
Un segmento que viene abriendo nuevas oportunidades de crecimiento para las universidades privadas en el Perú es el de los estudiantes mayores de 24 años. De acuerdo con el último estudio de Apoyo Consultoría, la matrícula de este grupo en universidades privadas registró un crecimiento superior al 60% en los últimos cinco años. ¿Qué explica este avance y está impulsando la llegada de nuevas propuestas académicas al país?
El análisis “Impacto de la educación superior universitaria privada en Perú”, elaborado por Apoyo Consultoría a solicitud de la Federación de Instituciones Privadas de Educación Superior (Fipes), muestra que la matrícula de estudiantes mayores de 24 años en universidades societarias (con fines de lucro) aumentó de 205,000 alumnos en 2020 a 342,000 en 2025, lo que representó un incremento de 66.8%.
La tendencia también se mantuvo durante el último año. Entre 2024 y 2025, las universidades societarias incorporaron 32,000 nuevos estudiantes, al pasar de 310,000 a 342,000 matriculados, equivalente a un crecimiento anual de 10.3%. En contraste, las universidades asociativas (sin fines de lucro) mantuvieron una matrícula cercana a los 78,000 estudiantes en 2025, luego de registrar 77,000 el año previo.
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Un escenario similar se observó en las universidades públicas, que pasaron de 77,000 a 78,000 alumnos en ese mismo periodo.

Carlos Córdova, gerente de Proyectos de Apoyo Consultoría, explicó que este crecimiento responde, en gran medida, a la capacidad de las universidades privadas para adaptarse a un perfil de estudiante que ya forma parte del mercado laboral y demanda mayor flexibilidad. “La educación privada está permitiendo atender de manera mucho más versátil a una población que ya se encuentra trabajando”, señaló a Gestión.
Esa adaptación, precisó, se refleja en una oferta que incorpora horarios más flexibles, modalidades semipresenciales y a distancia, así como carreras alineadas con las nuevas necesidades del mercado laboral. Como resultado, las universidades privadas han logrado captar a un segmento que tradicionalmente tenía mayores dificultades para acceder a la educación superior.
Los datos respaldan esta tendencia. Según el estudio, tres de cada diez ingresantes (27.9%) corresponden a estudiantes no tradicionales (mayores de 24 años), mientras que carreras como Derecho, Ingeniería Industrial y Contabilidad concentran cerca del 40% de esa demanda.
Para Córdova, este comportamiento también evidencia un potencial de crecimiento aún no agotado. “Hay un grupo importante de personas mayores de 24 años que no cuenta con educación superior, pero que sí tiene disposición a pagar por una formación universitaria”, indicó. Aunque ese universo no fue cuantificado, sostuvo que representa una oportunidad para que las universidades continúen ampliando su oferta.
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El especialista agregó que esta expansión también ha sido impulsada por la inversión de las universidades privadas en nuevas sedes, principalmente en Lima y otras regiones. “Se empiezan a identificar zonas de población que tienen interés en continuar sus estudios a través de una universidad privada”, dijo.
En efecto, de acuerdo con la investigación de Apoyo Consultoría, al cierre de 2025 las universidades privadas societarias concentraban 63 de las 134 sedes universitarias operativas en la capital y reunían a 560,536 estudiantes.

La distancia frente al resto de actores del sistema es amplia. Las universidades privadas asociativas operan con 42 sedes y registran 152,526 estudiantes, mientras que las universidades públicas cuentan con 29 locales y 82,506 alumnos. En otras palabras, las societarias casi cuadruplican la matrícula de las asociativas y multiplican por más de seis la de las públicas.
La pesquisa reveló que este liderazgo se explica por una estrategia de expansión hacia los distritos de Lima Norte, Lima Sur y Lima Este, donde la oferta privada con fines de lucro ha ampliado el acceso a la educación superior y atendido el crecimiento de la demanda en zonas con mayor dinamismo demográfico.
A nivel nacional, el panorama muestra una dinámica distinta. Si bien las universidades públicas mantienen la mayor presencia territorial, son las privadas societarias las que concentran una mayor cantidad de estudiantes por sede. Las universidades públicas operan 160 de los 279 locales universitarios licenciados del país, pero atienden a 287,695 estudiantes.
En contraste, las universidades privadas societarias cuentan con apenas 58 sedes y albergan a 450,886 matriculados, mientras que las privadas asociativas registran 212,537 estudiantes distribuidos en 61 locales.
En términos de capacidad de atención, la diferencia es aún más marcada. Cada sede de una universidad societaria concentra, en promedio, cerca de 7,800 estudiantes, más de cuatro veces la cantidad que atiende una sede pública, cuyo promedio bordea los 1,800 alumnos. Las universidades asociativas, por su parte, registran alrededor de 3,500 estudiantes por local.
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En conjunto, las universidades privadas reúnen 663,423 estudiantes, lo que representa cerca del 70% de los 951,118 matriculados en el sistema universitario.

