
La puesta en funcionamiento de la Vía Expresa Sur comienza a generar expectativa en el mercado inmobiliario, especialmente sobre las zonas cercanas a su área de influencia. La mejora en la conectividad, sumada a los cambios urbanos que se proyectan para su entorno, entre ellos el de zonificación, perfilan un escenario favorable para la revalorización de viviendas en determinados sectores de Barranco.
Para William Ticona, CEO de la inmobiliaria y constructora Grupo T&C, este escenario abre una oportunidad para identificar qué zonas podrían concentrar un mayor potencial de valorización durante los próximos años.
“La valorización de una vivienda no depende únicamente de la ubicación. El mercado también presta atención al potencial de crecimiento del entorno. Cuando una obra de infraestructura mejora la conectividad y, además, viene acompañada por procesos de renovación urbana, los inmuebles cercanos suelen captar una mayor demanda y registrar una valorización superior al promedio del mercado”, explicó.
Este escenario coincide con el Plan Específico ATN II-Barranco-Surco que viene evaluando el Instituto Metropolitano de Planificación (IMP), el cual plantea actualizar la zonificación de aproximadamente 263 hectáreas ubicadas entre Barranco y Surco. La iniciativa propone una mayor densidad residencial en sectores cercanos a la nueva infraestructura, promoviendo la renovación urbana y habilitando espacios para nuevos desarrollos habitacionales.
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William Ticona destaca que este contexto favorecería especialmente a sectores que ya muestran un desarrollo inmobiliario y cuentan con una ubicación estratégica dentro del distrito de Barranco.
“En Barranco identificamos zonas con un importante potencial de valorización, como el entorno de la avenida Catalino Miranda y el eje de la avenida El Sol. Son sectores donde confluyen una mejor conectividad, un proceso de desarrollo inmobiliario que ya viene dándose y grandes oportunidades de inversión. Esa combinación suele traducirse en un incremento del interés por parte de compradores e inversionistas”, detalló.

De hecho, ambos ejes forman parte de las intervenciones prioritarias contempladas en la propuesta del IMP, que plantea para esa zona alamedas peatonales y vehiculares con mayor edificabilidad para los proyectos que incorporen espacios públicos de acceso privado.
“Hace algunos años Grupo T&C apostó por la zona de Barranco que limita con Surco con su proyecto Catalino. Hoy, esa zona ha experimentado importantes cambios y mejoras, promoviendo una mayor y mejor residencialidad lo cual, sin duda, está generando una revalorización en el valor de los departamentos que vendimos con Catalino”, precisó.

Otro eje que continuará experimentando importantes mejoras es el de la Avenida El Sol.
“Existe una oferta importante en esta avenida, en la cual destaca el proyecto Aspiria, que está en plena construcción y está teniendo una importante demanda por la proyección en la plusvalía del metro cuadrado y gran potencialidad de rentas debido a su importante conectividad, que se verá potenciada con la segunda etapa de mejoras en la Vía Expresa Sur”, detalló el representante del Grupo T&C.
“Observamos que cada vez más compradores priorizan proyectos ubicados en zonas con potencial de crecimiento urbano. De hecho, 60% de los clientes considera la conectividad y la proyección de valorización como factores determinantes al momento de invertir en una vivienda. Esta tendencia seguirá consolidándose a medida que Lima continúe desarrollando nuevos ejes de integración urbana”, finalizó.







