
El titular de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), Luis Arroyo Sánchez, obtuvo el voto de confianza para su gabinete este jueves 16 de abril por parte del Congreso de la República.
En una sesión donde dio cuenta sobre los diferentes ejes de política pública que aplicará, destacó su perspectiva alrededor de Petroperú, sumergida en una crisis financiera y con un vigente proceso de reestructuración para revertirlo. El funcionario “reafirmó” que la empresa pública “no se privatizará”.
Como se recuerda, Petroperú está en pleno proceso de reorganización, a partir del decreto de urgencia 010-2025, publicado a fines del 2025. Sin embargo, este esquema se vio amenazado desde el ingreso de José María Balcázar a la Presidencia del Perú.
Primero, este diario alertó que el afiliado a Perú Libre fue coautor en dos proyectos de ley para cancelar el proceso de reestructuración. Los firmó apenas semanas antes de pasar a Palacio. Ya en esta última etapa, casi a fines de marzo, anunció que se “evaluaba” un retroceso.
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Esquema de financiamiento
De manera general, Arroyo indicó que se vienen “adoptando decisiones responsables” para atender el escenario de Petroperú e hizo hincapié que se realizará “sin comprometer la sostenibilidad de las finanzas públicas”.
Más en detalle, el Premier señaló que, para el corto plazo, considerando que en julio hay cambio de Gobierno, se evalúa un “esquema de financiamiento estrictamente acotado y condicionado”. Lo que se busca “únicamente” es evitar la interrupción en el abastecimiento de combustibles. Sin embargo, quiso enfatizar que tendrá claras restricciones.
“Este apoyo no constituye un salvataje irrestricto, sino una medida excepcional de reestructuración, para cubrir necesidades críticas de operación, bajo controles de caja rigurosos, supervisión permanente y metas verificables de desempeño”, apuntó.
Al respecto, Pedro Gamio, exdirector de Petroperú, consideró este pronunciamiento como una reflexión sana y, a su vez, una gran autocrítica. Recordó que toda la crisis política que vive el Perú, en los últimos años, ha generado que se den únicamente “balones de oxígeno a un paciente en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI)”, pero nunca trabajándose en una reestructuración integral.
“Desde la gestión de Dina Boluarte, en sus ministros nunca se vio un esfuerzo por una reestructuración eficiente. Solo se cayó en darles oxígeno por un tubo. Y esto no resulta eficiente porque, si bien mantienes al paciente en UCI, hay todo un inventario de daños que va creciendo”, anotó.
Para Gamio, el tema crucial en el marco de este anuncio es el contenido de la reestructuración, puntualmente, relacionado a la deuda de corto plazo.

“Lo importante aquí es cómo se va a reperfilar la deuda de corto plazo. Esa es una medida sustancial. Solo podrá ser eficiente si lo hace el Estado, con intereses blandos, porque desde Petroperú se conseguirán intereses leoninos; y asegurando la asistencia técnica de un reestructurador internacional. Debe evitarse desembolsos futuros porque el paciente está en muy mal estado. La parte de la deuda de pagos es muy aguda y el tema es que puede que no salga el paciente de UCI”, remarcó.
Así la situación, el exdirector de la petrolera comentó que se requiere de un período prudente para poder recuperar capital de trabajo y demostrar que la nueva Refinería de Talara puede reflotar a la empresa. Estimó que este lapso demandaría entre cuatro o cinco años e implicaría conseguir socios de primer nivel, plantas de almacenamiento, campos de producción, entre otras tareas.
“En pocas palabras, el diablo está en los detalles. Hay que conocer en precisión qué se quiere plantear. Ahora vemos buenos deseos, pero se requiere ver el plan de trabajo”, sostuvo.
Reestructuración integral
En otro momento, Arroyo mencionó que, en los próximos meses, el Gobierno impulsará una “reestructuración integral”, en el marco de su decreto y buscando “corregir desequilibrios acumulados, fortalecer su gobierno corporativo y asegurar que opere bajo sostenibilidad financiera y transparencia”.
“Al mismo tiempo, se está exigiendo a la empresa la adopción de medidas inmediatas de ajuste, que incluyen la reducción de costos, la priorización de operaciones rentables y la disposición de activos no estratégicos”, pronunció ante el Legislativo.
Gamio, nuevamente, consideró que falta claridad en la explicación de lo que está buscando en concreto el Gobierno. “Esto se necesita, por ejemplo, para los acreedores internacionales”, indicó.

Respecto al conjunto de medidas para reducir costos, el experto sostuvo que es urgente tomar medidas alrededor del Oleoducto Norperuano (ONP), que demanda casi US$ 120 millones en mantenimiento y no tiene garantía de seguridad, siendo saboteado constantemente. “Ningún inversionista privado va a arriesgar con este escenario”, comentó.
Otro aspecto que mencionó Gamio es la reducción de las planillas, sobre la cual anotó que debe tenerse cuidado para no tener efectos adversos. “Hay que cuidar que no se trate de un programa ciego de desvinculación porque puede ser que se descapitalice a la empresa de recursos humanos de alto valor. Sería dispararse a los pies”, comentó.
¿Y el factor electoral?
Gamio agregó que, aunque el momento del anuncio es difícil por la coyuntura electoral, será importante que se vaya conversando sobre estos pasos en la reestructuración de Petroperú con los candidatos que pasen a la segunda vuelta y, eventualmente, el ganador.
“Puede ser una tarea difícil, pero también significaría que se le dé respaldo. Se trata de un programa de largo aliento”, subrayó.

Bachiller en Comunicación y Periodismo en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), especializado en economía, negocios, mercado laboral, políticas públicas, tributario, procesos concursales.








