
La pandemia quedó atrás, pero los estragos para las mypes formales aún no terminan. En 2025, el Perú registró 801,134 negocios formales, todavía por lo debajo de los 980,357 que existían en 2019, según el último estudio de ComexPerú.
El resultado es grave porque el 99% del tejido empresarial lo constituyen las micro y pequeñas empresas, subrayó Jaime Dupuy, director ejecutivo del gremio.
El peso de las mypes
De acuerdo con el estudio “Desempeño anual de las MYPE y capacidad para formalizarse”, las mypes registraron ventas por S/ 164,010 millones, equivalentes al 13.7% del PBI. Sin embargo, su peso en la economía se mantiene por debajo del nivel registrado antes de la pandemia: en 2019, las ventas de las mypes representaban el 19.5% del PBI.
El desempeño presenta diferencias entre sectores:
- Comercio concentró 2 millones de mypes, con una informalidad del 85.6% y ventas por S/ 74,694 millones
- Servicios reunió 3.3 millones de negocios y registró la mayor tasa de informalidad, con 88.3%, además de ventas por S/ 75,022 millones
- Producción registró 871,079 mypes, una informalidad del 84% y ventas por S/ 20,071 millones
La informalidad tampoco ha retornado a los niveles previos a la pandemia. En 2025, alcanzó al 86.5% de las mypes, frente al 83.8% registrado en 2019. Si bien se redujo ligeramente respecto del 86.8% de 2024, todavía se mantiene 2.7 puntos porcentuales por encima del resultado de 2019.

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¿Cómo va el Índice de Capacidad Formal de las Mypes?
A la recuperación incompleta de las mypes formales se suma un problema de más largo plazo. El Índice de Capacidad Formal de las Mypes (ICF) se ubicó en 24.8 puntos en 2025, frente a 25.3 puntos en 2015, lo que evidencia que las condiciones que tienen estos negocios para avanzar hacia la formalidad permanecen prácticamente estancadas desde hace más de una década.
El ICF analiza la capacidad de las mypes para formalizarse a partir de tres pilares: el perfil del empresario, las características del negocio y las condiciones del empleo.
Para ello, considera aspectos como el manejo de registros contables, el acceso a productos financieros formales, la disponibilidad de un local y servicios básicos, así como la remuneración, afiliación al sistema de pensiones y cobertura de salud de los trabajadores.
Los resultados refuerzan la necesidad de avanzar hacia una nueva formalidad que no se concentre únicamente en incorporar a más mypes al sector formal, sino en generar las condiciones para que puedan mantenerse y crecer.
“El nuevo Gobierno tiene una oportunidad concreta para empezar a cambiar esta realidad. Las facultades legislativas pueden ser una herramienta para impulsar una nueva formalidad que sea atractiva, viable y sostenible, donde cumplir las reglas no se convierta en una barrera para crecer. Necesitamos facilitar el cumplimiento, reducir barreras innecesarias y generar condiciones para que más mypes puedan formalizarse y desarrollarse”, concluyó Dupuy.






