
El crecimiento del país parece haberse quedado “atorado” en alrededor de 3%. En su reciente Informe de Actualización de Proyecciones Macroeconómicas (IAPM), el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) mantuvo su proyección para la economía nacional para este año: el Producto Bruto Interno (PBI) crecería 3.2%. Y, hacia adelante, la cifra se mantendría en el mismo nivel.
Aun así, es más entusiasta con la inversión privada para este año. En su Marco Macroeconómico Multianual (MMM) de agosto del año pasado, se proyectó para este indicador una expansión de 4%. Ahora, el MEF hace un ajuste al alza: 5.5% para este 2026.
“La proyección de crecimiento del PBI de 3.2% se mantiene para este 2026, en línea con lo previsto en el MMM, gracias al mayor incremento de la demanda interna, destacando el impulso de la inversión privada en proyectos mineros y de infraestructura [...], lo que compensaría el impacto acotado de los choques de oferta”, explica.

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Inversión privada en Perú
Para este año, el MEF estimó que la inversión privada crecería 5.5%, superando el 4% previsto en el MMM 2026-2029. El foco, como se mencionó, es la minería.
La inversión minera crecería 8.0% en 2026, superaría los US$ 6.8 mil millones este año, por encima de lo previsto en el MMM (4.0%), ante la mayor ejecución de inversiones de proyectos que iniciaron construcción en años previos como el proyecto San Gabriel, Reposición Antamina, Romina y Reposición Ferrobamba. Aunque no es lo único.
También responde a la aceleración de nuevos proyectos como Pampa de Pongo y Corani, así como por el inicio de construcción de nuevos proyectos como Extensión Cerro Verde y Ampliación Huarón; además de mayores inversiones en exploración y sostenimiento minero.
Desde el otro lado, la inversión no minera crecería 5.2% en 2026, según el MEF, mayor a lo proyectado en el MMM (4.0%).
Esto se explica por las mayores inversiones en infraestructura debido al dinamismo de la ejecución de obras de la Línea 2 del Metro de Lima, incremento de las inversiones de hidrocarburos de los lotes 95 y 56, desembolsos iniciales de los nuevos proyectos APP adjudicados entre 2023-2025, y la resiliencia de la inversión diversificada, que estaría impulsada por el sector inmobiliario, telecomunicaciones y energías renovables.

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Choques de oferta
Pese a lo descrito, existen factores de riesgo que podrían afectar el desempeño de la actividad económica en este 2026. A nivel local se destaca una posible intensificación de El Niño costero y a nivel internacional un escalamiento del conflicto en Medio Oriente. El golpe desde el lado fiscal tampoco se descarta.
El MEF reconoce que el fenómeno de El Niño costero impactará negativamente a la actividad económica. En escenarios de ocurrencia del FEN entre débil y moderado, este podría restar entre 0.2 puntos porcentuales (pp) y 0.5 pp al crecimiento del PBI.
En contraste, bajo escenarios de FEN fuerte y extraordinario, el impacto sería significativamente mayor, con una reducción de entre 1.1 pp y 3.1 pp del crecimiento económico.
“Actualmente, se mantiene el estado de alerta del FEN cuya ocurrencia se espera principalmente de magnitud débil hasta diciembre próximo”, recuerda.
Otro choque que no se puede ignorar es el de la crisis del gas natural, ocurrido en la primera mitad de marzo. El MEF estimó que el efecto total de la suspensión del transporte de gas restó 1.2 pp a la tasa de crecimiento del PBI de marzo y en torno a 0.1 pp a la tasa de crecimiento anual.
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Cuentas fiscales
Sobre las cuentas fiscales, el IAPM del MEF muestra preocupaciones claras, entre otros, por leyes con impacto fiscal y/o que erosionan la base tributaria o amplían tratamientos preferenciales sin sustento técnico.
Si bien todavía tienen como escenario base que se cumpliría, por ejemplo, las metas de déficit fiscal (algo que duda el Consejo Fiscal), reconoce que es un escenario que combina “una menor holgura de ingresos permanentes, una mayor rigidez del gasto corriente, la proliferación de medidas legislativas con impacto fiscal adverso, una creciente exposición a choques climáticos y un contexto internacional de tasas de interés elevadas e incertidumbre geopolítica”.
Si se mira a detalle, para este año se proyectan ingresos fiscales que continúen con su trayectoria de crecimiento, pero por factores temporales y volátiles como los elevados precios de materias primas. El tema viene del lado del gasto: “preservar una senda prudente del gasto en el 2026 sigue siendo central para la estrategia macrofiscal, pero exige acciones adicionales para ganar credibilidad”.
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Es más, el MEF subraya que la aprobación de más iniciativas legislativas con alto costo fiscal, junto con la materialización de choques negativos como una intensificación del conflicto en Medio Oriente o el FEN, podrían generar un mayor deterioro de las finanzas públicas y comprometer la sostenibilidad fiscal.
“[...] de forma transparente, la administración saliente reconoce que esta dinámica [erosión de los ingresos permanentes y el incremento de rigideces presupuestarias] se ha visto profundizada por la aprobación de iniciativas legislativas con impacto fiscal adverso [...]”, apunta.
Agrega: “Revertir el escenario negativo exige, como condición inmediata, contener la aprobación de nuevas normas con impacto fiscal adverso y adoptar una respuesta estructural que fortalezca los ingresos fiscales permanentes y mejore la eficiencia del gasto público”.
Mediano plazo
Entre el 2027 y 2029, la actividad económica crecería 3.2%. En ese periodo, la inversión privada crecería en promedio 5.7%, mayor a lo proyectado en el MMM (4.2%), explicado por el inicio de construcción de nuevos proyectos mineros y el incremento de la inversión no minera asociada a la mayor ejecución de proyectos APP, viabilización de nuevas adendas y mayores inversiones en otros sectores estratégicos, entre otros.








