
Estamos a poco más de 30 días de las Elecciones Regionales y Municipales y, a juzgar por las noticias, el ambiente en las calles y nuestras propias conversaciones con amigos y familiares, pareciera que le estamos prestando muy poca atención a este proceso electoral. Como si pensáramos que las autoridades que vamos a elegir no tendrán mayor impacto en nuestra vida, como sí lo tienen la presidenta, los senadores y los diputados que ya escogimos.
Pero pensar así es un error, porque las elecciones del 4 de octubre serán tan importantes como retadoras.
Comenzando por su complejidad. Los peruanos elegiremos 13,148 autoridades (según el Jurado Nacional de Elecciones), entre regidores, alcaldes, consejeros regionales y gobernadores. Para ello, tendremos que escoger entre más de 100,000 candidatos, que representan a unas 150 organizaciones políticas. Esto es, sin duda, un desafío para los electores, porque tenemos que conocer, investigar y memorizar no solo a los candidatos, sino también a las organizaciones por las que postulan. A diferencia del 2022, esta vez no aparecerá la foto de los aspirantes, sino únicamente los símbolos partidarios.
Pero la complejidad no es el único desafío. Debemos recordar que alcaldes y gobernadores tienen un gran poder en sus manos. En muchos lugares del Perú, donde el Estado no está presente o aparece de forma intermitente, ellos son el único contacto que muchos peruanos tienen con la autoridad, con todo lo bueno y lo malo que esto significa.
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En los últimos años, por ejemplo, hemos visto casos puntuales de autoridades limitando el crecimiento del empleo y la inversión privada en sus distritos con medidas arbitrarias. Y no deja de llamar la atención que tantos emprendedores consideren que el trámite más difícil para formalizarse sea la obtención de la licencia municipal, según la «Radiografía de la Informalidad» del Banco de Ideas Credicorp y Mibanco.
Sin embargo, estas autoridades también pueden tener un impacto muy positivo cuando se lo proponen. En Lima, muchos recordamos las gestiones de Luis Bedoya Reyes y Alberto Andrade por sus acciones que cambiaron la ciudad, desde la construcción de la Vía Expresa de Paseo de la República hasta la reubicación del comercio ambulatorio fuera del Centro Histórico.
Y a nivel regional está el ejemplo de San Martín. En la década de los 80, la región se encontraba tomada por los cultivos de coca y el terrorismo, especialmente por el MRTA, que ejecutó en Tarapoto una de sus peores atrocidades: la masacre de Las Gardenias. Sin embargo, a partir del 2000, y gracias al trabajo conjunto entre la cooperación internacional y los sucesivos gobiernos regionales, los agricultores de la zona lograron reemplazar con éxito el cultivo de coca por productos como el café, el cacao y la palma aceitera.

Un cuarto de siglo después, San Martín es una de las principales regiones cafetaleras de nuestro país, con una producción que se exporta al mundo y con pequeños productores que sostienen a sus familias gracias a este grano. Es una demostración de cómo las decisiones de las autoridades subnacionales pueden cambiar el rumbo de toda una comunidad y mejorar la vida de sus habitantes.
Como vemos, la elección de un alcalde o un gobernador no puede ser tomada a la ligera. Y desde el sector privado podemos hacer bastante para informar a los electores sobre el proceso en sí, los candidatos y las competencias de los cargos que se elegirán. Muchos no saben, por ejemplo, que los alcaldes son aliados importantes para luchar contra la inseguridad o que son los responsables de mantener en buen estado las pistas por las que transitamos y los parques en los que juegan nuestros hijos.
Desde Yape, volveremos a poner al alcance de nuestros usuarios información relevante sobre el proceso en nuestra app. Y me gustaría hacer un llamado a universidades, medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil para sumar esfuerzos y lograr que más peruanos conozcan y se comprometan con el proceso electoral.
El tiempo apremia. Tenemos cuatro semanas para tomar una decisión que trazará el rumbo de nuestros distritos, provincias y regiones durante los próximos cuatro años. Y, como en las elecciones generales, en estas también cada voto importa.

Es CEO de Yape desde el 2022 y miembro del Comité de Gestión del BCP. Anteriormente fue Socio de McKinsey & Company Perú durante 13 años, donde lideró proyectos y acompañó iniciativas de transformación digital y lanzamiento de negocios digitales en bancos de Perú, Chile, Colombia, Ecuador, Jamaica y Argentina.








