
La controversia entre Cosco Shipping Ports y el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán) por la supervisión del puerto de Chancay continúa. La operadora del terminal afirmó que seguirá cuestionando la intervención del regulador, pues, a su consideración, este solo debe encargarse de supervisar los activos del Estado entregados en concesión.
Durante su intervención en ExpoMina 2026, José Ignacio de Romaña, director de Cosco Shipping Ports Chancay Perú, recordó que el megapuerto de Chancay es una infraestructura construida con capital privado, por lo que Ositrán solo podría supervisarla si no existiera competencia.
“Sí hay competencia, pero la autoridad dice que no […] Eso no tiene sentido. Entonces, por principio, vamos a seguir peleando porque se cumpla la ley”, comentó.
Para sustentar su posición, el representante de Cosco Shipping explicó que antes de la construcción de Chancay algunas empresas importaban sus insumos a través del terminal del Callao y luego los trasladaban, por ejemplo, hacia Huaral. Ahora, al encontrarse Chancay en esa ruta, algunas empresas optan por utilizar los servicios del nuevo terminal. “Es decir, hay competencia entre ambos puertos”, afirmó.
Por ello, subrayó, la aplicación de una regulación por parte de Ositrán podría afectar a estos importadores con un mayor costo que terminaría trasladándose a los consumidores.
“Si la norma o la ley dice que se tiene que pagar a Ositrán, hay perjuicio porque [el regulador] cobra hasta 1% de las ventas […] En Chancay cobrarle 1% más para todos los bienes que se importan y se exportan es un perjuicio para todos los peruanos”, sostuvo.

¿Cómo avanza el Puerto de Chancay?
Mientras la disputa con Ositrán se mantiene, Cosco Shipping prepara la expansión del terminal en función del crecimiento de la carga.
Según indicaron, el año pasado el megapuerto movilizó 342,000 contenedores y 1.2 millones de toneladas de carga suelta. Para el cierre del 2026, se estima que el movimiento podría llegar a 500,000 contenedores.
“Cuando el puerto llegue al millón de contenedores, en ese momento, según nuestro acuerdo, será el momento en que nosotros disparamos la segunda etapa”, explicó De Romaña.
Esta segunda fase contempla 11 amarraderos adicionales, con lo que el terminal pasaría de cuatro a 15 amarraderos en total.

Además, indicó que el crecimiento del Puerto de Chancay no necesariamente significa una reducción del movimiento del Callao, pues este terminal también viene aumentando su actividad. Esto, consideró, es un indicador de que la economía peruana sigue creciendo.
En esa línea, de Romaña resaltó la idea de construir un tren de Tumbes a Tacna y un tren hacia Brasil que permitirían aprovechar el potencial de la sierra y la selva peruana.








