
Más de siete décadas después de su nacimiento, Kola Escocesa sigue escribiendo nuevos capítulos. La bebida, creada por Armando Odiaga tras adquirir una planta embotelladora en el valle de Yura y desarrollar una fórmula que la convirtió en un ícono arequipeño, hoy enfrenta un nuevo reto: crecer sin perder la esencia que la hizo reconocida. Bajo el liderazgo de la tercera generación de la familia Odiaga, la Empresa Yura apuesta por fortalecer marcas como Kola Escocesa y Pasteurina, ampliar su capacidad productiva e impulsar nuevas oportunidades de negocio. ¿Qué viene para una de las embotelladoras más tradicionales del sur del país?
Actualmente, la compañía no solo elabora las gaseosas Kola Escocesa, Nectarín y Pasteurina, sino también Agua Yura, Agua Fontainebleau y Soda Fontainebleau. Este portafolio le permitió registrar un crecimiento cercano al 8% en ventas durante el primer semestre de 2026, impulsado por una mayor demanda de bebidas y un entorno más favorable para el consumo.
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En diálogo con Gestión, Javier Odiaga Arispe, gerente de operaciones, explicó que el desempeño respondió a una combinación de factores. “Ha sido un buen primer semestre para toda la empresa y para el sector de bebidas en general. El clima nos ha favorecido y también el contexto electoral ha impulsado las inversiones”, comentó.
Aunque la peruana ha fortalecido todas sus líneas de negocio, Kola Escocesa continúa siendo el principal soporte del negocio. “Es nuestra vaca lechera. Entre Kola Escocesa y Kola Escocesa Cero concentramos cerca del 78% de la producción”, acotó Odiaga.
En paralelo, otras marcas del portafolio vienen ganando terreno. En particular, Nectarín, reincorporada al mercado por la embotelladora en 2022, se ha consolidado como la marca de mayor crecimiento en los últimos años. A su vez, Pasteurina, que volvió al mercado en octubre de 2025, también muestra un desempeño favorable. “Los primeros tres meses fueron lentos, pero ha ido ganando cada vez más aceptación en Lima. Además, estamos ampliando su distribución en Arequipa y sus indicadores de crecimiento son muy positivos”, afirmó Odiaga.
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Lima, un laboratorio para medir el mercado
Si bien la empresa distribuye sus productos en el sur del país y mantiene presencia en Lima, la capital todavía representa una porción reducida del negocio. Luis Fernando Odiaga, gerente de cuentas clave en Lima, indicó que las ventas en la ciudad equivalen apenas al 5% o 6% del volumen que registra Arequipa, su principal mercado.
¿La meta es elevar esa participación? Por ahora, la respuesta es no. Más que acelerar su expansión en la capital, la compañía utiliza este mercado para identificar tendencias de consumo y definir su estrategia de crecimiento. “Su principal misión es ser un termómetro del mercado. A partir de eso entendemos qué productos debemos impulsar para avanzar hacia la capital y cuáles deben seguir creciendo en el sur”, indicó.
Bajo ese enfoque, la embotelladora ha optado por priorizar el canal tradicional en Lima. Sus productos se comercializan principalmente a través de bodegas, restaurantes y el canal horeca, mientras que su presencia en supermercados se concentra en el sur del país mediante acuerdos comerciales gestionados desde Arequipa. Además, cuenta con distribuidores en Cusco, Moquegua, Tacna, Juliaca y Puno.
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En ese contexto, descartó, por ahora, ingresar a los supermercados de Lima. En ese contexto, manifestó que el canal moderno impone condiciones que pueden afectar la rentabilidad de una operación aún pequeña en la capital. “Para una empresa que recién empieza, entrar al canal moderno puede convertirse en un suicidio económico-financiero, por los rebates, los plazos de pago y otras exigencias comerciales”, sostuvo.
No obstante, aclaró que esa posibilidad no está descartada. Según explicó, el ingreso al canal moderno llegará cuando la operación alcance una escala que justifique esa apuesta. “Es inevitable, pero tiene que ser en el momento en que el volumen sea lo suficientemente grande como para justificar esa participación. Hoy nuestra estrategia es crecer desde las bodegas, donde la recomendación del comerciante sigue teniendo un papel importante para el consumidor”, anotó.
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Lo que viene para Pasteurina
En línea con su estrategia de crecimiento, la embotelladora también trabaja en ampliar su portafolio, aunque sin seguir la ruta de los sabores tradicionales que dominan el mercado. Javier Odiaga relató que la apuesta apunta a desarrollar productos ligados a nuevas ocasiones de consumo y al posicionamiento de sus marcas.
“Somos conscientes de los cambios en las tendencias de consumo. No queremos competir a la misma escala que otras marcas con sabores que ya están muy repetidos. Queremos trabajar sobre el valor de nuestra marca y de nuestros productos”, arguyó.
Bajo ese enfoque, la empresa impulsa el Soda Fontainebleau en formato sifón, dirigido principalmente al canal horeca y a la coctelería. Según el ejecutivo, la intención es responder a nuevas formas de consumo antes que ampliar la oferta con más sabores. “Estamos yendo más hacia la ocasión de consumo que a alternativas y sabores diversificados, siempre enfocados en nuestra tradición y en el vínculo con la gastronomía y las costumbres”, sostuvo.
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Si bien también evalúa categorías como bebidas energizantes, isotónicas y funcionales, aclaró que aún no existen planes para lanzar productos en esos segmentos.
