
El auge de las herramientas de inteligencia artificial (IA) ha impulsado nuevas tendencias de contenidos en redes sociales. En los últimos días, usuarios en diferentes plataformas comparten retratos que recrean la estética y la vestimenta característicos de la década de 1980.
Este nuevo trend ha ganado terreno en plataformas como TikTok, Instagram y Facebook, donde las imágenes combinan nostalgia, creatividad y curiosidad por revivir una época, para muchos, memorable.
Aunque todo esto comenzó como una dinámica de entretenimiento entre usuarios, el fenómeno también comienza a llamar la atención de pequeños negocios que buscan sumarse a esta tendencia con contenidos vinculados a sus marcas y productos.
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La nostalgia como recurso comercial
Pero, lo importante aquí está en no limitarse a publicar una imagen llamativa. Los negocios que se sumen al trend necesitan vincular la nostalgia con una promoción, un producto, una experiencia o una campaña que motive al usuario a pasar de la interacción a la compra.
José Ruisdías, docente de Pacífico Business School, consideró que las mypes tienen una ventaja frente a las grandes compañías, ya que estas pueden reaccionar con mayor rapidez. Mientras las empresas de mayor tamaño suelen requerir varias aprobaciones internas, los negocios pequeños pueden diseñar y lanzar contenidos en menos tiempo.
La velocidad y lo instantáneo es clave porque las tendencias digitales tienen una duración limitada. Según el especialista, un trend puede mantenerse vigente alrededor de una semana o 10 días, por lo que las marcas deben actuar mientras esta tendencia todavía atrae atención en plataformas.
“Lo primero es que no todas las marcas necesariamente están llamadas a aprovechar los trends. (...) Si la marca puede participar de manera natural y aportar algo relevante con ese trend, vale la pena, pero si está demasiado forzado, en lugar de generar más engagement, vas a generar probablemente más rechazo”
En este contexto, sectores vinculados al consumo masivo tienen mayores posibilidades de aprovechar los retratos ochenteros. Moda, calzado, accesorios, cosméticos, peluquerías, restaurantes, entretenimiento, fotografía y comercios “de barrio” pueden integrar esta estética a sus contenidos y ofertas.
Valor a la historia del negocio
Daniel Hermoza, director de Mypes Unidas del Perú, sostuvo que la tendencia puede ser especialmente útil para negocios con contacto frecuente con los consumidores. En este rubro se encuentran bodegas, panaderías, farmacias, salones de belleza y restaurantes, que pueden involucrar a sus clientes y trabajadores en campañas inspiradas en la década de 1980.
Para las empresas que tienen varias décadas de funcionamiento, el trend también permite poner en valor su historia. Un negocio fundado en los años 80 puede mostrar fotografías de sus inicios, recuerdos de sus primeros locales o imágenes de sus fundadores para reforzar su reputación y trayectoria.
“Cuando una empresa dice que tiene más de 100 años de fundada, eso le da una fortaleza empresarial”, afirmó Hermoza. Por ello, un negocio con presencia desde hace 30 o 40 años puede convertir su antigüedad en un elemento diferenciador frente a nuevos competidores.

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De la viralidad a las ventas
La nostalgia puede servir, además, para reactivar sectores que enfrentan una fuerte competencia.
Por ejemplo, una tienda de ropa podría difundir retratos ochenteros y complementarlos con descuentos en prendas inspiradas en aquella época. Los pantalones de boca ancha, las casacas, los colores llamativos y ciertos modelos de zapatos pueden formar parte de una campaña comercial.
Los restaurantes, bares y discotecas también pueden convertir la estética ochentera en experiencias de consumo. Concursos de disfraces, noches temáticas, música de la época, promociones por grupos y sorteos en redes sociales son algunas alternativas para atraer público y estimular visitas al local.
Para las peluquerías y salones de belleza, una campaña puede incluir peinados inspirados en la década, paquetes promocionales o retos para que los usuarios compartan su transformación. El contenido generado por los propios clientes puede ampliar el alcance de la marca sin exigir mayor presupuesto.
Ruísdías explicó que la estrategia cambia según el tipo de negocio. Las marcas con presencia en varios canales de venta podrían apostar por descuentos, combos, packs o productos especiales asociados al tren, mientras que los negocios con pocos locales pueden priorizar activaciones, sorteos, concursos o transmisiones en vivo.
“Tú aprovechas un trend y tienes muchas vistas, muchos comentarios, muchos compartidos. Eso puede ser interesante, pero al final la marca debería hacerse una pregunta, un análisis para ver lo que realmente generó”, indicó.
El especialista estimó que una marca que solo publique contenido relacionado con el trend, sin una propuesta comercial adicional, podría lograr apenas un aumento de 1% a 3% en sus ventas. La ganancia puede ser mayor cuando la empresa lanza una promoción o producto que conecte con la campaña.
Ante este escenario, las mypes deben medir los resultados más allá de los likes. Indicadores como visitas al perfil, clics al canal de venta, consultas por WhatsApp, uso de cupones, clientes nuevos, pedidos y ventas durante la campaña permitirán determinar si la tendencia generó un beneficio real.
La IA puede facilitar la producción de imágenes, incluso para negocios con recursos limitados. Daniel Hermoza señaló que herramientas accesibles, como ChatGPT y otras plataformas que generen este tipo de imágenes, aunque recomendó emplear instrucciones claras y, si es necesario, recurrir a consultores jóvenes o profesionales que brinden este servicio.
A tener en cuenta
Sin embargo, se debe tener cuidado al emplear el uso de estas imágenes. Los negocios deben pedir autorización antes de utilizar fotografías de clientes, trabajadores o terceros. Asimismo, se debe respetar la identidad visual de sus propias marcas y evitar alterar logotipos de empresas ajenas o crear situaciones que puedan confundir al público.
“Hay tanto para explotar con la inteligencia artificial, pero repito, tenemos todavía un trecho muy largo que caminar para lograr usarla eficientemente”, precisó Hermoza.
La tendencia de los retratos ochenteros puede abrir gran oportunidad para que las mypes conecten con la memoria, la creatividad y el consumo. El reto será aprovechar la tendencia digital con rapidez y una oferta concreta que transforme la nostalgia en nuevos clientes y ventas.

Bachiller en Periodismo por la Universidad Jaime Bausate y Meza, con seis años de experiencia en prensa radial, escrita, digital e instituciones públicas.







