
Para muchas personas, tomar café es parte esencial de la rutina diaria y una de las primeras actividades de la mañana; sin embargo, quienes están atentos a sus niveles de colesterol podrían necesitar revisar con más detalle cómo preparan esta bebida.
Especialistas en nutrición explican que el café puede influir en el colesterol dependiendo tanto del método de preparación como de los ingredientes que se agregan a la taza.
Según la dietista registrada Candace Pumper, del Ohio State University Wexner Medical Center, el café contiene compuestos aceitosos llamados diterpenos, los cuales pueden alterar los procesos que regulan el colesterol y elevar el colesterol LDL, conocido como “malo”, cuando se consume de manera frecuente.
En conversación con USA Today, la especialista explicó: “El café sin filtrar contiene una cantidad mucho mayor de estos compuestos que el café filtrado con papel, por lo que el método de preparación es un factor importante para el colesterol”.

Pumper indicó que opciones como el café de goteo o pour over (café de vertido) con filtro de papel suelen ser mejores para la salud del corazón. En cambio, métodos sin filtrar como el café hervido escandinavo, el café turco y la prensa francesa permiten que pasen más aceites a la bebida.
Por su parte, la nutricionista Laura Ligos señaló que, en muchos casos, lo que se añade al café puede influir más en el colesterol que el café mismo.
“Sabemos que las grasas saturadas como las que se encuentran en la crema espesa, la mantequilla o el aceite de coco pueden afectar el colesterol, y también sabemos que la resistencia a la insulina puede contribuir a peores niveles de lípidos y triglicéridos”, explicó.
Como alternativa, Ligos recomienda tomar el café negro o con cantidades limitadas de azúcar y leche.

Además, advirtió: “Si consumes muchas grasas saturadas y/o azúcares añadidos durante el día, agregar más a tu café podría ser un problema”.
Aun así, aclaró que el impacto depende de cada persona y de sus hábitos generales: “Pero si llevas una dieta equilibrada, te hidratas bien y disfrutas un café por gusto, podría estar bien añadir un poco de crema espesa y/o algo de azúcar. Realmente depende de la persona, sus objetivos de salud y su consumo total”.
Ambas expertas coincidieron en que el café es solo una parte del panorama general. Pumper recordó: “Más allá del método de preparación, es útil tener en cuenta que muchos factores influyen en el colesterol, como la genética, la edad, el género, la dieta, el estilo de vida y ciertas condiciones de salud”, mientras que Ligos agregó que consumir demasiado café, especialmente con cafeína, también puede generar otros problemas relacionados con la salud cardiovascular.






