
Tras alcanzar en marzo último la mayor inflación desde 2023, el Perú aún se enfrenta a riesgos que podrían encarecer más los precios. Pese a superar la emergencia de gas natural, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) sigue en alerta debido a una serie de factores locales e internacionales. No solo se trata de los vaivenes del precio del petróleo, sino que el alza de los granos que compramos del exterior, como el maíz, trigo y soya, también preocupa.
Si bien estos denominados “soft commodities” iniciaron el año con precios más bajos que en el 2025, a partir de febrero se viene observando un repunte en el precio de la soya por las mayores compras chinas acordadas con Estados Unidos, mientras que el trigo subió por cambios en las perspectivas de producción.
En medio de ese contexto, hace poco más de un mes un informe del Departamento de Estudios Económicos de Scotiabank proyectaba que los precios de estos granos mostrarían una tendencia alcista moderada en lo que resta de la campaña julio 2025/junio 2026. Y, para la campaña 2026/27 continuaría esta tendencia, “con proyecciones que sugieren una demanda todavía sólida y señales de una oferta global ligeramente más ajustada”.
La constante alza internacional de estos granos ya había sido reportada por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). Según la entidad, solo el trigo ha subido alrededor de 23% pasando de US$ 229 a fines del 2025 a US$ 274 en la última semana debido al deterioro de las condiciones del cultivo y un fuerte crecimiento de las exportaciones del grano estadounidense.
A su vez, el aceite de soya ahora es 41.8% más caro tras subir de US$ 1,049 a US$ 1,488 por el alza del precio del petróleo. En tanto, el maíz es el que menos ha variado con una cotización de US$ 170 por tonelada, creciendo solo 5.2% desde fines del año pasado.


¿Golpe en la inflación de alimentos?
El panorama es claro: esta situación genera un riesgo para la inflación pues, de acuerdo con datos del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), casi toda la oferta de soya en el país es importada, un 90% del trigo que se vende proviene del exterior y un 75% de la demanda de maíz amarillo duro se cubre con importaciones.

El impacto para el país es prácticamente inevitable debido a la alta dependencia externa, señaló Rafael Zacnich, gerente de Estudios Económicos de ComexPerú.
“La producción peruana de maíz apenas alcanza las 800,000 toneladas y nuestro consumo es de casi 6 millones de toneladas; en el caso del trigo producimos no más de 200,000 toneladas y nuestro consumo es de 2.4 millones. Si tienes que importar mucho más de lo que produces, naturalmente esos precios se van a trasladar directamente al mercado local”, explicó.
Este traslado es especialmente sensible porque el rubro de alimentos y bebidas tiene el mayor peso dentro del IPC, representando cerca del 24% de la inflación total, indicó Zacnich.
“Recuerda lo que sucedió durante el 2022 con la guerra entre Rusia y Ucrania: se dispararon los precios vinculados al maíz, soya y otros productos como petróleo. La inflación a nivel nacional en el 2022 fue de 8.56% y en el caso específico de alimentos y bebidas superó el 13%. El mecanismo de transmisión de precios seguramente lo vamos a ir viendo en los próximos meses, pero no con la severidad que se dio en aquel entonces”, comentó.
Pamela Bernabé, economista senior de Macroconsult coincidió en que aunque el encarecimiento internacional de estos insumos afectan en la producción de aceite, pan, fideos y pollo, el traslado a los precios al público aún no es generalizado. La especialista explicó que el impacto no es inmediato debido a la estructura de los mercados.

“Por el momento, más allá del pollo, no hemos visto incrementos. De la experiencia que hemos tenido en 2022 sabemos que estos efectos todavía se presentan con un rezago porque hay un canal mayorista y de productor. En el 2022 fue cuestión de meses, pero hay que tener en cuenta que cada mercado es muy diferente”, sostuvo.
Para Macroconsult, el escenario base aún contempla una inflación cercana al 3% hacia fines de 2026. Si las tensiones internacionales se resuelven en el corto plazo, el impacto sería acotado, pero si se mantiene podría cambiar significativamente el panorama.
“Si esto se prolonga, sí estamos en un problema en el cual la inflación puede terminar por encima del rango meta. Si el año terminara con los precios actuales, podríamos estar hablando de dos puntos adicionales a la inflación solamente por el petróleo, el maíz, el trigo y el aceite de soya”, advirtió.
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Precio del pollo vuela
Esta alza de granos ya viene encarecimiento el pollo, que requiere del insumo para su alimentación. El mes pasado subieron los precios de productos de la carne destacando la gallina eviscerada (7.3%) así como el pollo eviscerado (4.7%) y sus cortes: pechuga (5.3%), alas (4.3%) y pierna (3.5%).

De hecho, los datos del Sistema de Información de Abastecimiento y Precios (SISAP) del Midagri evidencian un aumento de casi S/ 3 en los últimos seis meses. A inicios de octubre del 2025 el precio minorista del pollo en Lima promediaba los S/ 9.60 por kilo, pero ahora en abril del 2026 se acerca a los S/ 13.
En ese periodo también subió el precio de los huevos, pasando de S/ 6.50 a S/ 11.60 por kilo. Alex Jerí, representante de la Asociación de Avicultores del Sur (AVISUR) -dedicados principalmente a las aves de postura-, confirmó que los productores ya vienen siendo afectados.
“Ya estamos sintiendo el efecto del alza del maíz y el trigo que obviamente incrementa los costos. Si a eso agregamos el alza del combustible y de los aditivos, la situación se complica [...] Eso ha hecho que se incremente el costo de 30% a 40%”, comentó.
Como se recuerda, el alza del petróleo no solo encarece el transporte, sino que también impacta en insumos como fertilizantes, elevando los costos agrícolas mientras persiste el riesgo de un fenómeno de El Niño.
Además de esto, añadió Jerí, también se ven afectados por el tipo de cambio por los insumos importados: subió alrededor de 2% en lo que va del año hacia S/ 3.42 -hasta el cierre de esta edición, al 08 de abril-, aunque según las últimas expectativas empresariales medidas por el BCRP se esperaría que a fines del 2026 baje a un rango de entre S/ 3.38 y S/ 3.40 por dólar.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.








