro de US$ 55 millones con Interbank.







