
Algunas de las principales lecciones -o recordatorios- que dejó el 2025 al Perú es que todo anuncio que eventualmente se materializa demanda una fuente de financiamiento y en el Estado, como en todo el mundo, el dinero es finito. Las múltiples observaciones y advertencias sobre el manejo de las finanzas públicas, pilar de nuestra fortaleza macroeconómica, son una muestra.
Y aunque el panorama fiscal se ha deteriorado, las propuestas y promesas de campaña por las elecciones generales de este año no escatiman y apuntan al impulso de grandes proyectos de infraestructura.
En una nueva revisión de los más de 30 planes de gobierno, Gestión identificó cuáles son los principales proyectos de inversión que pretenden impulsar durante su gestión y los sustentos de su financiamiento.
Como resultado, se obtuvo que más de la mitad de candidatos presidenciales apuntan directamente al fomento de las Asociaciones Público Privadas (APP) para el desarrollo de grandes obras (al menos 18), pero también hacen referencia a los contratos Gobierno a Gobierno - G2G (al menos tres directamente), a las Obras por Impuestos (OxI) y Proyectos en Activos (PA). También mencionar que otro se realizarán únicamente bajo liderazgo del Estado [tabla resumen de todos los partidos al final del artículo].
Obras por Impuestos: meta se recortarían en 2026 tras dos años récord, ¿por qué?
Cabe recordar, en este contexto, que como alertó este diario, en los últimos años, se ha venido reduciendo la proporción del presupuesto destinado para el gasto de capital, que abarca la ejecución de obras públicas; en beneficio del gasto corriente (orientado a remuneraciones). En 2026, en el Gobierno central, por ejemplo, se destinará solo S/ 17 de cada S/ 100 para el rubro de inversiones en construcción.
¿Qué buscan los candidatos para sus obras?
Desde Renovación Popular (Rafael López Aliaga), que lidera la intención de votos según encuestas, se buscará el impulso de redes ferroviarias, destacando la de Tumbes-Tacna y el Tren Bioceánico, bajo las asociaciones de G2G.
En tanto, desde Fuerza Popular (Keiko Fujimori), apuntan a la culminación de la Línea 2 del Metro de Lima y Callao; y la ejecución de la Línea 3, 4, 5 y 6, mediante el fomento de APP, OxI y AP.
Mientras que desde el Partido País para Todos (Carlos Álvarez) señalaron que priorizarán corredores logísticos, puertos y pasos fronterizos clave, aunque no se precisa el esquema financiero para ejecutarlo.
En el caso de Somos Perú (George Forsyth), partido del actual presidente José Jerí, detallaron que definirán, en los seis primeros meses de su gestión, si por la vía de APP o G2G ejecutarán las Líneas 3 y 4 del Metro de Lima, además de priorizar la licitación mediante G2G del Ferrocarril Lima-Ica.
¿APP es la “panacea”?
El contexto en el que llega la contienda electoral no es menor. Paola Lazarte, exministra de Transportes y Comunicaciones, mencionó que, actualmente, la elección de mecanismos para el desarrollo de obras se ha politizado, dejando de lado el peso de los criterios técnicos, como cuál le conviene al país por su velocidad de construcción o menor gasto de recursos.
“Las elecciones nos encuentran en un momento extremadamente politizado. Además de que se toman decisiones sobre las modalidades de ejecución más con motivos políticos, tenemos a un Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) debilitado, un Congreso con leyes declarativas que generan expectativas en la población y, en general, hemos perdido institucionalidad”, comentó.
Profundizando sobre los esquemas de ejecución, Lazarte señaló que, si bien es popular la promesa de grandes obras, una primera medida que deberían anunciar los candidatos es un análisis de la salud financiera de los proyectos y aplicar una depuración de los expedientes de obras en la cartera de inversiones.
“Se tiene una percepción equivocada de que los proyectos vía APP no le cuestan al Estado. Eso es un error”, anotó la exministra.
Como se sabe, las APP puede ser autosostenibles, que implica que la concesionaria cobrará una tarifa a los usuarios (como el caso de los peajes); o cofinanciadas, donde se aplican modalidades de pago, como por disponibilidad (cumplimiento de ciertos hitos en el avance de la obra) o retribución por inversiones. Esto último, por ejemplo, se aplica en las Líneas 1 y 2 del Metro de Lima.
Así, para Lazarte, el candidato que resulte elegido debe renunciar a la idea predeterminada del esquema de ejecución en su plan de gobierno y someter cada proyecto a un análisis técnico, de manera que se escoja la mejor opción.
“Se debe hacer una línea base y escoger el mejor esquema de ejecución, buscando ser eficiente y cuidando el presupuesto público en el corto y largo plazo. Pero sobre todo priorizar los que ya están en ejecución”, refirió.
Por último, observó que el actual Gobierno y el siguiente busquen cumplir con las reglas de las finanzas públicas, pero sin considerar recursos para el mantenimiento de algunas obras.
“En las cuentas no se está considerando recursos para el mantenimiento de obras para así llegar a cuadrar las finanzas. Pero resultará más caro si no se mantiene. Son partidas en el presupuesto que deben estar”, subrayó.









