
Las importaciones de energizantes y cerveza sin alcohol, dos categorías que crecieron en 2025, retroceden este año. Sin embargo, el ajuste responde más a cambios en el abastecimiento que a una menor demanda, según informó el Instituto de Investigación y Desarrollo de Comercio Exterior (Idexcam) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL).
Entre enero y agosto de 2026, las importaciones de cerveza sin alcohol sumaron 796,000 litros, lo que significa 37.9% menos que el mismo periodo del año anterior. En valor, cayeron 30.9%, transitando de US$ 1.62 millones a US$ 1.12 millones.
Por el contrario, la situación fue muy diferente el año pasado. La categoría registró un fuerte crecimiento de sus importaciones durante 2025, siendo que las compras externas pasaron de 481,000 litros (US$ 678,000) en 2024, a 1.77 millones de litros (US$ 2.27 millones) en 2025, lo que significó un incremento de 267.9% en volumen y 235.1% en valor en apenas un año.
Para Óscar Quiñones, jefe del Idexcam, la caída puede estar asociada a una mayor participación de productos elaborados y comercializados localmente, así como a una mayor diversificación de proveedores.
Esto se refleja en el origen de las compras. México, que en 2025 concentró el 85% del volumen importado, redujo su participación de 88.4% a 63.7% entre enero y agosto. En cambio, Países Bajos subió de 5.5% a 25.4% y España pasó de 2.9% a 9.8%.

Energizantes: menos importaciones, más ventas
En el caso de los energizantes, las importaciones bajaron 23.9% en volumen y 22.5% en valor, registrándose 1.62 millones de litros por un valor de US$ 1.83 millones en los primeros ocho meses del año. Los envíos desde Estados Unidos, que el año pasado concentró el 96% del volumen, cayeron 24.5%.
Aun así, el mercado local sigue creciendo. Según Euromonitor, las ventas minoristas de energizantes en el Perú alcanzaron 53.2 millones de litros en 2025, un aumento de 4.1% con respecto al año previo, aunque a un ritmo menor que en años anteriores.
En 2025, las importaciones de la categoría habían subido 15.3% en volumen, a 3.89 millones de litros, mientras que su valor CIF apenas avanzó 0.7% hasta US$ 4.27 millones. El precio promedio por litro importado bajó de US$ 1.25 en 2024 a US$ 1.10 en 2025.
Según Quiñones, esa reducción no necesariamente se traslada al consumidor. Sin embargo, puede reflejar mejores condiciones de abastecimiento o una mayor presencia de productos de menor valor unitario. Asimismo, añadió que dentro de la categoría ganan espacio las alternativas reducidas o libres de azúcar.







