
Perú y Estados Unidos conmemoran este 2 de mayo el bicentenario del inicio de sus relaciones diplomáticas, marcadas por una alianza que ambas naciones califican como “fructífera y sólida”, en un contexto reciente de tensiones por la compra de aviones F-16.
Según la Cancillería peruana, la relación se sustenta en principios e intereses comunes como el respeto por la democracia, el estado de derecho y la promoción del comercio y las inversiones.
La entidad destacó que esta alianza también ha sido construida gracias al aporte de ciudadanos de ambos países, lo que impulsa a renovar el compromiso hacia un futuro compartido.

Mirada a futuro en la relación bilateral
Por su parte, la representación diplomática estadounidense resaltó que la relación bilateral se fortalece con la expansión del comercio, la inversión y la cooperación en defensa, especialmente en la lucha contra el narcoterrorismo. Asimismo, subrayó la colaboración en minerales críticos y los avances en iniciativas como los Acuerdos de Artemisa, vinculados a la exploración espacial.
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El embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro, instó a ambos países a proyectar su relación hacia nuevas áreas de cooperación.
“Espero innovación y prosperidad, países más seguros y conectados, y un mayor intercambio educativo y gastronómico (¡claro!). También nos imagino trabajando juntos en la era espacial”, sostuvo el diplomático.

Tensión reciente por compra de aviones F-16
La conmemoración se produce luego de un episodio de tensión entre ambos países a mediados de abril, relacionado con la compra de doce aviones de combate F-16 Block 70 por un valor de US$ 3,500 millones.
El presidente interino del Perú, José María Balcázar, manifestó su intención de dejar la decisión al próximo Gobierno, lo que generó fricciones en el proceso.
Tras estas declaraciones, el embajador Navarro advirtió: “Si negocian de mala fe con EE.UU. y socavan los intereses estadounidenses, tengan la certeza de que como representante de la Administración Trump utilizaré todas las herramientas disponibles para proteger y promover la prosperidad y la seguridad de nuestro país y la región”.
Finalmente, el contrato fue firmado el 20 de abril y el primer pago se realizó dos días después, en medio de cuestionamientos que derivaron en la renuncia de los ministros de Relaciones Exteriores y Defensa.
Con información de EFE.







