
La conversación sobre inseguridad suele terminar en la experiencia de algún robo consumado. Sin embargo, hay un costo previo, más difícil de contabilizar, que ya se está descontando de la facturación de miles de comercios: el del cliente que decide no salir. Según el Barómetro de Seguridad elaborado por Verisure e Ipsos, con resultados de enero a julio del 2026, el 38% de peruanos en zonas urbanas limita sus salidas por horarios, con un impacto claro en el dinamismo comercial de diversos negocios. Conozca todos los detalles.
El reporte también indica que el 36% de peruanos evita salir solo, el 22% cambió sus rutas o medios de transporte y el 14% dejó actividades sociales. Gestión conversó con los voceros detrás de este estudio sobre lo que esa retracción significa para los negocios en las calles.
“La delincuencia no es solo que nos roben, sino todo lo que se desencadena a partir de tener miedo de que pase algo. No salgo porque me da miedo dejar mi casa sola y, como consecuencia, no voy al restaurante del barrio, y ese restaurante tiene que cerrar”, advirtió Nicolás Zevallos, director del Instituto de Criminología ICEV, quien describió esa secuencia como un encadenamiento.

Zevallos recordó que más de 2,600 bodegas cierran cada año en el país por la inseguridad, un dato que atribuyó en buena parte al temor.
A ese repliegue, se suma un componente que el estudio midió con más fuerza este año: el 32% de peruanos declara estrés o ansiedad al estar en la calle, frente al 23% registrado en el 2025. En Lima, la cifra llega a 37%; y en el NSE A, a 43%. “Ya no solo afecta el cuidado del hogar y del negocio, sino que está afectando la salud mental”, señaló Jonathan Piperis, gerente de operaciones de Verisure Perú.

El comerciante, entre el cupo y el local vacío
De otro lado, Zevallos afirmó que el pequeño empresario enfrenta hoy una presión en dos frentes. “Me pongo en el papel de un dueño de restaurante en alguna región. De un lado tengo al que me pide que le pague el cupo y del otro lado tengo a la familia que ya no viene porque le da miedo. ¿Cómo hago viable mi negocio?”, cuestionó.
Esa lectura conecta con uno de los resultados más discutidos del barómetro: la extorsión o cobro de cupos cayó de 23% a 15% como riesgo percibido entre el informe de 2025 y la medición actual, pese a los casos que siguen apareciendo en transporte y comercio.
Para Zevallos, la explicación no sería que haya menos extorsión, sino que cambió de destinatario. “La extorsión suele recaer con mucha más intensidad en las empresas. Tal vez el asunto tiene que ver con que se ha refocalizado la victimización más en empresas y menos en individuos”, indicó.
En tanto, Piperis apuntó en la misma dirección desde la operación: “El estudio está focalizado en personas de zonas urbanas, no específicamente en negocios. La extorsión está muy enfocada en negocios, y estas personas quizás están normalizando esto”. La percepción ciudadana respalda esa lectura: el 79% considera que los negocios de su zona están expuestos a la delincuencia, con picos de 86% en el norte y 85% en Lima, frente a 64% en el sur, según la encuesta realizada por Ipsos.

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Un riesgo nuevo dentro del local
El barómetro de Verisure también revela un cambio en el tipo de incidente que enfrentan los comercios. Del total de eventos atendidos por la central receptora de alarmas de Verisure en negocios, el 62% correspondió a intentos de robo, pero el 26% fueron disturbios, seis puntos porcentuales más que en el informe del año pasado. Piperis atribuyó ese salto a incidentes protagonizados por personas bajo los efectos del alcohol o clientes belicosos dentro del establecimiento.

El dato reordena la prioridad operativa del comerciante: ya no se trata solo de blindar la caja frente a un asalto, sino de manejar conflictos con el propio público dentro del local. En el balance general, el 67% de los eventos atendidos por la compañía se registró en negocios (tres puntos porcentuales más que en la medición de setiembre) y el 33% en hogares.
Los horarios en que se concentran esas alertas también se movieron. Actualmente, los picos en negocios están entre las 10 de la mañana y el mediodía, y entre las 6 y las 8 de la noche, cuando en el informe previo se ubicaban entre las 12 y 2 de la tarde y entre las 8 y 10 de la noche. “Existía el pensamiento de que los eventos ocurrían de noche o de madrugada. Eso queda descartado”, señaló Piperis, quien vinculó las franjas al manejo del efectivo: la apertura, cuando se retiran los ingresos del día anterior, y el cierre, cuando está en caja todo lo generado en la jornada. En hogares, en cambio, la mayor incidencia se registra entre las 2 y las 6 de la tarde.
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Nueve de cada 10 peruanos tienen miedo, pero solo 10% invierte en seguridad
La brecha más marcada del estudio está entre la percepción y la decisión de gasto. Mientras nueve de cada 10 peruanos se siente inseguro y el 95% considera que la inseguridad ciudadana empeoró o está igual que antes, solo el 10% destina recursos a medidas de seguridad. La proporción sube a 15% en los NSE A y B.
“Me siento muy inseguro y al final no invierto en seguridad. Es un tema de cultura: en el Perú todavía no hemos logrado tener una cultura de prevención, siempre somos reactivos”, sostuvo Piperis.
Detrás de esa desconfianza hay un factor que los especialistas señalan como determinante: el tiempo de respuesta. “En el Perú la policía se demora en promedio entre media hora y una hora en llegar a una emergencia. Si llegas en media hora, no vas a atrapar a nadie”, indicó Zevallos, quien planteó que el sector privado puede operar como aliado del Estado en ese eslabón, junto con el serenazgo y los municipios.

En el ranking de riesgos percibidos, el asalto callejero se mantiene primero con 25%, seguido del robo de celular con 19%, robo a vivienda llega a 16% (seis puntos más que en la medición previa) y la extorsión con 15%.
Guillermo Loli, director de Estudios de Opinión de Ipsos, remarcó que la señal de fondo no cede. “Lo correcto sería que la barra verde mejore, y esa barra no mejora”, afirmó al referirse a la proporción que percibe una mejora en la seguridad. Loli añadió que el problema se mantiene en el top 3 de preocupaciones del país y que los esfuerzos siguen siendo aislados.
FICHA TÉCNICA:
- Técnica: cuantitativa, mediante encuestas en tablets con técnica cara a cara.
- Universo: hombres y mujeres mayores de 18 años, de todos los niveles socioeconómicos (NSE), residentes en Perú urbano.
- Muestra: 1,005 personas entrevistadas en zonas urbanas. Margen de error para resultados totales de +- 3.1%.
- Campo: del 16 al 19 de julio del 2026 (el informe combina la percepción de los ciudadanos con datos de eventos atendidos por la central receptora de alarmas de Verisure)

Periodista de Negocios. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación. Inició su carrera en Diario El Gobierno y desde 2023 trabaja en Diario Gestión, donde se ha especializado en temas industriales, tecnológicos y educativos. Ha ganado el premio Periodista "Revelación 2024" en ciberseguridad de ESET Perú.







