
La economía peruana cerró el 2025 con un crecimiento de 3.44%, según reportó el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). El avance superó al resultado del 2024, pero aún es incierto si esto podría dar un mayor impulso para este año.
El resultado del 2025 estuvo cerca a lo esperado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) e, incluso, en línea con lo anticipado por el Banco Central de Reserva (BCRP), que recientemente actualizó su proyección del PBI a 3.4%.
“La economía creció en diciembre y, en general, en 2025 alrededor de 3.4%. En el último mes del año, se vio una ligera caída del producto primario por minería e hidrocarburos, pero en el sector no primario destaca la construcción, en especial el consumo interno de cemento”, indicó el gerente central de Estudios Económicos del BCRP, Carlos Montoro.
LEA TAMBIÉN: Fitch Ratings proyecta PBI de 3% para Perú en 2026, ¿cómo ven la incertidumbre electoral?
Para Juan Carlos Odar, director de Phase Consultores, el resultado de cierre de año “ha sido sin duda una sorpresa positiva”, pero indicó que es importante revisar los factores que explican el resultado. Uno fue la rápida recuperación de los impuestos indirectos, particularmente, los vinculados a importaciones.
“Si nosotros quitamos el efecto de recaudación adicional por estos impuestos indirectos, el crecimiento hubiera sido 3.2%, no el 3.44% que se ha visto”, sostuvo.
Odar destacó que el dinamismo del sector Construcción no fue solo público. Tanto la construcción estatal como la privada crecieron por encima del promedio nacional.
“Los primeros meses del año pasado fue un impulso sobre todo público. Hacia fines del año, ya pasó a ser más un impulso privado. Construcción pública y privada crecieron por arriba del promedio de la economía y tienen un fuerte encadenamiento en otros sectores como manufactura, comercio y transporte”, explicó.
También ayudó la recuperación del sector agropecuario, que creció 4.76% en el año, compensando el desempeño menos favorable de otros sectores primarios como la pesca y minería.
Además, la inversión privada mostró una recuperación importante desde mediados del año pasado, con tasas anuales positivas en la segunda mitad del 2025.

LEA TAMBIÉN: MEF alista estudio sobre “nuevos motores” para impulsar la economía peruana
¿Qué esperar para el 2026?
Tras el resultado del 2025, Montoro del BCRP estimó que, en enero, el crecimiento de la economía peruana alcanzaría el 3.2% principalmente impulsada por actividades no primarias, apuntando a que construcción seguiría liderando.
“En la parte primaria, se registra una caída del sector pesquero. En la parte no primaria se ven tasas de crecimiento importantes sobre todo en construcción”, precisó.
Pero, ¿continuaremos así durante todo el año? Odar, de Phase Consultores, apuntó que para el total del 2026 se espera un crecimiento del PBI cercano al 3%.
Aunque la expectativa aún es menor al alcanzado en 2025, el economista indicó que tiene un “sesgo positivo bastante marcado”, lo que abre la puerta a revisiones al alza si se mantienen ciertas condiciones.
Entre los factores que podrían jugar a favor figuran el entorno externo -con precios de minerales elevados- y un clima político que, por ahora, no muestra señales de fuerte incertidumbre como ocurrió en el 2021.
Pese al alto número de indecisos con vista a las elecciones generales de este año, recordó que las encuestas aún no muestran en los primeros lugares a candidatos que propongan cambios radicales en el sistema.
Sin embargo, no todo está despejado, pues la posible ocurrencia de un Fenómeno de El Niño Costero podría moderar la proyección. En ese escenario, Phase estimó que el crecimiento podría acercarse más a un 2.5%, dependiendo de la magnitud del fenómeno y de otros factores que surjan en el camino.
“Eso sí puede tener un efecto negativo, haciendo que nuestra proyección se modere (...) Puede haber factores que nos ayuden coyunturalmente, pero del mismo modo puede haber factores que jueguen coyunturalmente a la baja como en el caso de El Niño”, señaló.
Un punto crítico este año seguirá siendo la minería. Pese a los altos precios internacionales, el año pasado la producción minera no creció al ritmo esperado y el rubro de hidrocarburos siguió débil.
La ausencia de grandes proyectos nuevos limita la capacidad de expansión del sector más allá del efecto precio. Para consolidar un mayor crecimiento, añadió, será necesario generar condiciones que impulsen tanto la minería metálica como la no metálica, así como una mayor formalización productiva.
Ante ello, considera que el próximo gobierno debería apuntar a elevar el crecimiento potencial mediante mejoras en seguridad, institucionalidad y condiciones para la inversión.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.








