
La fatiga al volante es un factor crítico de cualquier negocio que pone en riesgo tanto la vida del conductor como la de transeúntes. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), unas 3,250 personas pierden la vida a diario por accidentes de tránsito, siendo el cansancio una de las causas. Solo en Perú, del 18.4% de siniestros viales fatales en buses interprovinciales, el 3% se debe a problemas de somnolencia por manejar largas horas continuas, en datos del Observatorio Nacional de Seguridad Vial. Desde Sleep Intelligence buscan atender este problema de seguridad vial y ocupacional a través del uso de smartbands.
Soluciones preventivas ante la somnolencia
Luis Pérez Villasante, CEO y fundador de Sleep Intelligence, comenta a Gestión que los accidentes asociados al sueño eran recurrentes en la actividad minera debido a que las tecnologías disponibles hace 20 años para detectar fatiga eran principalmente reactivas; es decir, se advertía cuando una persona presentaba señales de somnolencia, pero no se podían anticipar al riesgo.
Tras su paso como gerente médico corporativo en Barrick Gold, reconoce que la firma tenía decenas de miles de vehículos propios y de contratistas operando en sus minas, y los accidentes por somnolencia eran recurrentes, “y de vez en cuando, uno fatal”.
Ante este escenario, comenzó a desarrollar su propia solución a partir de una investigación que tomó una década y que involucró a operadores de cuatro minas en Perú, Chile, Argentina y Estados Unidos.
Uno de los elementos analizados fue la deuda de sueño: las horas de descanso que una persona deja de acumular y que pueden afectar su nivel de alerta. Con estos datos compilados, la empresa desarrolló algoritmos que relacionan distintas variables fisiológicas con la aparición de eventos de somnolencia.
Smartbands como herramienta de monitoreo
Desde hace 8 años, Sleep Intelligence opera en el mercado peruano. La plataforma utiliza información obtenida mediante una banda inteligente (smartband) portada por un trabajador. Este dispositivo incorpora un acelerómetro y con los datos se puede evaluar la calidad del sueño y generar una clasificación sobre la aptitud del empleado.

A detalle, este dispositivo registra información relacionada con el movimiento y permite evaluar la calidad del sueño y variables vinculadas a la fatiga. Esta data se procesa con algoritmos desarrollados por la empresa y el resultado llega al jefe de operaciones, jefe, médico o responsable designado por la empresa antes del inicio de la jornada laboral.
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“El jefe de operaciones o el médico recibe un reporte resumido de cómo durmió el operador y si está apto o no apto para realizar tareas de alta demanda de concentración y alerta”, señala a Gestión.
Esta solución se dirige principalmente a trabajadores que realizan actividades en las que un episodio de somnolencia puede generar un accidente, como conductores y operadores de maquinaria.
Modelo de negocio y costo por usuario
A la fecha, Sleep Intelligence tiene 192 empresas como clientes y participa en 240 proyectos. Pérez detalla que son más de 8,000 usuarios monitoreados.
La minería abarca el 95% de la cartera, aunque reconoce Pérez que han extendido su solución a rubros como transporte de personal, transporte logístico y servicios de ambulancias en clínicas.
Pérez añade que el precio varía según el número de usuarios y de la duración del contrato. Para las empresas, el costo promedio se ubica entre US$20 y US$25 por usuario al mes, señala el ejecutivo.
El valor disminuye conforme aumenta el número de trabajadores contratados. Por ello, un contrato para 500 usuarios tiene un costo por usuario menor que uno para 10 trabajadores.
“Sleep Intelligence nace de la frustración de no tener un sistema preventivo para evitar accidentes vehiculares por sueño (...) Hemos evitado más de 150 accidentes en tres millones de periodos de sueño monitoreado”, sostiene.
El ejecutivo afirma además que, durante sus ocho años de operación, los 192 clientes de la compañía en Perú no han registrado accidentes asociados al sueño mientras utilizan el sistema.

Planes de expansión
Según Pérez Villasante, el negocio mantiene un ritmo de crecimiento de entre 30% y 40% anual. De momento, Perú concentra el grueso de la operación, aunque tienen presencia en Colombia y Chile a través de compañías peruanas que emplean su modelo de prevención.
El objetivo de Sleep Intelligence es iniciar su expansión internacional en 2027, llevando la plataforma desarrollada y validada durante sus años de investigación y operación en Perú.
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Si bien la minería seguirá siendo su mercado relevante, Pérez considera que la oportunidad de crecimiento global está en extender el uso de la tecnología hacia sectores donde la conducción y las tareas de alta concentración forman parte de la operación.
Transporte de carga y pasajeros, logística y servicios de emergencia aparecen entre los espacios donde ya existen casos de uso.
Finalmente, Pérez Villasante reconoce que el mercado potencial no está limitado por un sector específico, sino por la cantidad de actividades en las que el sueño puede convertirse en un factor de riesgo.

Periodista con más de 5 años de experiencia en la cobertura de coyuntura económica e informes especiales en prensa escrita y digital.







