
El próximo 15 de octubre, PwC Perú, G de Gestión y la Asociación de Empresas Familiares (AEF) reconocerán a las compañías familiares más admiradas del país en el marco del premio EMA Empresas Familiares 2026. Paul Romero, presidente de la AEF desde 2021, analiza en esta entrevista cómo llegarán al 2027 las 300 firmas que agrupa la asociación. El ejecutivo observa una mayor disposición a diversificar, salir al exterior, invertir en tecnología y financiar procesos de crecimiento inorgánico.
En los últimos meses, la AEF ha lanzado AEF Academy, AEF Experience y, recientemente, AEF Finance, en línea con algunos de los desafíos que enfrentan sus asociadas: profesionalizarse, diversificar sus negocios y explorar oportunidades de crecimiento en mercados extranjeros.
El 5 de octubre se celebró el Día Internacional de las Empresas Familiares. ¿Cuál es la situación de las firmas peruanas este 2026?
Actualmente, la asociación integra a 92 grupos familiares que tienen entre tres y cuatro empresas en promedio. Entonces, en total, representamos a 300 firmas que tienen, cada una, una facturación promedio que oscila entre los US$ 20 millones y US$ 60 millones. El grueso de ellas tiene una historia de entre 20 y 40 años, y le sigue el grupo que está entre 50 y 70 años. Hay algunas que tienen más de 100 años, donde ya están involucradas la tercera o hasta la cuarta generación.
¿Hay más empresas familiares transitando a una nueva generación familiar?
Cada vez es más complejo encontrar estos grupos, porque desaparecen con el tiempo: muchas de ellas no han dejado bien establecidas las bases —gobernanza y lineamientos internos— para la siguiente generación. La profesionalización de la empresa familiar no es solamente tener todo ordenado, sino también abrir espacios para que los más jóvenes creen, sobre todo, porque hablamos de jóvenes muy bien preparados.
Hay otro tema importante: una de las características que tienen los empresarios familiares que perduran en el tiempo, además de una buena gobernanza, es el apetito emprendedor. Pero ese gen emprendedor no siempre se está trasladando de generación en generación.
¿Por qué?
El gen emprendedor es una de las cosas más difíciles de trasladar porque la compañía puede estar muy bien ordenada, pero las siguientes generaciones se van laxando con el tiempo, se van haciendo más acomodadas y van perdiendo esa tracción emprendedora. Entonces, también está en la cabeza de estas familias cómo hacer para que esta capacidad de emprendimiento no se pierda con los cambios generacionales.
¿Este panorama está empujando a las empresas a profesionalizarse? ¿Cómo debería organizarse ese proceso?
Claro. Si el liderazgo recae en un familiar, tiene que ser una persona bien preparada, con conocimiento del sector y una buena formación. Y si no recae en un familiar, tiene que haber un gerente general externo con las capacidades necesarias. Pero esto también es una responsabilidad del directorio, que es el principal órgano de gobierno de la empresa. Tener un directorio profesionalizado, con directores externos que aporten y que tengan claro cuál es su rol, ayuda a darle mayor profesionalismo y sostenibilidad a la compañía y a orientar al gerente general sobre hacia dónde debe crecer.
Luego está la junta general de accionistas, que es la familia y toma decisiones como la política de dividendos y la elección del directorio. Y, por encima de esta estructura, está el consejo familiar, que ayuda a definir el apetito de riesgo del grupo, los sectores en los que quiere participar y, en general, el gran norte de la familia para la empresa.
Sabiendo este contexto, ¿cómo llegan las empresas familiares peruanas a este último tramo del 2026 luego del clima electoral?
En general, los empresarios estamos súper optimistas con lo que se viene, no solamente para el periodo de cinco años, sino para los próximos diez años en general. Claro, hay una preocupación por los temas de inseguridad ciudadana, pero también sabemos que el país está lleno de potencialidades y espacios para trabajar.