Donde sí habrá novedades será en Pasteurina. La compañía prepara la incorporación de dos nuevos sabores —manzana y toronja—, aunque su lanzamiento fue postergado para priorizar las mejoras en la planta de producción. “Estamos esperando llegar a una mayor capacidad de producción para empezar a innovar con otros sabores”, acotó.
En paralelo, la empresa ejecuta una inversión de US$ 1.2 millones en maquinaria y modernización tecnológica, con la que busca elevar su capacidad instalada y sostener el ritmo de crecimiento de los próximos años. “Con esta inversión tenemos capacidad para los siguientes cinco o seis años y podremos mantener un crecimiento de entre 10% y 12%”, afirmó. Así, los nuevos sabores de Pasteurina podrían llegar al mercado hacia el verano de 2027, una vez culminado el proceso de ampliación de la capacidad productiva.
Más allá de las cifras, el retorno de Pasteurina ha tenido una respuesta positiva entre los consumidores, impulsada por el componente emocional que representa la marca. Luis Fernando Odiaga sostuvo que el reconocimiento del sabor original ha sido uno de los principales factores detrás de su desempeño.
“La gente nos dice: ‘Me acabas de hacer recordar lo que tomaba hace 30 años’ o ‘esto lo tomaba mi papá’. Lograr un sabor auténtico y devolverles a las personas ese recuerdo ha sido muy importante”, comentó.
Ese vínculo con los consumidores también se refleja en los resultados comerciales: Pasteurina es actualmente la marca que más crece mes a mes en Lima, aunque todavía no representa el mayor volumen de ventas del portafolio. Su impacto también ha sido clave para la expansión comercial. La empresa cuenta hoy con alrededor de 900 clientes en Lima y estima que la marca ha permitido incorporar unos 60 nuevos clientes en los últimos siete meses. “Pasteurina se ha convertido en la punta de lanza para abrir nuevas bodegas y nuevos puntos de venta. Nos permite ingresar a lugares donde antes no podíamos entrar”, subrayó Luis Fernando Odiaga.
En el sur del país, Nectarín también mantiene una trayectoria ascendente. Javier Odiaga indicó que la marca representa alrededor del 16% de las ventas en esa región y continúa creciendo año tras año, contribuyendo a ampliar la presencia de la empresa sin desplazar a Kola Escocesa, que sigue siendo su principal producto.
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Tercera generación y su plan para mantener el legado de Kola Escocesa
Al frente de la empresa se encuentra hoy la tercera generación de la familia Odiaga, que busca combinar la tradición de marcas como Kola Escocesa, Nectarin y Pasteurina con nuevas oportunidades de crecimiento. Una de ellas es el impulso del Soda Fontainebleau en formato sifón. Para Luis Fernando Odiaga, más que una innovación, se trata de recuperar una costumbre que existió en el país. “El peruano ha olvidado que teníamos tradición de agua de sifón. Hoy muchos creen que es una tradición argentina o italiana, pero nosotros también la teníamos a inicios del siglo pasado”, sostuvo.
La apuesta apunta a posicionar el producto en bares y el canal horeca, aprovechando el auge de la coctelería. “Nuestro trabajo ahora es hacer que el agua de sifón sea más conocida. El producto ya es excelente; el reto es ponerlo en el mercado”, afirmó.
Como parte de esa estrategia, la empresa ha encontrado una buena recepción entre la comunidad argentina residente en Lima y, por el momento, concentra sus esfuerzos en desarrollar el mercado local. Más allá de sus actuales marcas, la tercera generación también mantiene abierta la posibilidad de desarrollar nuevas propuestas. Sin embargo, aclaró que la prioridad es consolidar el crecimiento de los productos existentes antes de ampliar el portafolio. “Pasteurina es nuestro trabajo ahorita. No queremos dejar de producir Kola Escocesa o Nectarín para sacar otro producto. Estamos creciendo al ritmo de nuestra capacidad productiva”, explicó Javier Odiaga.
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En esa línea, descartó recurrir a maquilas para acelerar la producción. “Todos nuestros productos se hacen en casa. No queremos fabricar con terceros ni compartir nuestras formulaciones”, remarcó.
La empresa también evalúa realizar colaboraciones con dos compañías del sector de bebidas alcohólicas para desarrollar una edición limitada de mezclas listas para consumir. Javier Odiaga alegó que el objetivo es probar la aceptación del mercado antes de evaluar nuevos pasos. “Si funciona, muy bien; y si no, también habrá sido una buena experiencia”, comentó.
El reto, sin embargo, no solo pasa por innovar. Como tercera generación al frente del negocio familiar, los ejecutivos consideran que la continuidad de la empresa también depende de fortalecer su gobierno corporativo. “El principal problema de una empresa familiar son sus socios. Las empresas familiares suelen quebrar más por conflictos entre los socios que por la competencia“, señaló Luis Fernando Odiaga. En ese contexto, reveló que la familia viene trabajando en la elaboración de un protocolo familiar con el objetivo de preservar el equilibrio interno y asegurar la continuidad del negocio.

Licenciada en Periodismo por la Universidad Jaime Bausate y Meza con 20 años de experiencia profesional. Laboró en medios de comunicación como TV Perú y Perú21. También ejerció en gremios como la SNMPE y SNI. Desde el 2016, es parte del diario Gestión.







