
Perú mantuvo su proyección de crecimiento económico en 3.2% para este año, según su reciente Informe de Actualización de Proyecciones Macroeconómicas (IAPM), del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Sin embargo, se mostró más optimista sobre el desempeño de la inversión privada, motor clave para este país.
“Se mantiene la proyección de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) en 3.2% para 2026, en línea con el Marco Macroeconómico Multianual (MMM), impulsada por el dinamismo de la demanda interna, en particular por la inversión privada, que crecería 5.5%, acumulando tres años consecutivos de expansión”, explicó.
El resultado de la inversión privada está asociado a una mayor inversión minera, que superaría los US$ 6.8 mil millones, y al avance de la inversión no minera en infraestructura, hidrocarburos, residencial, telecomunicaciones y energías renovables.
Inversión privada en Perú
Para este año, el MEF estimó que la inversión privada crecería 5.5%, superando el 4% previsto en el MMM 2026-2029. El foco, como se mencionó, es la minería.
La inversión minera crecería 8.0% en 2026, por encima de lo previsto en el MMM (4.0%), ante la mayor ejecución de inversiones de proyectos que iniciaron construcción en años previos como el proyecto San Gabriel, Reposición Antamina, Romina y Reposición Ferrobamba. Aunque no es lo único.
También responde a la aceleración de nuevos proyectos como Pampa de Pongo y Corani, así como por el inicio de construcción de nuevos proyectos como Extensión Cerro Verde y Ampliación Huarón; además de mayores inversiones en exploración y sostenimiento minero.
Desde el otro lado, la inversión no minera crecería 5.2% en 2026, según el MEF, mayor a lo proyectado en el MMM (4.0%).
Esto se explica por las mayores inversiones en infraestructura debido al dinamismo de la ejecución de obras de la Línea 2 del Metro de Lima, incremento de las inversiones de hidrocarburos de los lotes 95 y 56, desembolsos iniciales de los nuevos proyectos APP adjudicados entre 2023-2025, y la resiliencia de la inversión diversificada, que estaría impulsada por el sector inmobiliario, telecomunicaciones y energías renovables.









