
En medio de un constante aumento del gasto público, el recorte al financiamiento de becas que administra el Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec) le podría costar caro al Estado peruano en el largo plazo.
Este año, el programa inició con S/ 1,429.7 millones para actividades y proyectos (presupuesto institucional de apertura - PIA), S/ 5 millones menos que el PIA del 2025, según datos del portal de Transparencia Económica del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Hoy, considerando modificaciones presupuestarias, Gestión revisó que tiene S/ 1,607.7 millones, S/ 178 millones más que a inicios del año. Sin embargo, la asignación es menos del 1% del presupuesto público. Además, Pronabec había pedido S/ 793 millones adicionales para la mayor cobertura de becas.
A pesar de la solicitud, el Estado dio prioridad a otras categorías. Por ejemplo, luego de alcanzar un gasto en personal y obligaciones sociales en todo el Estado de S/ 85,260.4 millones en 2025, para este año se prevén aumentos salariales derivados de negociaciones colectivas y ajustes a las Fuerzas Armadas y la Policía que implicarían unos S/ 1,800 millones adicionales.
Ahora se advierte una crisis en el programa de becas. Pronabec indica que ante la falta de recursos se han visto obligados a implementar “una reingeniería integral” para asegurar la estabilidad de quienes ya estaban estudiando con las becas tanto en el país como en el extranjero y, por lo menos en el caso de la Beca Generación del Bicentenario se dejarán de hacer convocatorias este año.

¿Qué dice el Minedu?
María Cuadros, titular del Ministerio de Educación (Minedu), se presentó ante la Comisión de Educación del Congreso de la República este lunes 04 de mayo.
En su exposición mencionó lo que encontró al ingresar a la cartera en marzo último: “[...] Tenemos más de 60,000 becarios que continúan estudiando en Beca 18 y 283 en Beca Bicentenario. Nos faltaba el financiamiento para darle continuidad y también para las 20 mil nuevas becas que se había ofrecido”.
Como se mencionó líneas atrás, en los últimos meses, Pronabec aumentó su presupuesto en más de S/ 170 millones. Cuadros explicó que más de S/ 77 millones provino de los recursos del Minedu y fue para completar el financiamiento necesario para darle continuidad a los becarios. Y, los otros S/ 100 millones -que salieron del Minedu y del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF)- fue para 5,184 becas nuevas con foco en Beca 18.
“De esos 5,184 becarios, 1,516 ya tienen la beca y están estudiando desde el 8 de abril. Y desde el 2 de junio se otorgarán las que restan”, explicó.

Sobre Beca Bicentenario, la ministra dio una pincelada de la situación actual: “Se financian becas en especialidades no acorde al mercado laboral peruano; son las becas más caras en estudios de posgrado en universidades del extranjero; no se cumple con la constitución de un fondo educativo; cerca del 40% de becarios no ha retornado de manera permanente al país”.
Además, explicó que de los 283 becarios que se tienen del 2024 y 2025, el 67% se concentran en España, Estados Unidos y Reino Unido. Solo 16 de ellos se encuentran registrado en el Sistema de Focalización de Hogares (Sisfoh).
“Con la falta de recursos [para Beca Bicentenario] y la situación encontrada no se ha hecho ninguna convocatoria en el 2026. Ahora tenemos que garantizar la continuidad y sostenibilidad de los 283 becarios vigentes. Ellos tienen aseguradas las becas”, especificó.
Con todo lo mencionado, Cuadros comentó que han pedido al MEF S/ 105 millones para financiar 5,316 nuevas becas en Beca 18, a través del crédito suplementario que viene trabajando el Gobierno, y S/ 14 millones para darle continuidad a los beneficiarios de Beca Bicentenario en el segundo semestre de este año.

