
A partir del 2027, todas las empresas en el país estarán sujetas a nuevas reglas contables, pues entrarán en vigor las Normas Internacionales de Información Financiera -18 (NIIF18), ¿qué significa ello?
Entre los principales cambios, se incluye el requerimiento de reportar el resultado operativo, como subtotal dentro del estado de resultados.
El resultado operativo es el beneficio o pérdida generada por la actividad principal del negocio. No considera, por ejemplo, el pago de impuestos o de intereses, ni inversiones financieras.
Actualmente, no todas las compañías del país presentan dentro de sus balances el resultado operativo, manifestó a Gestión Antonio Benites, socio líder de consultoría financiera y contable y de servicios de sostenibilidad y cambio climático de EY Perú.

Punto central
“Ahora, de manera obligatoria, tenemos que abrir esa línea (mostrar el resultado operativo) en el estado de resultados. Eso es importante porque es el punto central que tiene cualquier valorizador para tratar de hallar el valor de una empresa”, sostuvo.
El resultado operativo es seguido de cerca por los accionistas de la empresa, inversionistas y bancos para determinar qué tan viable es esa firma.
“(Con las NIIF 18) todas las revelaciones relacionadas con el estado de resultados van a sufrir cambios y van a tener mayor apertura y trazabilidad de la información”, agregó Benites.
Las NIIF son un conjunto de estándares creados para uniformizar la presentación de estados financieros a nivel global.
Ganancias cambiarias
Otra modificación introducida es la forma de presentar las ganancias o pérdidas por variación del tipo de cambio en los estados financieros.
Hoy, el ingreso o gasto por diferencia de cambio puede ser presentado en una sola línea de forma neta y usualmente debajo del resultado operativo. Pero, a partir del 2027, tendrá que registrarse en diferentes partes del estado de resultados según sea el caso.
Por ejemplo, si la diferencia cambiaria forma parte de la actividad principal del negocio, deberá ir como un componente del resultado operativo. En cambio, si proviene de una inversión financiera no vinculada al negocio central de la firma, se agregará en otro apartado, refirió el ejecutivo de EY.
De ese modo, si una empresa importadora compra en dólares maquinaria del extranjero y la vende en soles en el mercado local, ello forma parte de la actividad central del negocio. Por lo tanto, la ganancia o pérdida cambiaria afectará al resultado operativo.

Volatilidad
Lo anterior introduce un componente de volatilidad que antes no existía, advirtió Benites.
Es decir, con la nueva norma el resultado operativo de la firma podría variar por ganancias o pérdidas cambiarias, siempre que estén vinculadas al negocio principal de la compañía.
“Actualmente, si entráramos a los estados de resultados (de las empresas), tenemos una diversidad de presentaciones que están muy enfocadas a cómo la gerencia cree que es lo más conveniente. El problema es que si comparas compañías del mismo sector, existen presentaciones diferentes, que te pueden dar resultados operativos distintos”, explicó el consultor.
“A partir de ahora, se esperaría que (la presentación de los estados de resultados) sea transparente, trazable y uniforme”, recalcó.
Preparación
Benites afirmó que muchas empresas, en particular las más importantes del país, se prepararon para las nuevas normas contables, incluso desde el 2025.
Lo anterior tiene todo el sentido, pues, según el experto, el cambio en las reglas contables afectará principalmente a las firmas del sector corporativo y con estructuras más complejas, lo que les demanda más negocios a evaluar.
“Durante este semestre están preparándose aquellas empresas que son medianas, y que no han hecho nada hasta el momento (ante la entrada en vigencia de las NIIF 18)”, mencionó.
“(Como empresa) sí vas a tener un costo (adicional) de adecuar sistemas (para cumplir con las NIIF 18). Si tenemos un conglomerado, un grupo económico relevante, probablemente esté contratando equipos de consultoría para realizar una evaluación externa”, expresó.
Aplicación retroactiva de reglas
Antonio Benites, de EY, enfatizó que todas las empresas sin excepción deberán aplicar las NIIF 18 en el 2027. Además, tendrán que hacerlo retroactivamente, y, por tanto, modificar la información de periodos anteriores al mencionado año según los nuevos criterios.
Hoy no existe una regla clara de cómo presentar el rendimiento de inversiones en empresas subsidiarias o asociadas, refirió. Entonces, puede suceder que esas operaciones aumenten el resultado operativo de la compañía analizada, dijo.
Sin embargo, a partir del 2027, los beneficios o pérdidas de inversiones en subsidiarias tendrán que “ir debajo” del resultado operativo. Dicha disposición afecta particularmente, en su estado financiero individual (no en el conglomerado), a las empresas que forman parte de grandes grupos económicos.

Economista con trayectoria en periodismo y medios digitales.







