
Las tarifas del transporte marítimo internacional arrancaron la segunda mitad del año enfrentando una fuerte alza. Por ejemplo, al inicio de julio se evidenció que los fletes para carga seca acumularon un encarecimiento de 104.7% respecto al cierre de 2025, según un reporte del Banco Central de Reserva (BCRP), con información de la consultora Drewry.
De esta manera, el costo promedio de enviar un contenedor de 40 pies se duplicó pasando de los US$ 2,213 que registraba a fines del 2025 a unos US$ 4,530 a inicios de julio.
Solo en el mes previo al inicio del segundo semestre, el Índice Mundial de Contenedores (WCI) analizado por Drewry avanzó 32%, marcando la aceleración del encarecimiento del transporte marítimo.
Ahora, la última actualización al 16 de julio indicó que los fletes para transportar un contenedor de 40 pies asciende a US$ 4,547. Aunque se moderó ligeramente frente a días previos, se prevé que las tarifas para este tipo de mercancía no perecible se mantendrán estables durante la próxima semana.

El alza de fletes, indicó el análisis del BCRP, no se dio solo por las tensiones en Medio Oriente -que ya venían presionando los precios desde inicios de año debido al aumento de la cotización del petróleo- sino también por un adelanto de la temporada alta de exportaciones hacia Estados Unidos y Europa ante un temor por eventuales cambios en la política arancelaria.
Hace unas semanas, Estados Unidos inició una investigación relacionada con las importaciones de bienes producidos mediante trabajo forzoso.
Los resultados preliminares plantean una tasa de 12.5% para 54 economías, entre las que figura el Perú, y otra de 10% para seis países que ya cuentan con medidas consideradas insuficientes, precisó Daniel Bazán, especialista en comercio exterior de la Sociedad de Comercio Exterior del Perú (ComexPerú).
Bazán consideró que el adelanto de compras podría tener un efecto temporal durante julio y posteriormente entre agosto y septiembre, cuando aumentan los pedidos relacionados con la campaña navideña. Si las actuales condiciones negativas persisten, agregó, será difícil observar una normalización hacia el cierre del año.
“Esto es altamente volátil. Una vez que culmine el tema del anticipo de compras, que hace que el flete se suba, lo normal es que se esperaría que en los próximos meses, exceptuando los demás factores geopolíticos, se normalicen. Pero si los demás factores geopolíticos persisten, no vamos a ver una caída del flete”, comentó a Gestión.
Por el momento, a nivel global, los fletes de carga seca se encuentran en niveles que no se veían desde septiembre del 2024. Bazán recordó que las tarifas descendieron entre diciembre y febrero, pero volvieron a aumentar desde el anuncio de los aranceles recíprocos y el agravamiento de las tensiones internacionales.
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¿Cuál es el impacto en el Perú?
La evolución de los fletes a nivel nacional depende del tipo de carga y del destino de las mercancías, indicó Alberto Ego Aguirre, presidente de la Comisión de Asuntos Marítimos Portuarios y Aduaneros de la Cámara de Comercio de Lima (CCL).
El tipo de carga que evalúa el índice de Dewry es la que enfrentaría el mayor impacto en el Perú debido a conflictos geopolíticos, aunque no en la misma magnitud que el promedio nivel global.
“Lo que ha subido más es la carga seca, principalmente la que va por el Mediterráneo y tiene que pasar por Ormuz, pues además las navieras asumen riesgos. Las compañías de seguro les suben las primas de seguros por el riesgo de la guerra. (Para el Perú) la carga que se va a Europa o a Estados Unidos o Centroamérica no ha sido mayormente afectada, si bien han subido, no hemos llegado a subir un 100%”, comentó.
La situación es ligeramente diferente para la exportación de perecibles que se envían congelados. Ego Aguirre aclaró que en el Perú el incremento para carga refrigerada y congelada ha sido menor, situándose entre un 10% y 20%, desde enero, para algunos envíos a Asia, Europa, Estados Unidos y Centroamérica, afectando los envíos de agro y pesca.
Hace un mes, el Portal de Rutas Marítimas de Promperú indicó que un contenedor de 40 pies refrigerado enviado desde el Puerto del Callao hasta Rotterdam (Países Bajos) tenía una tarifa de US$ 5,973. Si se observa ahora el portal, a mediados de julio, el precio de envío del contenedor no ha variado.
El impacto también depende de la modalidad bajo la cual las empresas contratan el transporte. Bazán explicó que las grandes compañías suelen trabajar con contratos de largo plazo que establecen tarifas fijas, por lo que están parcialmente protegidas frente a las variaciones semanales del mercado.
“Los importadores medianos o pequeños que están sujetos a tarifas spot momentáneas son los más perjudicados. Cuando el flete sube, se incrementan sus costos totales y, por una decisión comercial, podrían terminar trasladándolos al consumidor final, porque tampoco importan para perder”, indicó.
Otros factores que afectan el comercio exterior
Más allá de los fletes externos, Bazán apuntó que el Perú enfrenta retos logísticos propios, como la congestión en las vías de acceso al puerto del Callao y la falta de infraestructura complementaria, como el antepuerto, cuya ejecución se encuentra pendiente y se esperaría que recién esté listo entre 2029 y 2030.
Respecto al puerto de Chancay, Bazán aclaró que aún no se ha evaluado una reducción de los costos logísticos como consecuencia de sus operaciones.
Al haber muchas empresas instaladas en Lima o el Callao, estas deben asumir un traslado adicional para recoger sus mercancías en Chancay, pero se esperaría que con la instalación progresiva de operadores logísticos en la zona se podría reducir los costos locales en el mediano y largo plazo, siempre que se resuelven los problemas de acceso terrestre al terminal.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.






