
La guerra de EE.UU. e Israel contra Irán se intensifica en una espiral de represalias entre uno y otro bando, que se extiende a más puntos sensibles de los países del golfo pérsico, ¿cómo se refleja en el mercado financiero?
La temida escalada regional del conflicto parece dibujarse gradualmente en el cruento escenario del Medio Oriente, con cada vez más naciones comprometidas, como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Irak, Catar, Bahrein, Kuwait, Omán y el Líbano.
LEA TAMBIÉN: Inversión en bolsa: ¿qué deben mirar los peruanos al apostar por acciones según Inteligo?
Los siete primeros son tributarios del estratégico estrecho de Ormuz, por donde envían sus navíos petroleros y gasíferos a China y el resto del mundo, en cantidades que involucran la quinta parte de la producción global de esos commodities.
La interrupción casi total de esas exportaciones mantiene en vilo a los inversionistas, que se inquietan por los graves impactos que esta parada puede ocasionar en los precios del crudo, gas y derivados y, en consecuencia, en una eventual revitalización de la inflación mundial y desaceleración económica, tal como sucedió entre el 2022 y 2023, tras desatarse la guerra entre Rusia y Ucrania.
Primeros efectos
Los primeros efectos se hicieron tangibles ayer, con la subida del petróleo Brent en 9% a casi US$ 80 el barril, y del gas natural, en 50% en algunos países europeos.
De inmediato, los inversionistas buscaron al dólar –desdeñado en meses previos por una pérdida de confianza en esa divisa a raíz de las medidas económicas distorsionantes del gobierno de Donald Trump– y al oro como refugio obligado en situaciones extremas, además del franco suizo; y dejaron a un lado otros activos defensivos, como los bonos de países desarrollados, sobre todo los de EE.UU., que cayeron ayer por la previsible mayor inflación a futuro.
En el Perú, por esa misma turbulencia externa, el dólar se elevó de S/ 3.354 a S/ 3.364, a diferencia del sesgo bajista que exhibió en la semana pasada, y la Bolsa de Valores de Lima retrocedió 0.5%, porque la caída de 2% del cobre fue atenuada por la trepada del oro.
El meollo de la crisis es la incertidumbre sobre cuánto se prolongará y su desenlace. Las opiniones de economistas y gestores de inversiones están divididas.
De un lado están los que estiman que, al tener la estructura de poder iraní un ordenamiento teocrático, que persistirá tras el asesinato del líder Alí Jamenei, sea cual fuere su sucesor, el problema se dilatará, con los consiguientes perjuicios para la economía mundial. Del otro, figuran quienes prevén que el conflicto acabará pronto, porque a Trump no le conviene extenderlo, ya que el rechazo mayoritario de la ciudadanía de EE.UU. a la intervención en Medio Oriente lo desgastaría en las elecciones legislativas claves en ese país en noviembre.

Solución
Diego Marrero, portfolio manager de Blum, refirió que ahora los inversionistas parquean su dinero en caja (dólar), sobre todo el que retiran de mercados emergentes, los más golpeados ayer, en medio de la aversión al riesgo. Así, el dólar se apreció frente al sol, aunque menos que ante otros países, como Chile, por la estabilidad cambiaria que propicia el BCR, dijo.
Empero, sostuvo que el impacto en la bolsa de Nueva York fue acotado, porque los inversionistas vislumbran una rápida resolución al conflicto, en solo una semana. “La clave es la duración del conflicto y lo que pasará en Ormuz”, enfatizó.
El escenario menos probable es que la crisis dure más de una semana, “pues el impacto sería brutal, con un repunte de la inflación en EE.UU.” que evitaría que la Fed recorte su tasa de interés, como se tiene previsto, acotó.
El dólar en el Perú subirá al inicio, pero, si el desenlace es rápido, en las siguientes semanas decaerá porque la balanza comercial del país es muy favorable, manifestó Marrero. Y si la guerra se prolonga, el oro y el cobre se consolidarán, lo que atenuaría presiones alcistas sobre el dólar y beneficiaria a la Bolsa de Valores de Lima, añadió.
“El repunte del precio del petróleo generará ganadores y perdedores. Las divisas de los mayores importadores de petróleo, como Perú, y en particular Chile, podrían sufrir más, aunque los nuevos máximos del oro y la estabilidad de los precios del cobre puede ayudar a limitar el impacto en la relación real de intercambio”, indicó el equipo de estrategia de BBVA.
En 13 días, a mediados de mes, empieza la parte más fuerte de la recaudación por la regularización del impuesto a la renta que, en esta oportunidad, será de una suma considerable. Por ello, espera una amplia oferta de dólares por parte de empresas que deben cumplir con estas obligaciones, lo que implicará presiones significativas a la baja en la cotización de esa divisa, incluso si, en ese momento, persiste la crisis en el golfo pérsico.

Riesgos de alza del crudo
Marco Contreras, jefe de research de Kallpa SAB, afirmó: “Si el precio del petróleo se mantiene en alza durante mucho tiempo, no solamente (afecta a) todos los combustibles. Los precios de varios productos, de varias industrias, que están “amarrados” al petróleo y lo usan como insumo, también van a subir. Entonces, eso acarrea un riesgo de inflación a nivel global”.
Si aumentan las expectativas de inflación, además, se reducen las perspectivas de crecimiento de la economía mundial, lo que afectó el desempeño del cobre ayer, dijo.
“El cobre es un commodity que se usa bastante en la industria, sobre todo en construcción. Entonces, cuando se espera menos crecimiento, hay menos demanda (del metal rojo)”, explicó.
De cara a las próximas semanas, el analista de Kallpa SAB considera que, si el conflicto en Irán se prolonga, los inversionistas internacionales demandarían cada vez más metales preciosos como el oro, mientras que se esperaría una caída de los metales básicos como el cobre.
Por otro lado, en la bolsa local habría un mayor impacto en las empresas mineras. “Si hay una corrección más fuerte del cobre, eso va a generar la reacción negativa en las empresas que lo producen como Southern, Cerro Verde, Minsur...y eso arrastraría hacia abajo los índices (de la BVL)”, expresó Contreras
“Si el petróleo se mantiene al alza por mucho tiempo, eso de manera indirecta podría traer también un efecto negativo en las otras empresas (no mineras) porque la mayoría de industrias usan como insumo los derivados del petróleo, y por ese lado podrían disminuir un poquito las utilidades. Pero para que ocurra eso, el conflicto tendría que extenderse por mucho más tiempo”, agregó.
Además, afirmó que si el conflicto se extiende se mantendrían las presiones al alza sobre el dólar sobre el sol.
LEA TAMBIÉN: Inversionistas extranjeros retornan de a pocos a bolsa de Lima, ¿caos político los espantará?
Por su parte, Jorge Ramos, Chief Capital Markets & Investor Relations Officer de Fibra Prime, comentó que los inversionistas de alguna han estado comprando acciones, aprovechando la caída de la mañana, pero también adquiriendo oro en caso haya un escalamiento del conflicto en Irán.
“Si no hay un escalamiento del tema de Irán que normalmente genera apetito por dólar, yo creo que todavía la tendencia del sol va a ser a seguir apreciándose versus el dólar”, añadió.

Economista periodista. Estudió economía en Pontificia Universidad Católica del Perú. Editor de Finanzas por 10 años.

Economista con trayectoria en periodismo y medios digitales.









