
El Ministerio de Relaciones Exteriores emitió este viernes un pronunciamiento sobre el proceso electoral desarrollado en el exterior, en el que reafirmó su respeto a la voluntad popular, la autonomía de los organismos electorales y el derecho de las organizaciones políticas a presentar observaciones o recursos por las vías legales correspondientes.
A través de un comunicado, la Cancillería rechazó las afirmaciones que atribuyen a funcionarios consulares actos de interferencia, manipulación, favorecimiento político o alteración del material electoral. En ese sentido, defendió la actuación de los miembros del Servicio Diplomático y de los ciudadanos peruanos que participaron como miembros de mesa en distintos países.
Según indicó, las labores desarrolladas por los consulados se realizaron bajo los procedimientos establecidos por la normativa electoral y en cumplimiento de los principios de legalidad, responsabilidad, eficiencia y defensa institucional que rigen la función diplomática.
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La entidad recordó que, en el voto de los peruanos residentes en el extranjero, su papel se limita a funciones de organización y apoyo logístico en coordinación con los organismos electorales. Asimismo, destacó que en los locales de votación participaron miembros de mesa y personeros acreditados por las organizaciones políticas, quienes contribuyeron a garantizar la transparencia del proceso.
En ese contexto, precisó que la calificación de actas, el cómputo de votos, la resolución de impugnaciones y la proclamación de resultados no forman parte de las competencias de la Cancillería, sino que corresponden a los organismos electorales.
Aplicativo para escaneo de actas
Respecto al uso de herramientas tecnológicas durante la primera vuelta, el Ministerio explicó que, a solicitud de la ONPE, se implementó de manera complementaria un aplicativo para el escaneo de actas en 108 de las 180 oficinas consulares que organizaron elecciones en el exterior.
Sin embargo, señaló que una parte importante de dichas sedes reportó dificultades técnicas y operativas para su utilización. Por ello, y en coordinación con la ONPE, se decidió no continuar con esta actividad complementaria durante la segunda vuelta, tal como ocurrió en territorio nacional con la Solución Tecnológica de Apoyo al Escrutinio (STAE).
La Cancillería enfatizó que esta decisión no modificó el procedimiento legal establecido en la Ley Orgánica de Elecciones ni afectó el repliegue del material electoral hacia el Perú.
Cadena de custodia y traslado
El comunicado también respondió a cuestionamientos sobre la cadena de custodia del material electoral. Según la institución, la no utilización del aplicativo en la segunda vuelta no generó vacíos de control ni períodos sin supervisión sobre las actas y cédulas de sufragio.
Explicó que, una vez concluida la votación, los resultados fueron consignados en actas debidamente lacradas, cuyos resultados fueron publicados en los locales consulares y cuyas copias fueron entregadas a los personeros acreditados. Posteriormente, el material fue trasladado a través de valija diplomática, bajo mecanismos de seguridad, intangibilidad y trazabilidad.
De acuerdo con la Cancillería, todas las actas y cédulas utilizadas llegaron a la sede de la ONPE sin alteraciones y dentro de los plazos acordados con los organismos electorales: cuatro días después de la primera vuelta y 72 horas después de culminado el escrutinio de la segunda vuelta.
Supervisión y control
El Ministerio de Relaciones Exteriores también destacó que las oficinas consulares facilitaron la participación de personeros de las organizaciones políticas y permitieron la supervisión de las autoridades competentes.
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Asimismo, señaló que hubo fiscalización de funcionarios del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) en Buenos Aires y otras sedes consulares, además de la presencia de observadores internacionales, representantes de la Defensoría del Pueblo y acciones de control de la Contraloría General de la República.
Según la entidad, ninguno de estos mecanismos de supervisión detectó demoras ni incidencias relacionadas con el repliegue del material electoral desde las oficinas consulares hacia la ONPE.
Finalmente, la Cancillería reiteró que su actuación se enmarcó en el cumplimiento de sus funciones legales, logísticas y consulares, con estricto respeto a la neutralidad del Poder Ejecutivo y a las competencias de los organismos electorales. También manifestó que pondrá a disposición de las autoridades electorales, de control y jurisdiccionales la documentación de sustento que le sea requerida.







