
Perú volverá a las urnas este domingo 4 de octubre para elegir a sus autoridades regionales y municipales, menos de cuatro meses después de las elecciones generales. Es la primera vez que ambos procesos coinciden en un mismo año, por lo que los resultados permitirán observar cómo queda configurado el mapa político en los gobiernos regionales y locales durante el periodo 2027-2030.
1. Elecciones regionales y municipales en el mismo año
Los nuevos gobernadores regionales y alcaldes ejercerán funciones entre 2027 y 2030, por lo que sus mandatos se desarrollarán íntegramente durante el quinquenio presidencial 2026-2031.
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En Lima, la elección tendrá además una dimensión particular: los ciudadanos elegirán al alcalde metropolitano y a los burgomaestres de los distritos de la capital. Los resultados servirán para medir la distribución del poder político fuera del Gobierno central y el peso que tendrán las organizaciones que logren conquistar gobiernos subnacionales.

2.- Elecciones que se le resisten a partidos nacionales
Desde que estas elecciones se celebran con el actual formato desde 2022, ningún partido político de alcance nacional ha logrado triunfar de manera extendida en el país. Los movimientos regionales, con figuras políticas muy locales, han dominado la escena en estos procesos electorales.
Esto revela la dificultad de las fuerzas políticas asentadas en Lima de trascender en otras partes del país, donde para estas elecciones necesitan presentar listas en al menos nueve de las veinticinco regiones para no perder la inscripción electoral.
3.- Reelección encubierta de alcaldes
Desde 2015 está prohibido que los gobernadores regionales y alcaldes opten a la reelección inmediata, pero los políticos han encontrado la forma de esquivar esa ley: se presentan en el número dos de las listas y, en caso de ser elegidos, el primero dimite para que este acceda al cargo de manera indirecta por sucesión, en lo que supone una reelección encubierta.
Bajo esa vía, más de 130 alcaldes en todo el país buscan la reelección encubierta en estos comicios. El más conocido es Rafael López Aliaga, quien ganó los comicios de 2022, dimitió para ser candidato presidencial en 2026 y ahora quiere volver a la alcaldía a través de este polémico método.
4.- Primera prueba para el fujimorismo en el poder
Para el fujimorismo, estas elecciones podrían ser una oportunidad de asentar su poder a nivel territorial, pero Fuerza Popular, el partido que lidera la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), nunca ha tenido buenos resultados en estos comicios.
El mejor resultado de Fuerza Popular fue en 2014 cuando obtuvo 3 gobiernos regionales y 4 alcaldías provinciales y 78 distritales. En las pasadas elecciones de 2022, el fujimorismo apenas obtuvo 3 alcaldías distritales, el peor resultado de su historia.
5.- Impacto de la violencia política
La inseguridad y la violencia vinculada al crimen organizado también han alcanzado al proceso electoral. Uno de los casos más graves fue el asesinato de Susy Aponte Polo, conocida como “China Polo”, candidata al Gobierno Regional de Áncash por el movimiento Socios por Áncash.

La investigación continúa. Según información publicada el 28 de setiembre, el detenido habría declarado que recibió una oferta de hasta S/15,000 para cometer el asesinato, una versión que forma parte de las diligencias y que deberá ser corroborada por las autoridades.
Con información de EFE.







