
La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) presentó un proyecto denominado “Lineamientos para la Liberalización del Transporte Aéreo Internacional en el Perú” que busca materializar una política de “cielos abiertos”.
Con este proyecto se plantea modernizar el marco regulatorio vigente, permitiendo reducir restricciones pues actualmente se dependen de negociaciones entre Estados para que las aerolíneas puedan operar en el país.
Un análisis de la Sociedad de Comercio Exterior del Perú (ComexPerú) recordó que hoy en día el transporte aéreo en el Perú opera bajo acuerdos bilaterales tradicionales que aún imponen limitaciones sobre capacidad, frecuencias y derechos de tráfico, entre otras.
“Las limitaciones a las libertades del aire como la sexta y séptima libertad reducen la competencia, encarecen los costos para los usuarios y dificultan el convertir al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez en un hub regional de conexión”, indican.
Con esta propuesta de la DGAC, explicaron, se permitiría que aerolíneas extranjeras lleven pasajeros y carga entre dos países distintos, haciendo escala en su propio país.
Asimismo, en el caso del transporte de carga, se habilitaría operaciones entre el Perú y terceros, sin necesidad de vinculación con el país de origen del transportista.

LEA TAMBIÉN: AETAI: países vecinos sacan ventaja a Perú por cobro de TUUA de conexión en el Jorge Chávez
¿Qué dicen los operadores?
En ese marco, los operadores aeroportuarios Lima Airport Partners (LAP), Aeropuertos del Perú, y Aeropuertos Andinos del Perú, que han expresado su respaldo a la iniciativa, considerando que tendría impacto directo en la conectividad, la competencia y la previsibilidad operativa del sistema aeroportuario.
Sin embargo, consideran que la idea de la DGAC aún se queda corta para hablar de una verdadera política de cielos abiertos.
“Si bien el proyecto recibido representa un progreso, consideramos que resulta insuficiente para consolidar una política verdaderamente “amplia” de cielos abiertos, en tanto mantiene un alcance limitado de derechos de tráfico y no incorpora un horizonte de evolución hacia la Octava y Novena Libertad del aire”, indicaron en un oficio enviado a la DGAC.
¿Qué falta en la propuesta?
De acuerdo con el análisis presentado por los operadores aeroportuarios, varias de las medidas que se buscan formalizar ya se aplican en la práctica. Por ejemplo, muchas aerolíneas utilizan a Lima como punto de conexión para enlazar vuelos entre distintos países, tanto en pasajeros como en carga.
Pero advierten que esta aplicación ha reforzado la centralización del sistema aéreo en la capital. Por ello, la mayoría de las conexiones internacionales pasan por el Aeropuerto Jorge Chávez, mientras que las ciudades del interior tienen pocas posibilidades de integrarse directamente a redes internacionales o regionales.
Ante esto, los operadores plantean que el proyecto debería incluir las denominadas “Octava y Novena Libertad”, que implican la integración regional y desconcentración del hub, así como la apertura efectiva del mercado doméstico.
En la práctica, esto permitiría que aerolíneas extranjeras puedan operar vuelos entre ciudades peruanas como parte de rutas internacionales, o incluso vuelos domésticos dentro del país.
“Al incorporar la Octava y Novena Libertad, permitimos que aerolíneas extranjeras operen rutas interregionales -por ejemplo Chiclayo-Cusco o Tarapoto-Cusco- sin pasar obligatoriamente por Lima, democratizando el transporte aéreo para todos los ciudadanos”, comentó Juan José Salmon, CEO de LAP, a través de LinkedIn.
Con esto, se abriría la posibilidad de que regiones se conecten entre sí y con el exterior sin depender siempre de Lima.
Además, una mayor cantidad de aerolíneas significaría más competencia, mejores horarios y una mejor oferta de precios para los pasajeros.
“El objetivo es claro: dejar de ver la aviación como un intercambio de favores entre Estados y empezar a verla como una oportunidad estratégica para atraer inversión, potenciar el turismo y fortalecer nuestra logística global. A por los 20 millones de turistas en el 2030”, resaltó Salmon.
Un ejemplo, añadieron, es el caso de Argentina, donde la liberalización del mercado aéreo permitió que los mercados más abiertos crecieran alrededor de 21% en capacidad durante 2025, mientras que los más restringidos solo crecieron cerca de 4%.









