
El presidente del SIMPOSIO – XVI Encuentro Internacional de Minería, Diego Ortega, afirmó que el Perú atraviesa una oportunidad decisiva para consolidarse como actor estratégico en el nuevo escenario global marcado por la creciente demanda de minerales críticos.
Durante su discurso inaugural del encuentro organizado por la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), Ortega señaló que el contexto actual representa una transformación estructural para la industria minera y no un ciclo temporal de mercado.
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Perú tiene ventajas frente a otros países
“Lo que ocurre hoy con el cobre y los demás minerales críticos no es un ciclo más. Es una transformación global”, sostuvo. Explicó que la demanda de estos recursos responde ahora a factores como la transición energética, la electrificación, la inteligencia artificial, los centros de datos y la seguridad energética.
En ese contexto, afirmó que los minerales críticos han dejado de ser únicamente commodities para convertirse en activos estratégicos en la nueva geopolítica global. Añadió que la reconfiguración de las cadenas de suministro ha colocado a América Latina en una posición central.

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Trabas y limitaciones
Ortega recordó que la última encuesta global del Instituto Fraser ubica al Perú en el puesto 41 entre 68 jurisdicciones mineras evaluadas, pese a encontrarse entre las primeras posiciones mundiales en potencial geológico. Según indicó, la principal preocupación de los inversionistas está relacionada con la capacidad del país para desarrollar proyectos dentro de plazos razonables y bajo condiciones institucionales predecibles.
Sobre ello también se pronunció el ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Pareja, quien mostró su preocupación por la complejidad regulatoria que afecta el desarrollo minero.

“265 procesos administrativos en 29 instituciones centrales y locales que retardan la viabilidad de los proyectos mineros en años”, indicó.
Al referirse a los desafíos del sector, Pareja identificó a la minería ilegal como uno de los problemas más graves para el país, por su impacto en la seguridad, el ambiente y la economía formal.







