
A la par del crecimiento sostenido en las cotizaciones del cobre y el oro, en el Perú se registraron crecimientos récord en petitorios y concesiones otorgadas para desarrollar actividad minera en el 2025, tendencia que continúa al alza este año, a juzgar por reportes oficiales.
Según reporte del Ministerio de Energía y Minas (Minem), al cierre del último año se registraron 10,989 petitorios mineros a nivel nacional, un crecimiento de 42.69% respecto a las 7,701 solicitudes registradas en el 2024.
A la vez, el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet), adscrito al Minem, otorgó 5,089 títulos de concesiones mineras (1.9 millones de hectáreas) el año pasado, cantidad superior en 27.12% respecto a los 4,003 títulos que entregó el 2024, siendo en ambos casos -los números de petitorios y concesiones- cifras récord.
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Un alud de petitorios este año
En el primer bimestre del 2026, el Minem reportó 2,193 petitorios, 65.8% más que igual periodo del 2025, y 859 títulos de concesiones entregadas, 9.84% más que enero y febrero del año que pasó.
Adicionalmente, cada año el Ingemmet ofrece al mercado -a través de eventos de Libre Disponibilidad y Extinción de Dominio que convoca la entidad- nuevas áreas para la minería, que corresponden a derechos mineros “extinguidos”, es decir que revierten al Estado, ya sea por falta de pago (por penalidad o derecho de vigencia) u otras razones.
En entrevista a Gestión, el presidente de Ingemmet, Paolo Andrés Alzamora, refirió que, en el último de esos eventos, realizado en mayo de este año, han ofrecido áreas liberadas que correspondían a 1,265 derechos mineros (concesiones) extinguidos, a los que han sumado seis Áreas de No Admisión de Petitorios Mineros (ANAP).
Explicó que cada ANAP es un área donde esa entidad realiza estudios geológicos, geofísicos y geoquímicos durante un periodo de cinco años, para determinar el potencial de contenido minero que se puede encontrar en esas zonas.

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En esta ocasión, detalló, se trata de seis ANAP que Ingemmet, superando barreras burocráticas estatales, ha podido liberar y las ha ofrecido a la inversión privada nacional y extranjera, junto con los estudios antes mencionados, lo que sirve de insumo para que los empresarios evalúen la rentabilidad y viabilidad de posibles proyectos.
En los análisis, explicó, la entidad encontró que en esas áreas existe potencial contenido de oro, plata, cobre, plomo, zinc, entre otros minerales, en un espacio total de 37,800 hectáreas ubicadas en las regiones Apurímac, Arequipa, La Libertad y Lima provincias, espacio que equivale, graficó, a 18,900 veces el tamaño del Estadio Nacional.
Así, el ofrecimiento de 1,265 derechos mineros extinguidos -que incluyen a las seis ANAP-, destacó el funcionario, ha despertado tal interés que han registrado en esta ocasión 1,881 petitorios mineros, 122.8% mayor frente a los 844 petitorios registrados en mayo del 2025, y una cifra récord.
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IA para prospección minera
De otro lado, Andrés Alzamora indicó que Perú, a través del Ingemmet, es el segundo país en Sudamérica que ha incorporado el uso de Inteligencia Artificial (IA) para los estudios de prospección (toma de muestra) de minerales e identificar el potencial de estos, y que a partir de junio van a promocionar para la identificación de áreas con potencial aurífero, como por ejemplo en Puno.
Hasta el momento, usando la IA, refirió que han identificado zonas con potencial aurífero y cuprífero en la franja costera central del país, desde Áncash hasta el norte de Arequipa, lo que permite optimizar al máximo la información geológica prospectiva.

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Con esa herramienta, además, según la entidad, se han revelado en la referida franja costera, nuevas zonas de muy alta probabilidad de encontrar nuevos depósitos.
En general, confirmó que entre las zonas con mayor potencial aurífero figuran las de Puno, Arequipa, La Libertad, Cajamarca, entre otras, y en el caso del cobre, algunas zonas de Áncash, de Ica (como Nazca), entre otras.

Concesiones en riesgo
Gestión también consultó al titular del Ingemmet respecto a las razones por las cuales, de un acumulado de cerca de 40,000 concesiones mineras que, según data extraoficial, estarían vigentes actualmente, a febrero, según la última información del Minem, solo 1,572 de ellas registran actividad, entre exploración, producción, cateo, beneficio, entre otros.
Vale recordar que el Congreso de la República, bajo el argumento que existen concesiones improductivas, ha aprobado un dictamen que recoge 12 proyectos de ley que golpearían a la minería formal: apuntan a reducir los plazos de vigencia de las concesiones, de 30 a solo 15 años, y aumenta las penalidades por no ponerlas a producir.
Al respecto, Andrés Alzamora objetó en principio que se aplique calificativos (como ‘improductivas’) a las concesiones porque ese tipo de conceptos no existen técnica ni legalmente para el Ingemmet, pues las concesiones que esa entidad otorga están aportando, o pagando (por derechos de vigencia o penalidad). En su defecto, se consideran caducas y extinguidas.
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Exploración puede tomar más de 20 años
El funcionario explicó que existen diversos procesos en orden consecutivo para poner en marcha actividades en las zonas concesionadas que establece la Ley General de Minería, desde el cateo, prospección y exploración, hasta el beneficio y comercialización de minerales.
Así, refirió que solo desde la fase de cateo hasta iniciar actividades de exploración en el Perú, a una empresa puede tomarle entre 20 a 23 años, y en algunos casos resultar que la actividad no es rentable y no supera esa etapa.
Por esa razón, consideró que el buscar reducir el plazo de las concesiones no tendría argumentos técnicos, y que, de aprobarse ese dictamen en el Parlamento, se podría afectar la actividad minera formal y desincentivar las inversiones en el sector.

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¿Y las concesiones a plantas de beneficio?
Otra consulta fue con respecto al número de concesiones en las cuales operan plantas de beneficio, luego de la depuración que el Minem hiciera del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), excluyendo a varias de esas plantas que recibían oro de mineros informales.
En este punto, es preciso recordar también que, según un análisis de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), las plantas de beneficio resultan claves para garantizar la trazabilidad del oro, pero operan bajo un marco normativo débil que facilita la inserción del metal obtenido de manera ilegal en algunos circuitos formales.
Al respecto, Andrés Alzamora refirió que el Ingemmet, como administrador de las concesiones, si bien debe hacer una georreferenciación en base a información sobre esas plantas de beneficio que le deben aportar los gobiernos regionales, estos no le están entregando información actualizada sobre el particular.
“Mucho dependemos de que los gobiernos regionales nos envíen información actualizada, pero existe un desfase o una mala praxis respecto a esta interoperatividad que deberían tener los gobiernos regionales para con el Estado”, aseveró.
En cualquier caso, el funcionario refirió que la entidad que preside, no es competente en realizar la trazabilidad al sector de la minería informal, aunque dio a entender que esa posibilidad no está descartada, si le otorgaran las competencias y el presupuesto y se modificara su Reglamento de Organización y Funciones (ROF) para esa tarea adicional.
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Comunicador social. Estudió en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, e Inglés en la PUCP. Diplomado en Economía y Finanzas en la Universidad de Esan. Labora actualmente como analista económico especializado en industrias extractivas, energía y transportes en el diario Gestión.







