
El cielo peruano sigue sin novedad. En los últimos días trascendió que el gobierno de José Jerí habría tomado la decisión de comprar los aviones F-16 Block 70 a Estados Unidos para renovar la flota de la Fuerza Aérea del Perú (FAP). Una decisión importante y considerable en materia económica.
Sin embargo, Gestión pudo conocer que hasta la fecha los tres continúan en carrera. Eso tampoco descarta que la aeronave de Lockheed Martin pueda ser elegida.
El excomandante general de la FAP y actual miembro del Consejo Consultivo institucional, Alfonso Artadi, ratifica la información y señala que el proceso sigue abierto y que “no es cierto que se haya optado aún por los F-16”.
“Están en concurso los tres sistemas de armas: el Gripen de Suecia, el Rafale de Francia y el F-16 de Estados Unidos. Los tres siguen en carrera”, precisó.
LEA TAMBIÉN: ¿Qué pasó con la compra de aviones de combate?: Saab defiende su plan de industrialización
Tres competidores en carrera
Hoy compiten formalmente , como lo hemos venido informando, tres plataformas:
- Saab JAS 39 Gripen (Suecia)
- Dassault Rafale (Francia)
- F-16 Fighting Falcon (Estados Unidos), en su versión Block 70
Artadi subrayó que se trata de “sistemas de armas” y no solo de aeronaves. Es decir, el paquete incluye radares, misilería aire-aire y tierra-aire, entrenamiento, soporte logístico, infraestructura y sostenimiento de largo plazo.
No obstante, el excomandante general de la FAP deja en claro que el requerimiento es de 24 aeronaves, ni más, ni menos.
“El tener 24 naves tiene un sustento operativo. No es un capricho”, enfatizó en entrevista con el programa Edición Especial. Añadió que no sería serio reducir el número “porque no alcanza el presupuesto” si el requerimiento técnico es otro.
LEA TAMBIÉN: Mario Contreras León Carty asume comandancia general de la FAP
¿Quién toma la decisión?
Artadi conversó con Gestión, y aseguró que uno de los puntos menos comprendidos del debate es el proceso institucional. Según explicó el excomandante general, la FAP no decide la compra.
“La FAP no ha tomado ninguna decisión. No puede tomar esa decisión. Simplemente propone al más alto nivel qué es lo que el país necesita”.
La recomendación técnica —producto de más de diez años de estudios— ya fue entregada. Pero la decisión política corresponde al Consejo de Defensa Nacional, presidido por el jefe de Estado, José Jerí.
Artadi detalló que debe existir una “orientación política y estratégica del más alto nivel”, es decir, una decisión presidencial que sirva como documento base para que la agencia de compras del Ministerio de Defensa ejecute la adquisición.
“No se podría proceder con la compra si no tiene el visto bueno del presidente, pero tiene que ser explicado con un sustento extremadamente técnico”, sostuvo.
Andrés Gómez de la Torre, analista político y exdirector de la Escuela de Inteligencia Nacional, asegura que el tema ya ha dejado de ser un análisis técnico para pasar a uno más político.
“Esto ya ha dejado de ser un tema estrictamente técnico para entrar a una fase más política y de posicionamiento internacional. Ahora, sobre los rumores, hasta ahora el Ministerio de Defensa no ha rechazado las afirmaciones. Se tiene un misterioso silencio que contribuye más a la especulación”, explicó.
LEA TAMBIÉN: EE.UU. ofrece a Perú solo 12 aviones de combate F-16 por US$ 3,420 millones
El factor Estados Unidos: 12 aprobados, 24 requeridos
En septiembre de 2025, el Departamento de Estado de EE.UU. aprobó una posible venta al Perú de 12 F-16 Block 70 por un valor estimado de US$ 3,420 millones.
El paquete incluiría 10 F-16C y 2 F-16D, motores F110, radares AESA AN/APG-83, misiles AIM-120 AMRAAM y AIM-9X Sidewinder, entre otros sistemas.