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Falta de priorización
El problema con la asignación presupuestal ya se venía advirtiendo desde fines del año pasado, cuando el MEF no incluyó el presupuesto requerido por Beca 18 -orientada a jóvenes de alto rendimiento en situación de pobreza- para aumentar la cobertura de 5 mil a hasta 20 mil becas, pese a que existía un compromiso del Poder Ejecutivo que incluso había sido anunciado por Dina Boluarte en su discurso de 28 de julio del 2025.
La exdirectora del Pronabec, Alexandra Ames, detalló que se llegó a un acuerdo político en el Gobierno de Boluarte para reagendar el tema en la Comisión de Presupuesto en noviembre del 2025 para que el aumento pueda ser solventado, pero el compromiso quedó sin efecto con el ingreso de José Jerí al Poder Ejecutivo, quien decide priorizar otros temas en el debate presupuestal.
Ahora la crisis pasa a la Beca Generación del Bicentenario, que cubre estudios de posgrado en el extranjero, pues Pronabec anunció que no se realizarán nuevas convocatorias pues la institución solo recibió el 67% del presupuesto solicitado para este año. Sin embargo, Ames precisó que inicialmente sí se tenía garantizados los recursos para estas becas.
“Para la Beca Bicentenario el presupuesto no solamente ha sido aprobado en la ley de presupuesto del 2026, sino que además tiene programación multianual, es decir, tiene garantizada la continuidad no solo para el 2026, sino también para el 2027 y el 2028. Llama la atención que hoy se esté diciendo que esa beca no tiene presupuesto”, comentó a Gestión.
Para Karina Morales, gerente general del Centro para el Análisis de Políticas Públicas de Educación Superior (CAPPES), esto evidencia una falta de claridad en la gestión presupuestal y una despriorización aún cuando el propio sector cuenta con la disponibilidad de recursos.
Morales precisó que el Minedu mantiene un alto nivel de presupuesto sin ejecutar, lo que abre espacio para reasignaciones sin necesidad de pasar por créditos suplementarios. En ese sentido, consideró que hablar de un posible crédito implica en realidad dilatar la solución.
“Todos los años deja un saldo y estimamos que en 2026 definitivamente más de S/ 200 millones no se van a gastar a fin de año. En lugar de esperar que ese dinero se devuelva al MEF, se podrían asignar los S/ 10 millones que necesita la beca. No se necesita ninguna ley, es un trámite operativo”, explicó.
Además, añadió que, en el caso de Beca 18, hay riesgo de que no se terminen de asignar las 5,000 becas presupuestadas.

El impacto que se pierde
Más allá del conflicto presupuestal, en el largo plazo esta falta de inversión en la educación terminaría reduciendo el impacto económico que podrían generarse con estas becas. Un estudio de Cappes estima que en el caso de Beca 18, los egresados del programa sumaron un aporte de alrededor de S/ 777.11 millones al PBI en 2024.
“Se estima que entre 10 y 15 años esta inversión que se está haciendo en Beca 18 se recupera por el aporte que hacen los trabajadores al PBI, los salarios que incrementan y también está el aporte de la mejora cualitativa del capital humano. Un solo estudiante que pasa por la beca ya está aportando el PBI con el salario incrementado, imagínate cuatruplicar esto, que es lo que se propone”, señaló Morales.
El informe también muestra que este impacto tiene un efecto fiscal positivo. En detalle, se estima que estos profesionales aportan anualmente S/ 143.84 millones en impuestos, distribuidos entre impuesto a la renta, aportes a la seguridad social, recaudación por IGV y ahorro en subsidios sociales.
Según el mismo estudio, los cálculos muestran que, dependiendo del contexto económico y los niveles de empleabilidad, el Estado podría recuperar su inversión. En un escenario base, que mantiene las actuales condiciones del mercado laboral, se esperaría un retorno de 28%, mientras que en un panorama más optimista y de mayor empleo formal el retorno supera el 70%.
En el caso de la Beca Generación del Bicentenario, el impacto apunta a una mejora en sectores especializados, una estrategia de crecimiento similar a la de economías como Corea del Sur o Singapur. La idea, explicaron, es que los becarios accedan a las mejores universidades del mundo y luego regresen al país con conocimientos que pueden aplicarse en sectores estratégicos, tanto en el sector público como en el privado.
“Alrededor del 70% de las empresas no encuentra personal calificado (…) Perder estas becas es perder la oportunidad de mejorar el capital humano. Lo que han hecho otros países para crecer es formar talento y traerlo de vuelta para desarrollar industrias y mejorar la gestión pública”, dijo Morales.
Riesgos para la formalidad
El problema es que la reducción en el número de becas no solo impide un mayor beneficio económico a largo plazo, sino que también tiene efectos negativos pues a menor acceso a educación superior más jóvenes quedarían fuera de la formalidad.
“Estos jóvenes que no acceden a la beca quedan excluidos del sistema de educación superior porque las vacantes en educación pública no son suficientes. En el mejor de los casos se insertan en actividades informales y de baja productividad, y en el peor pueden terminar en economías ilegales”, advirtió Ames.
La exdirectora del Pronabec añadió que, según análisis que hicieron previamente en el programa, se identificaba que en varias zonas del país los jóvenes no necesariamente aspiraban a convertirse en profesionales porque percibían en las economías ilegales una opción más cercana para generar ingresos.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.







