
Algunos de los viajeros que pisan Perú apenas tienen tiempo para verlo: llegan, hacen conexión y vuelven a despegar. Frente a ese escenario, hay una estrategia que podría transformar una escala aérea en una estadía de varios días.
La propuesta ha estado en el radar por los menos durante dos años: el stopover. En un punto, el tema fue recurrente en las mesas que antes lideraba el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur). Hoy la expectativa está en retomar el diálogo sobre ello y reubicar la prioridad en la agenda.
Al respecto, Gestión se contactó con la cartera a cargo para consultarle sobre la consideración del tema en las decisiones cercanas, pero, hasta el cierre de este informe, no respondió.
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Stopover: los cálculos considerados
Carlos Gutiérrez, gerente general de la Asociación de Empresas de Transporte Aéreo Internacional (AETAI), califica al stopover como un “paréntesis” en el viaje: el pasajero permanece unos días en la ciudad y luego continúa su vuelo original como si esa pausa no hubiera existido a nivel de recargos monetarios en su boleto.
Por ello, afirma el líder gremial, sobresale el alineamiento total entre las aerolíneas, las cuales están dispuestas a realizar los desarrollos de sistemas internos necesarios para su ejecución.
Detalla, así, que, para empezar, el programa debería atraer a un 5% de los pasajeros en transferencia. Considerando que el aeropuerto cierra el año con aproximadamente 1.6 millones de pasajeros en transferencia, ese 5% representaría mover a unos 80,000. “Sería un buen inicio”, indica.
Coincide Marcelo Huaquisto, economista de ComexPerú, quien comparte otro argumento numérico y duplica la proyección del porcentaje: “De acuerdo con información del concesionario Lima Airport Partners (LAP), los pasajeros en conexión fueron 1.6 millones en 2025. Si tan solo un 10% de esa bolsa optara por pasar al menos una noche en Lima, gracias a la estrategia stopover, estamos hablando de alrededor de 160,000 pasajeros por año que dejarían divisas adicionales. Y, progresivamente, esa tasa del 10% podría aumentar en los siguientes años, condicionado a que haya una buena estrategia comercial y de captación de la atención de los viajeros”.
El stopover, asimismo, podría elevar el ingreso de divisas por concepto de turismo receptivo, indica el especialista. “El año pasado las divisas alcanzaron los US$ 5,351 millones, 10.1% más que en 2024 y además 13.8% por encima de 2019. Si el stopover permite estancias por encima de 24 horas, que motivaría a pasar al menos una noche en Lima, sí podría generar más divisas para el país”, explica.

El factor TUUA
Para que el programa sea viable, sin embargo, LAP tendría que comprometerse formalmente a no cobrar ni la TUUA de transferencia ni la TUUA de salida a los pasajeros que se acojan al beneficio, precisa Gutiérrez. Aquello implica, incluso, comunicarle al Ositrán que la tarifa será cero para esos pasajes específicos y, con ello, evitaría pagar regalías al Estado sobre ingresos que no percibió.
Huaquisto refuerza la premisa: “Para impulsar el stopover en Lima, primero habría que definir que no se cobre la TUUA para los pasajeros que opten por esta alternativa. Cobrarlo resta competitividad. No obstante, la estrategia debe ser articulada y ampliamente coordinada a nivel público-privado. Las promociones y paquetes que se puedan ofrecer desde el sector privado, como hoteles, restaurantes y transporte serán un factor clave que determine el éxito de la estrategia”.
Mónica Obando, gerente senior de asuntos corporativos de Latam Airlines Perú, describe el peso en contra que conlleva esta tarifa extra: “La aplicación de cargos de transferencia como la TUUA genera una barrera directa frente a hubs regionales alternativos que no encarecen el tránsito de pasajeros, como Colombia o Panamá”.
Para ella, dado el importante efecto positivo de este programa, resulta prioritaria una visión en sintonía entre los sectores público y privado “para ofrecer una experiencia fluida, eficiente atractiva e imperdible para los viajeros en transferencia”.

Oferta para el visitante de corta estancia
Gutiérrez señala que Lima posee alto potencial para ser un protagonista en este ámbito porque sus competidores directos, como Panamá y Bogotá, ya tienen programas exitosos. Brinda, en esa línea, una referencia: en Panamá, más de 250,000 pasajeros al año deciden quedarse en el destino gracias a este incentivo.
Según el vocero, el stopover tiene un impacto transversal que dinamizaría toda la cadena productiva en Lima. Un pilar de este beneficio es la gastronomía, ya que, según el vocero, “Lima es un destino para venir a comer”, lo que posiciona a los restaurantes como actores que recibirían un flujo de clientes que actualmente no sale del aeropuerto. Asimismo, se verían favorecidos los operadores de circuitos turísticos, que podrían impulsar visitas a lugares como el Centro de Lima o el Parque de las Aguas. Para potenciar este impacto, se plantea que los proveedores locales desarrollen paquetes específicos con descuentos diseñados exclusivamente para este perfil de viajero".
A su turno, el experto de ComexPerú resume toda la repercusión: “Si la estrategia les permite a los pasajeros en tránsito realizar una escala prolongada en una ciudad intermedia, en este caso Lima, antes de llegar a su destino final, podríamos añadir turistas adicionales que no solo mejoran la estadística en cuanto a recuperación del turismo se refiere, sino que a través de su gasto en turismo y actividades vinculadas impulsan el dinamismo del sector”.
“Además, el país goza de una buena reputación gastronómica a nivel internacional. Lima tiene una amplia oferta de restaurantes para impulsar el turismo gastronómico”, adiciona.
En suma, el programa cumple un doble propósito estratégico, concluye Obando: capitaliza el tráfico de pasajeros de conexión existente como una herramienta de fidelización y, a la vez, actúa como un catalizador para atraer nuevos flujos de viajeros interesados en la oferta gastronómica y cultural que ofrece Lima.
“A mediano plazo, esto dinamizará la demanda al integrar a Lima en itinerarios internacionales multidestino, generando oportunidades comerciales para la industria y para todo el sector turismo”, finaliza.
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Redactora de Economía en Gestión. Periodista nacida en Piura, con ocho años de trayectoria profesional y experiencia en edición y corrección de textos.