Sin embargo, la FAP ha señalado que su requerimiento operativo es de 24 aeronaves. La diferencia entre la aprobación estadounidense (12) y el requerimiento institucional (24) abre interrogantes sobre el alcance financiero del proyecto.
Consultada por Gestión, la empresa Lockheed Martin indicó que las notificaciones al Congreso de EE.UU. reflejan valores máximos estimados y no precios contractuales definitivos. El costo final depende de la configuración, armamento, entrenamiento, mantenimiento e infraestructura solicitada por el cliente.
La compañía añadió que las decisiones sobre número de aeronaves y financiamiento se enmarcan en el proceso intergubernamental liderado por la FAP y el Gobierno de Estados Unidos.
Puedes leer la entrevista completa aquí: Compra de aviones para la FAP: Lockheed Martin sigue en carrera y defiende su presupuesto
“Si se elige el F-16 es evidente que esto está enganchado a todos los mensajes, procesos y actuaciones que ha hecho la diplomacia peruana para alinearse a la política exterior, hemisférica, a los Estados Unidos y al gobierno de Trump y a sus acciones para contrarrestar la presencia de China en el continente. No solo pesará los factores técnicos”, añadió Gómez de la Torre.
LEA TAMBIÉN: Compra de aviones también genera expectativas para el sector industria: Las razones
El espejo colombiano: ¿por qué ganó el Gripen?
Tras un proceso similar, con los mismos finalistas (Gripen, Rafale y F-16), el gobierno de Gustavo Petro optó por el Gripen sueco.
La Contraloría General de la República aprobó la compra de 17 aeronaves por 3,135 millones de euros, bajo un esquema de contratación directa permitido para el sector Defensa.
Según el análisis técnico de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Gripen destacó por:
- Menor costo por hora de vuelo
- Configuración monomotor (menor gasto de mantenimiento)
- Capacidad para operar en pistas cortas
- Plazos de entrega más rápidos
- Esquema de compensaciones (offset) con componente social e industrial
El contrato incluyó entrenamiento, soporte logístico, armamento estratégico y un esquema de offsets sin incrementar el valor del acuerdo.
En diciembre de 2025, el presidente colombiano defendió la elección argumentando que no aceptaría aeronaves de “segunda o tercera mano” y destacó los beneficios industriales y tecnológicos asociados a la propuesta sueca.
LEA TAMBIÉN: Perú y Colombia podrían comprar el mismo avión de combate
¿Qué falta para que Perú decida?
De acuerdo con Artadi, el proceso se encuentra en una etapa clave pero aún sin definición política.
“Este es un tema de interés nacional. Es importante su difusión para la salud del proceso y que todos los peruanos se involucren, ya que la seguridad nacional nos involucra a todos”, afirmó.
En términos formales, faltan:
- La orientación estratégica del más alto nivel (Consejo de Defensa Nacional)
- La decisión presidencial que habilite el proceso de adquisición
- La estructuración financiera definitiva
- La ejecución por parte de la agencia de compras del Ministerio de Defensa
“Es una disyuntiva muy compleja para el gobierno. Se ha complejizado. No se habían producido los incidentes lamentables con Colombia, no teníamos a un Trump 2 tan agresivo con una diplomacia hemisférica tan fuerte [...] entonces se ha hecho más difícil la elección”, añadió Gómez de la Torre.
Mientras tanto, las tres propuestas continúan en evaluación. El debate no es solo técnico, sino también geopolítico e industrial: alineamiento estratégico, transferencia tecnológica, financiamiento y sostenibilidad de largo plazo serán variables determinantes.
Por ahora, la respuesta es clara: Perú no ha optado oficialmente por ningún sistema. La decisión aún no está tomada.

Escribo sobre política, economía, defensa y afines. Nueve años contando historias y analizando problemáticas en prensa escrita, radio y televisión.