El avance de la virtualidad: el otro frente de las universidades
La expansión de la educación no presencial se ha convertido en otro de los pilares del crecimiento de las universidades privadas: el 73% de los nuevos programas académicos se desarrolla bajo modalidades no presenciales, una estrategia que ha facilitado el acceso de estudiantes mayores de 24 años.
Esta tendencia seguirá fortaleciéndose, acotó Córdova, aunque con diferencias según el tipo de carrera. Explicó que los programas de posgrado muestran una creciente migración hacia formatos semipresenciales y a distancia, mientras que las carreras de pregrado con una alta carga práctica seguirán requiriendo una formación presencial.
“No hay una única tendencia para toda la educación superior. Dependerá mucho del perfil de cada carrera”, agregó.
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¿Qué dice la data? El indagación reflejó que de los 473 programas semipresenciales que existen en el país, el 98.3% pertenece a universidades privadas: 317 corresponden a instituciones societarias y 148 a asociativas, mientras que las universidades públicas apenas ofrecen ocho programas bajo esta modalidad.
La diferencia es aún más marcada en la educación completamente virtual. De los 317 programas a distancia disponibles en el sistema universitario licenciado, ninguno es ofrecido por una universidad pública. La totalidad de la oferta se concentra en las universidades privadas, con 235 programas en las societarias y 82 en las asociativas.

¿Quiénes lo encabezan? La Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) lidera el mercado con 66 programas semipresenciales y 54 a distancia, seguida por la Universidad Continental, con 46 y 21, respectivamente, y la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), con 39 programas semipresenciales y 22 virtuales, fortaleciendo su presencia entre los estudiantes que buscan combinar formación profesional y empleo.
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Perú atrae el interés de grupos educativos extranjeros
Jorge Mori, director ejecutivo del Centro para el Análisis de Políticas Públicas de Educación Superior (CAPPES), indicó que el Perú se ha convertido en uno de los mercados más atractivos de América Latina para la expansión de universidades extranjeras, principalmente en la oferta de posgrados y programas virtuales.
“El sistema universitario peruano todavía está creciendo, a diferencia de mercados como Colombia o Chile, donde la matrícula ya no muestra el mismo dinamismo. Eso hace que invertir en el Perú sea muy atractivo”, señaló a Gestión.
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En concreto CAPPES ha identificado que, en los últimos dos años, alrededor de seis grupos educativos, principalmente de España, México y Argentina, vienen evaluando o ejecutando su ingreso al mercado peruano mediante oficinas comerciales y plataformas de educación virtual. Entre las instituciones que ya tienen presencia en el país mencionó a la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), la Universidad Europea de España y el Tecnológico de Monterrey, entre otras.
El especialista explicó que este interés responde a varios factores. Uno de ellos es la demanda insatisfecha que dejó el cierre de universidades tras el proceso de licenciamiento. “Desde finales de 2021, cuando se redujo significativamente la oferta universitaria, el Perú empezó a ser visto como una gran oportunidad por los grupos educativos de la región”, indicó.
A ello se suma un mercado con potencial de crecimiento, impulsado por el bono demográfico y por un número creciente de adultos que buscan continuar su formación profesional. “Las personas mayores de 24 años prefieren la formación a distancia porque estudian, trabajan y muchas veces tienen responsabilidades familiares. Ese es el gran mercado que hoy están mirando las universidades extranjeras”, sostuvo.
En esa línea, Mori consideró que la flexibilización de la regulación sobre educación a distancia también está acelerando el interés de nuevos inversionistas. Mientras algunos países de la región endurecen las reglas para este tipo de enseñanza, “en el Perú la regulación se está flexibilizando y eso se convierte en un aliciente para los grupos educativos extranjeros”, afirmó.
Otro factor que juega a favor del ingreso de nuevas propuestas es el precio. Según expresó, las universidades internacionales que ingresan al mercado peruano suelen ofrecer programas de posgrado con un costo de entre US$ 8,000 y US$ 12,000, por debajo del rango de US$ 15,000 a US$ 20,000 que pueden alcanzar programas similares en algunas universidades privadas del país. “Es una oferta más competitiva y eso también obligará al sistema universitario peruano a prepararse para competir con el mercado extranjero”, concluyó.

Licenciada en Periodismo por la Universidad Jaime Bausate y Meza con 20 años de experiencia profesional. Laboró en medios de comunicación como TV Perú y Perú21. También ejerció en gremios como la SNMPE y SNI. Desde el 2016, es parte del diario Gestión.







