
Perú se ubica en el puesto 8 —a nivel mundial— de países productores de café verde; es decir, de granos que no han pasado por el proceso de tostado y cuyo perfil de sabor se completa en el mercado de destino. Parece, a simple vista, un negocio incompleto o una ventaja desaprovechada, pero hay una explicación que sostiene la lógica.
Claudia Solano, gerenta de Agroexportaciones de ADEX, conversó con Gestión y aclaró por qué, en este caso, enviar solo la materia prima no es sinónimo de perder valor agregado.
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Sabor al gusto del consumidor
La respuesta se aleja de una falta de capacidad industrial: atiende, más bien, a las preferencias de los compradores y a sus dinámicas para potenciar el producto.
“La exportación del grano verde da la posibilidad de hacer el tostado en destino y, con ello, hacer blends, que son mezclas de diferentes orígenes o de diferentes notas sensoriales. ¿A qué voy con esto? [...] Hay un grupo de cafeterías que priorizan generar el proceso de tostado con base en las preferencias. A algunos en el mercado les interesa un tostado fuerte; a otros, un tostado suave", expresó Solano.
Agregó: “Al exportarlo como grano verde, hay opción de decidir hacer, por ejemplo, un lote de un tostado suave, un lote de un tostado medio y un lote de un tostado estándar. [...] Hay versatilidad y se puede experimentar”.
Así, remarcó: “No es que Perú esté desactualizado con el tema. Al contrario, está aprovechando una ventaja”.
En efecto, las cifras avalan esta forma de comerciar. En 2025, la principal partida de café correspondió a café sin tostar ni descafeinar (99.87% del total de los granos). Los envíos sumaron US$ 1,796′5 millones, lo que registró un alza de 63% en valor y 2% en volumen respecto al 2024.
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La narrativa, un elemento por explotar
La vocera del gremio también indicó que Perú está apostando por una articulación público-privada para cumplir todas las exigencias de los mercados internacionales y añadir incluso un elemento de storytelling.
“El tema de sostenibilidad es importante, el de trazabilidad también; pero además importa contar la historia detrás del café. Estamos hablando de más de 250,000 familias cafetaleras en 16 regiones de producción. Más del 90% son pequeños productores que tienen de 1 a 5 hectáreas”.
Añadió: “El grano no se cosecha y se exporta. Para llegar verde tiene que haber un proceso primario de limpieza, de retiro del pergamino (la primera cáscara), de asegurar que no provenga de zonas deforestadas, que pueda ser orgánico, que su trazabilidad no tenga impacto en el medioambiente”.
Resaltó, por tanto, que hay un trabajo de narrativa cuyo valor sí es visible ante los ojos del mercado internacional.
El esfuerzo, sin embargo, no ha dejado fuera de la cobertura al mercado interno. El Pasaporte del Café Peruano es un canal que tiene el objetivo de invitar a los consumidores a recorrer diversas cafeterías de especialidad y validar la experiencia con un sello. Hoy ya está vigente la edición de invierno, que incluye a 41 negocios de Lima y Callao.
La expectativa es grande porque el consumo en el Perú asciende aproximadamente a 1,7 kilogramos por persona anualmente.

El dato:
- ADEX precisó que, entre enero y mayo de 2026, los envíos de café peruano sumaron US$ 229.3 millones, lo que evidenció un crecimiento de 29% en comparación con el mismo periodo del año pasado (US$ 177.4 millones).

Redactora de Economía en Gestión. Periodista nacida en Piura, con ocho años de trayectoria profesional y experiencia en edición y corrección de textos.







