
La última reforma del sistema de pensiones, aprobada en el 2024, tocó una fibra muy sensible para los afiliados de AFP: el Congreso intentó cerrar, para los menores de 40 años, la opción del retiro del 95.5% del fondo acumulado en el momento de la jubilación, ¿cuáles fueron los entretelones de esa tentativa?
Con la opinión pública mayoritariamente en contra de tal restricción, los legisladores se vieron obligados a retroceder en esa medida y restituir esa alternativa para todos los cotizantes.
LEA TAMBIÉN: Afiliados de AFP: ¿quiénes ganan más con ‘relajamiento’ de inversiones en el extranjero?
La ahora, al parecer, inamovible norma que permite el retiro del 95.5% del fondo tuvo su génesis en una sucesión de anuncios y hechos polémicos en torno a un sistema de pensiones hasta entonces intangible en todo sentido.
Contexto
Para entenderlo, hay que retroceder a un contexto convulso para las AFP. En el tercer trimestre del 2015 surgió una gran controversia sobre las nuevas tablas de mortalidad de la SBS, que finalmente se presentaron en octubre de ese mismo año. Estas elevaban la esperanza de vida de los afiliados en tres años, tanto para hombres (a 87 años) como para mujeres (a 90 años), con un valor máximo de 110 años.
“Aislando el resto de factores y centrándonos en la mayor expectativa de vida que reflejan las nuevas tablas que se han elaborado, implicará una menor pensión (para los afiliados de AFP)”, reconoció en ese momento el superintendente adjunto de la SBS.
Así, el funcionario corroboró lo que analistas, previamente, habían inferido sobre las referidas tablas: la mayor longevidad implicaría menores pensiones; si se vive más, la persona debería estar obligada a ahorrar más, o trabajar más años, si no quería afectar su retiro.

Las críticas a las tablas de mortalidad no cesaron en las semanas siguientes. Y en noviembre del 2015, renunció a la jefatura de la SBS Daniel Schydlowsky, días antes de que la Comisión Permanente del Congreso fuera a debatir su remoción, a raíz de los cuestionamientos por las polémicas tablas.
Pero esta dimisión no apaciguó a los parlamentarios, que arremetieron entonces con una propuesta que quizás en otra circunstancia no hubiera podido prosperar. Además del retiro programado y la pensión vitalicia, el afiliado debería tener el derecho a retirar el 95.5% de su fondo de pensiones al jubilarse, plantearon los legisladores.
La iniciativa fue aprobada, poco después, en diciembre del 2015, por el pleno del Congreso, con el apoyo de bancadas de izquierda y de derecha. Todos criticaron el sistema de AFP.
El Ejecutivo, presidido por Ollanta Humala, observó tal decisión y, como consecuencia, se dilató la promulgación de la norma hasta abril del 2016, cuando el Legislativo la aprobó por insistencia. De los 86 parlamentarios presentes en el pleno, 84 votaron a favor y solo dos en contra.
Los legisladores que apoyaron el retiro del 95.5% sostuvieron que esa medida buscaba impulsar el sistema de AFP y que representaría una opción adicional de jubilación. Incluso la actual presidenta electa Keiko Fujimori respaldó entonces la iniciativa.

Frontera
En el momento en que este debate se introdujo, había indignación de los congresistas y de la opinión pública por las tablas de mortalidad, pues consideraban que esa herramienta estadística implicaba mayor longevidad de la población, pero también pensiones más magras de lo que ya catalogaban como ínfimo.
En medio de esos severos cuestionamientos, los legisladores se atrevieron a traspasar una frontera hasta entonces restringida en el sistema de AFP: disponer que los afiliados retirasen la casi totalidad de su fondo al cesar su vida laboral.
Victorhugo Montoya, especialista en pensiones y exjefe de la ONP, señaló que en ese momento el Parlamento aprobó sin mayor sustento técnico el retiro de 95.5% del fondo, y consideró que rompe la lógica del sistema previsional de poder garantizar una pensión a los jubilados. “El motivo (de la medida) fue más reactivo que un estudio serio, planificado o una estrategia del Congreso de la época”, añadió.
“(El retiro 95.5%) incentivó un poco a que (los trabajadores) se pasen de la ONP a la AFP porque la gente es cortoplacista, quiere su plata ya”, mencionó Jorge Guillén, docente de Esan.
Lo concreto es que desde hace 10 años se ha normalizado el disponer de casi la totalidad del fondo en la AFP al momento de la jubilación, pues más del 90% de los afiliados prefiere llevárselo a suma alzada.
LEA TAMBIÉN: Retiros de AFP acabarían para siempre con nuevo Gobierno, ¿qué señalan Integra y Habitat?
Jubilación anticipada
En el 2016, el Parlamento también aprobó por insistencia que los afiliados que se jubilen anticipadamente, por estar desempleados más de 12 meses, pudieran retirar hasta el 95.5% de sus fondos acumulados en la AFP. El impacto ha sido significativo, pues la mayoría de los que retiran lo hacen con esa modalidad.

Economista con trayectoria en periodismo y medios digitales.








