
El oro de la Amazonía de Brasil ya tiene capital peruano. Alpayana SAC invirtió en la totalidad de una colocación privada sin intermediarios de la junior canadiense Cabral Gold Inc. por 44.96 millones de dólares canadienses (alrededor de US$ 32 millones), operación cerrada el 24 de agosto que la convierte en accionista estratégico de la dueña del proyecto aurífero Cuiú Cuiú, en el estado de Pará (Brasil). Es el primer paso conocido del grupo minero fuera del eje Perú, México y Canadá.
En detalle, la minera peruana compró 34′582,754 paquetes de valores a 1.30 dólares canadienses cada uno. Cada paquete trae una acción de Cabral y, adicionalmente, el derecho a comprar más acciones en el futuro: en total, ese derecho le permite adquirir 17′291,377 acciones nuevas a un precio fijo de 1.70 dólares canadienses, con plazo hasta el 24 de febrero de 2028.
Con lo comprado hasta ahora, el grupo peruano se queda con el 9.99% de las acciones de Cabral. Si más adelante decide usar ese derecho y comprar todas las acciones adicionales, su participación subiría a 14.27%. El cálculo se hace sobre las 346′173,703 acciones que la minera canadiense tiene en circulación tras la operación. Hasta antes del acuerdo, Alpayana no tenía una sola acción de la compañía.
Las acciones adquiridas no podrán revenderse hasta el 25 de diciembre de 2026, un plazo de espera que exige la regulación bursátil canadiense. La operación, además, aún necesita el visto bueno final de la Bolsa de Valores TSX Venture, donde cotiza Cabral.
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El efecto de la participación en Cabral: ¿un asiento en el Directorio?
Alpayana y Cabral firmaron un acuerdo de derechos del inversionista. Mientras Alpayana mantenga al menos 9% del accionariado, podrá participar en futuras emisiones de capital para conservar su participación actual. Y mientras sostenga el 9.99%, tendrá derecho a nombrar un director en el directorio de Cabral o, en su defecto, un observador.
La compañía canadiense tiene previsto utilizar los ingresos netos de la colocación privada para la exploración y el desarrollo de sus propiedades mineras, así como para fines generales de capital circulante.
“La inversión de Alpayana representa un sólido respaldo a nuestro proyecto Cuiú Cuiú, a nuestro equipo y a nuestra estrategia de desarrollo en dos fases, mientras avanzamos hacia nuestra primera producción de oro en septiembre de este año”, señaló Alan Carter, presidente y CEO de Cabral Gold.
“Con seis minas actualmente en operación en Perú y México, Alpayana aporta una considerable experiencia que nos ayudará a aprovechar el potencial sin explotar dentro del distrito de Cuiú Cuiú. Creemos que esta inversión estratégica fortalece aún más nuestra capacidad para ejecutar nuestra estrategia de crecimiento y crear valor a largo plazo para nuestros accionistas”, añadió.
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El potencial de oro en Cuiú Cuiú que atrae a Alpayana
Cabral es dueña del 100% de Cuiú Cuiú, en la región de Tapajós, donde ya tiene identificados tres yacimientos principales.
El proyecto guarda unas 666,000 onzas de oro en la categoría de mayor certeza: 450,200 en roca dura (12.29 millones de toneladas a 1.14 gramos por tonelada). A ese volumen se suma 216,182 en roca superficial, más blanda y fácil de procesar (13.56 millones de toneladas a 0.50 gramos). En la categoría preliminar, que aún requiere más perforaciones, figuran otras 525,700 onzas: 455,100 en roca dura y 70,569 en superficial.
La compañía construye una operación de lixiviación en pilas sobre los óxidos —la Fase 1— y proyecta producción comercial para el cuarto trimestre de 2026. El dinero fresco, según la empresa, irá a acelerar la expansión de esa primera fase y a desarrollar una operación de roca dura de mayor escala, avanzar con la Fase 2 y otras actividades que demanden capital de trabajo.
El contexto geológico pesa en la decisión: la provincia de Tapajós concentró la mayor fiebre del oro en la historia de Brasil, con entre 30 y 50 millones de onzas de oro aluvial producidas entre 1978 y 1995, según la Agência Nacional de Mineração. Solo Cuiú Cuiú aportó unos 2 millones de onzas.
“Esta inversión refleja la confianza de Alpayana en el equipo de Cabral y en el potencial geológico del distrito de Cuiú Cuiú y de la región de Tapajós en Brasil. Nos complace enormemente apoyar a Cabral en la expansión de su mina de lixiviación en pilas de oro en óxido de Fase 1 y en el desarrollo de los recursos de roca dura subyacentes, mucho mayores”, apuntó Alejandro Gubbins, presidente de Alpayana.

Alpayana acelera inversiones
El Grupo Alpayana viene acelerando su expansión fuera del Perú. En julio pasado, concretó su ingreso a Canadá con una colocación privada en Magna Mining Inc., por 62.2 millones de acciones y unos C$ 140 millones (US$ 98.4 millones), operación que lo convertirá en el principal accionista de la firma canadiense con cerca del 19.9% de su capital.
En paralelo, el grupo mantiene movimientos en el mercado local. A través de su subsidiaria Sobreandes presentó ante el Ministerio de Energía y Minas (Minem) la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto de exploración Venturosa Central, en el distrito de Carampoma, provincia de Huarochirí (Lima). La iniciativa demandará S/ 11.2 millones (unos US$ 3.31 millones) y 22 meses de ejecución.
El objetivo es ampliar el conocimiento geológico de una zona con potencial de zinc, plomo, plata y cobre, donde antes operó el proyecto Venturosa, aprobado en 2018 bajo titularidad de Compañía Minera Casapalca. El plan contempla 10 plataformas de perforación y 15 sondajes que sumarán 11,610 metros, con profundidades de hasta 1,000 metros.