¿Han calculado cuánto invertirán las empresas familiares en el corto plazo?
No tenemos una cifra consolidada de todas las empresas que hay en el país, que representan el 80% del tejido empresarial, pero observamos entre nuestros asociados que hay una mayor disposición a retomar proyectos que estaban un poco dormidos, así como a evaluar nuevas oportunidades de crecimiento. Para 2027, esperamos que temas de productividad, expansión, profesionalización y tecnología tengan un peso importante en sus decisiones.
¿Hay una tendencia más marcada sobre cómo lograrán el crecimiento en 2027? ¿Diversificación de negocios, mayor productividad o apuesta inorgánica?
Hay apetito de las empresas por diversificar, hay más interés por salir afuera, por exportar —y creo que no solo mirando mercados extensos—, y también creo que habrá un crecimiento inorgánico.
Hay que recordar que las empresas familiares están casi obligadas a crecer porque las familias crecen aritméticamente: hoy reparten entre cinco accionistas y, en algunos años, la distribución será entre diez.
¿Y cómo están logrando este proceso de crecimiento a nivel financiero?
Cuando asumí la presidencia de la Asociación, identificamos que, aunque había apetito de diversificación entre las compañías familiares, eran generalmente cerradas a encontrar socios estratégicos o nuevas herramientas financieras. Ahora hemos lanzado AEF Finance, enfocado en que conozcan procesos para financiar su crecimiento inorgánico, entrar al mercado de valores y capitales, o vender alguna unidad de negocio para financiar otra.
¿Trabajarán de la mano con Nuam?
El mercado de valores es un mercado interesante, pero todavía no tenemos una relación cercana con Nuam.
¿Qué sectores están priorizando las empresas para poder diversificarse?
Hay mucho trabajo en términos de cerrar la brecha de infraestructura e ingeniería, y me refiero desde puertos, aeropuertos, carreteras, agua y electricidad. Lógicamente, también continúa el interés por la agroindustria, minería y logística.
AEF tendrá sede en Arequipa
¿La Asociación planea tener alguna sucursal en regiones?
Ya tenemos algunos socios en provincias y ahora lo que estamos evaluando es tener sucursales en regiones. Esperamos que el próximo año podamos tener una sede en Arequipa.
¿Qué otros proyectos tienen en marcha?
En 2027 lanzaremos un libro recopilatorio con las historias de nuestros asociados.
¿Qué expectativa tienen de la nueva edición de EMA Empresas Familiares 2026? El 15 de octubre se realizará la premiación de las firmas ganadoras.
La alianza con PwC Perú y G de Gestión va viento en popa. El premio combina con éxito el crecimiento y el legado de las empresas familiares del país. Además, las experiencias de los ganadores sirven de referencia a otras empresas familiares del país. Por eso, desde la Asociación, como articuladores y plataforma, estamos trabajando mucho en sucesión, legado, gobernanza y sostenibilidad. Hemos lanzado programas como AEF Academy y AEF Experience que se complementan con nuestros comités de mujeres y regionalización.
Datos
- El premio Empresas Más Admiradas (EMA), organizado por Pwc Perú y G de Gestión, se lanzó por primera vez en Perú en 2012 con el objetivo de reconocer a aquellas compañías que destacaran por su visión, transformación, innovación y talento. En 2025, el premio se transformó para reconocer la trayectoria y legado de las empresas familiares peruanas.
- Los ganadores de la primera edición de EMA Empresas Familiares, realizada en 2025, fueron Grupo Gloria, REMS, María Almenara, Danper, Sistemas Analíticos, Grupo EFE y Sistemas Analíticos.

Coordinadora en la revista G de Gestión e integrante del podcast de economía y negocios 'Actualidad Latinoamericana'. Escribo sobre management, agricultura, tecnología y emprendimientos. Bachiller en Periodismo por la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Activa participante de los cursos del Centro Knight para el Periodismo en las Américas.








