
En el Perú, abrir una cuenta de ahorros suele percibirse como un trámite sencillo. Sin embargo, no siempre es automático. Existen casos en los que las entidades financieras pueden negarse a iniciar una relación con un cliente, lo que genera dudas sobre los límites legales de esa decisión y las alternativas que tiene el usuario.
De acuerdo con Jorge Lazo, socio de Lazo Abogados, los bancos no están obligados a abrir una cuenta a cualquier persona. Esto se debe a que la relación entre el cliente y la entidad financiera es de naturaleza privada y contractual.
“Las entidades financieras tienen la facultad de evaluar el perfil del cliente antes de establecer una relación comercial”, explicó Lazo a Gestión. No obstante, esa facultad no es discrecional.
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El especialista precisa que los bancos deben cumplir con las normas de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), especialmente en lo referido al conocimiento del cliente y la prevención del lavado de activos.
En ese marco, la Ley N.º 26702 exige que las entidades verifiquen la identidad, capacidad legal y actividad económica del solicitante. Si no pueden cumplir con esa debida diligencia o detectan riesgos relevantes, pueden rechazar la apertura de la cuenta.
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Las razones más comunes de rechazo
En la práctica, las negativas suelen estar asociadas a criterios de riesgo y cumplimiento normativo más que a decisiones comerciales simples.
Entre las principales causas destacan:
- Sospechas de lavado de activos o financiamiento del terrorismo
- Dificultades para verificar la identidad o actividad económica
- Inconsistencias en la información proporcionada
- Aparición en listas de sanciones o investigaciones
- Políticas internas de riesgo reputacional
Para Jorge Carrillo Acosta, profesor de Pacífico Business School, estas decisiones responden a criterios prudenciales.
“El banco puede negarse si sospecha que el cliente está vinculado a actividades ilícitas. Se busca un sistema financiero íntegro y confiable”, sostiene.
Un punto clave que suele generar confusión es el historial crediticio. Según Carrillo, estar mal calificado en centrales de riesgo no impide abrir una cuenta de ahorros, ya que estas registran deudas (créditos, tarjetas, préstamos), no depósitos.
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¿El banco debe explicar el rechazo?
La normativa peruana no establece una obligación general de detallar las razones comerciales del rechazo. Sin embargo, sí existen deberes vinculados a la protección del consumidor.
Lazo indica que, en casos relacionados con prevención de lavado de activos, la entidad debe comunicar formalmente la negativa, en lugar de limitarse a una respuesta informal.
Por su parte, Carrillo recuerda que precedentes del Indecopi han señalado que el banco debe informar al cliente que la decisión responde a “fines prudenciales”, aunque no necesariamente entrar en detalles específicos.
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¿Qué puede hacer un usuario si le rechazan la cuenta?
Frente a una negativa, los especialistas coinciden en que el usuario no está desprotegido. Existen varias alternativas:
- Solicitar explicaciones formales al banco, especialmente si se sospecha de un error.
- Corregir o complementar información si hubo inconsistencias.
- Acudir a otra entidad financiera, considerando la amplia oferta en el sistema (bancos, financieras, cajas municipales y rurales).
- Presentar un reclamo ante el propio banco o, de ser necesario, ante Indecopi.
Además, existen mecanismos de inclusión financiera, como las cuentas básicas de ahorro, que tienen requisitos simplificados para facilitar el acceso al sistema.
¿Qué hacer si el banco no responde o mantiene el rechazo?
Un punto clave en estos casos es qué ocurre cuando el banco no brinda una respuesta adecuada o simplemente se limita a reiterar su negativa sin mayor sustento. Según explica Keevin Kong Toyco, Abogado especializado en protección al consumidor y CEO de Lawbox, el consumidor no está obligado a quedarse en esa instancia. Si la entidad no corrige la situación o no entrega una justificación clara, se abre la posibilidad de escalar el caso a una autoridad administrativa.
“Si el banco no responde de forma suficiente o mantiene una negativa sin sustento, el usuario puede acudir a Indecopi para que se evalúe si hubo una vulneración a sus derechos como consumidor”, precisa.
En este escenario, el análisis ya no se centra únicamente en la decisión del banco, sino en la forma en que esta fue comunicada y sustentada. Por ejemplo, una respuesta genérica, sin explicación concreta o que no permita al usuario entender qué ocurrió, puede ser considerada una infracción al deber de información. Del mismo modo, si se detecta que el banco aplicó criterios distintos a situaciones similares sin justificación, podría configurarse un trato discriminatorio.
Además, el especialista advierte que estos casos pueden tener un impacto mayor en términos de inclusión financiera. La apertura de una cuenta de ahorros no es solo un servicio más, sino una puerta de entrada al sistema financiero formal. Por ello, las entidades deben equilibrar sus políticas de riesgo con el respeto a los derechos del consumidor.
En esa línea, Kong Toyco subraya que la clave está en la trazabilidad de la decisión: que exista una razón objetiva, que esta pueda ser explicada de manera comprensible y que el usuario tenga la posibilidad real de cuestionarla. “El problema no es que el banco evalúe, sino que esa evaluación no sea transparente o termine afectando injustificadamente al consumidor”, concluye.
Este enfoque refuerza la idea de que, si bien las entidades financieras tienen margen para decidir con quién contratan, ese margen no es ilimitado y está sujeto a estándares mínimos de razonabilidad, transparencia y no discriminación.
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Un equilibrio entre acceso y control
El marco legal peruano busca equilibrar dos objetivos: facilitar el acceso de la población al sistema financiero y, al mismo tiempo, prevenir delitos como el lavado de activos.
En ese contexto, aunque un banco puede rechazar a un cliente, no lo hace de forma arbitraria. La decisión está condicionada por estándares regulatorios estrictos que apuntan a mantener un sistema financiero sólido y confiable.
Para el usuario, entender estas reglas es clave: no todo rechazo es definitivo ni injustificado, pero sí existen vías para cuestionarlo o encontrar alternativas dentro del mercado.

Periodista con 10 años de experiencia en prensa escrita, radial y televisiva. Escribe sobre política, economía, defensa y actualidad.








