
A pesar del dinamismo alcanzado por el sector de construcción en la primera mitad del 2026, el ritmo de crecimiento podría ralentizarse hacia finales de este año debido al impacto negativo del fenómeno de El Niño, advierte la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco).
Con una mayor probabilidad de un fenómeno de El Niño fuerte o muy fuerte, las fuertes lluvias podrían reducir el ritmo de ejecución de obras, indicó el vicepresidente ejecutivo de Capeco, Guido Valdivia.
“Vamos a ver cómo nos recibe El Niño en noviembre y diciembre, porque puede haber paralización de obras por las lluvias. Eso nos perjudicaría el nivel de ejecución. No seguiríamos con [el ritmo de] 12% [del primer semestre], se reduciría. Aún hay que ver cuánto puede afectar El Niño”, comentó a Gestión durante la presentación del Informe Económico de la Construcción (IEC).
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Ante la incertidumbre sobre la magnitud de los efectos del fenómeno climático, Valdivia alertó que varias de las obras para reducir el impacto de las lluvias aún no están listas y en algunos casos ni siquiera han sido empezadas.
“Sabemos que no están terminadas las obras de drenaje pluvial, ni siquiera han sido empezadas y en realidad no se ha trabajado las cuencas altas. Algo se está haciendo en limpieza de cauces y protección de riberas, pero eso no va a ser suficiente si es que se confirma este fenómeno severo”, apuntó.
Si bien el plan de contingencia anunciado por la presidenta Keiko Fujimori contempla acciones como la descolmatación de ríos, defensas ribereñas, acceso a maquinaria, créditos y asistencia técnica para los agricultores, Valdivia señaló que la situación es compleja: el margen de acción del nuevo Gobierno es limitado porque varias de las intervenciones preventivas debieron ejecutarse con anticipación.
Más allá de las acciones de emergencia, Capeco planteó que el plan de mitigación del fenómeno de El Niño también puede convertirse en una oportunidad para cambiar la forma en que se ejecutan las inversiones públicas.
“El plan para la mitigación de El Niño puede ser un punto de partida para promover este círculo virtuoso, porque se van a afectar viviendas, se va a afectar la calidad de vida de las ciudades y también se va a necesitar infraestructura”, agregó.

Otros problemas
Además del fenómeno de El Niño, el representante de Capeco resaltó que existen otros dos factores que podrían afectar el desempeño de la construcción: los insuficientes recursos estatales para la inversión y el alza de los costos de construcción.
Respecto al financiamiento público, Capeco advierte que algunos programas -como la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), Programa Nacional de Inversiones en Salud (Pronis) y Agua Segura- podrían enfrentar limitaciones presupuestales entre septiembre u octubre, lo que también podría afectar la ejecución de proyectos, a menos que se les otorgue una asignación complementaria.
“Si el Gobierno de la presidenta Fujimori tiene la capacidad, y sobre todo la rapidez, para encarar estos problemas de corto plazo y para fijar lineamientos de la gestión sectorial para el quinquenio muy rápidamente, idealmente en los primeros 100 días, probablemente el impacto de estos problemas pueda ser menor”, sostuvo.
En tanto, el incremento en los precios de los materiales que utiliza el sector está relacionado principalmente al conflicto en Medio Oriente.
Por ejemplo, se observa que el precio de los ladrillos ha crecido 22% en el último año, mientras que el cemento -que es el segundo índice más importante- se ha encarecido en 2.5% por bolsa. Pese a ello, Valdivia indicó a Gestión que esto no afectaría al mercado empresarial formal de la construcción.







