
Pese al avance del trabajo remoto, que se gatilló con la pandemia del covid-19, en los últimos años los trabajadores han regresado a las oficinas y ahora un 39% de peruanos ya labora de forma totalmente presencial, revela un estudio de Bumeran.
Si bien la oficina aún es el principal lugar de trabajo, no necesariamente es la modalidad que elegirían la mayoría de empleados si tuvieran la posibilidad de decidir. Según el sondeo de Bumeran, solo 16% de los trabajadores escogería la presencialidad total.
En tanto, 8 de cada 10 empleados preferiría trabajar fuera de la oficina, ya sea de manera parcial o total. Para ser más exactos: un 43% elegiría laborar en un esquema híbrido y otro 41% optaría por un puesto completamente remoto.
Sin embargo, la realidad del mercado laboral muestra que solo un tercio de los peruanos tiene un trabajo en modalidad home office, mientras que un 28% trabaja bajo un modelo híbrido.
Además, la elección de la modalidad normalmente no depende de los empleados. El 59% de las personas señala que esta fue definida solo por la organización, mientras que un 20% indica que la decisión se tomó entre la empresa y los trabajadores.
¿Por qué preferirían trabajar remoto?
Para los trabajadores que optan por una modalidad híbrida o remota, el principal beneficio está relacionado con el tiempo. El 87% señala que este tipo de empleo les permite ahorrar en tiempo de traslados, mientras que un 80% considera que ayuda a equilibrar mejor la vida personal y laboral.
Asimismo, gran parte de los trabajadores (79%) considera que no acudir a la oficina también permite ahorrar el dinero que se usualmente se gasta en transporte, comidas, vestimenta, entre otros.
Más de la mitad de empleados incluso valora la posibilidad de trabajar desde cualquier lugar, la flexibilidad en la organización de sus horarios, así como la mayor comodidad y concentración en casa, y la mejora del bienestar emocional.
Ante ello, casi la mitad de peruanos encuestados rechazó una oferta laboral porque requería al menos algo de presencialidad. En detalle, un 36% declinó una propuesta de trabajo porque implicaba estar completamente en la oficina, mientras que un 13% no aceptó un empleo porque requería algún grado de presencialidad.
Los “pro” de la presencialidad
La presencialidad no es percibida de manera negativa por todos. De hecho, 37% de los trabajadores considera que acudir a la oficina tiene un impacto positivo en su productividad.
Entre quienes consideran que la presencialidad tiene un impacto positivo, más de la mitad destacó que el empleo en oficina favorece la colaboración y el trabajo en equipo.
Asimismo, un 45% resaltó que permite aprender de manera más directa y rápida, mientras que un 44% considera que facilita la comunicación con líderes y colegas.
En ese sentido, un 4% de las personas rechazaron ofertas de trabajo debido a que eran completamente a distancia. Al ser consultadas por qué preferían la modalidad presencial, la mitad de trabajadores indicó que laborar en oficina genera un mayor aprendizaje y desarrollo profesional.

¿Qué pasa del lado de las empresas?
Por el lado de las organizaciones, un sondeo realizado a los especialistas de Recursos Humanos (RR.HH) apunta principalmente hacia una recuperación de la presencialidad. De hecho, el 68% de los especialistas consultados por Bumeran considera que la vuelta a la presencialidad 100% es una realidad.
Para recursos humanos, el regreso al trabajo en oficina fue tomado de buena manera por seis de cada diez trabajadores, teniendo un recibimiento regular por solo un 33% del personal y muy mal por otro 7%.
Entre los especialistas, el principal beneficio asociado a esta modalidad es que fomenta la comunicación entre los trabajadores, facilita una gestión efectiva de los problemas, y mejora de la productividad.
Asimismo, el 72% de representantes de RR.HH considera que la presencialidad tiene un impacto positivo, mientras que 11% lo califica como regular, y otro 11% como negativo.
La evaluación también es positiva para el trabajo remoto o híbrido, pues para un 83% estas modalidades tienen un impacto positivo en la productividad de los equipos, mientras que solo 17% considera que el efecto es regular.
Teniendo en cuenta esto, se indica que siete de cada diez organizaciones adaptan la modalidad de trabajo dependiendo de cada sector o equipo.
- El 91% de los especialistas de RR.HH indican que la modalidad de trabajo sí impacta en la búsqueda de talentos y en la decisión de los trabajadores de quedarse en un trabajo.
¿Qué se espera en los próximos años?
Las expectativas apuntan hacia una mayor presencia del modelo híbrido en los siguientes años, indicó Diego Tala, Director de bumeran.com.pe en Jobint.
“El futuro del mercado laboral parece estar marcado por un cambio hacia modelos híbridos donde la presencialidad y el trabajo remoto se combinan. Un porcentaje de las personas ya trabaja de esta forma y la mayoría lo reconoce como su esquema ideal: la presencialidad no se rechaza, se elige cuando resulta genuinamente necesaria”, señaló.
De hecho, la encuesta indica que un 61% de los trabajadores espera que en el futuro la principal modalidad de trabajo sea híbrida, mientras que un 33% proyecta un trabajo completamente remoto y solo 6% espera que sea totalmente presencial.
La percepción es similar para los especialistas de Recursos Humanos. El sondeo realizado a estos expertos precisa que un 73% considera que dentro de diez años la modalidad laboral será principalmente híbrida, y solo un 20% considera que será completamente remota.
Sin embargo, por ahora, casi cuatro de cada diez empresas indican que han considerado cambiar la modalidad de trabajo que manejan actualmente.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.






