
Las empresas de nuestro país están decididas a acelerar su vínculo con la inteligencia artificial (IA). Según el estudio “IA insights: adopción, inversión y desafíos para escalar valor″, elaborado por PwC Perú y la UTEC compartido con Gestión, el 79% de los CEO y ejecutivos de Tecnología y Finanzas ha incrementado el presupuesto para este fin.
El impulso intenta contrastar con un escenario actual menos amigable: apenas una de cada diez organizaciones ha integrado plenamente un modelo de gobernanza para ello; es decir, un conjunto de reglas, políticas, responsables y controles para aprobar, supervisar y usar la IA en línea con los objetivos. ¿Qué hace falta?
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La IA deja de ser una promesa
La adopción de la IA en el país ya ha superado la etapa meramente exploratoria. El estudio revela que el 64% de los profesionales la utiliza constantemente en sus labores diarias. En detalle, el 16% la emplea de forma estratégica para tomar decisiones, mientras que un 18% lo hace para analizar grandes volúmenes de información. Además, el 30% tiene un uso medio de esta herramienta.
Quienes están llevando la batuta en este cambio son, sobre todo, los jefes de equipo, que representan el 21%. A este grupo le siguen de cerca los directores y gerentes. Además, las cabezas de áreas como Tecnología, Datos, Operaciones y Gestión Financiera son las que más provecho le están sacando.
Alexander García, socio de Ciberseguridad y Consultoría Tecnológica de PwC Perú, explica por qué: “A nivel de jefatura y de supervisión intermedia, usan más [la IA] como una herramienta de productividad para lograr eficiencias en su rol, porque normalmente en ese perfil lo que hacen es supervisar, verificar, no hacen tanto trabajo detallado”.
En cuanto a las especializaciones, el experto comenta que Tecnología, Datos, Operaciones y Gestión Financiera comparten una característica: cuentan con abundancia de datos, con “volúmenes de información”, indica.
“También son áreas que, por naturaleza, siempre están buscando maximizar beneficios. [...] Si bien las áreas contables son equipos de back office, hay mucha presión para hacer con ellas mucha más actividad. Entonces, tienen el reto de hacer más con la misma gente”, añade.
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El año de la consolidación en Perú
Dentro de las organizaciones que han incrementado su presupuesto para la IA, destacan un 58% de la gran empresa (más de 1000 trabajadores) y resaltan cinco sectores (con aumentos por encima del 30%) como servicios financieros, ingeniería y construcción, salud, manufactura y minería.
Al respecto, García refiere que “cada sector se desenvuelve en un contexto bastante particular”: “El financiero está sujeto a una serie de regulaciones que le exige responder a la brevedad. [...] Así que usan la IA para poder responder a estas demandas. Sumado a ello, para llegar al consumidor final, se requiere de agentes inteligentes que puedan interactuar y darle al usuario una experiencia distinta mediante un agente protegido por IA”.
Continúa con la lista: “Minería ya viene trabajando en automatizadores de asistencia hace varios años. [...] Eso quiere decir poder reemplazar la función de determinadas operaciones con tecnología potencial. Por ejemplo, algunas utilizan un dron inteligente que vuela sobre todo el campo y que identifica si hay personas o no en el ramo de acción”.
Por el lado de la construcción, expone, se tienen que definir modelos para prevenir cualquier desviación que pueda impactar negativamente en la rentabilidad del proyecto.
Aunque cada sector parte de necesidades distintas, la agenda 2026 converge en un mismo patrón: fortalecer datos, gobernanza y alianzas como pilares para capturar valor con IA. La diferencia estará en qué tan rápido y con qué intensidad cada sector está avanzando para institucionalizar estas capacidades.

Disminución de costos: una meta clara
El estudio también muestra que el 32% de los encuestados que indicaron un incremento de inversión en IA estiman mejoras significativas (más de 10%) en ingresos y disminución de costos este año.
Vale mencionar que, hasta el momento, Servicios Financieros, Ingeniería y Construcción y Consumo Masivo son los sectores en los que la IA ya está generando este beneficio.
Pero más allá de adquirir tecnología, el 70% de las empresas que ha aumentado su presupuesto está priorizando la mejora en la gestión de datos. Otras acciones se enfocan en implementar marcos de gobernanza, políticas y controles (61%), fortalecer la infraestructura habilitadora (58%), formar alianzas estratégicas (55%) y crear unidades especializadas de IA (45%).
Aun así, solo el 33% se concentra exclusivamente en contratar nuevos perfiles, ya que la mayor parte prefiere la reestructuración de roles existentes (24%).
Decisión por tamaño de empresa
PwC Perú y UTEC hallaron que la pequeña y mediana empresa (menos de 1,000 colaboradores) refuerzan internamente el desarrollo de las capacidades. Es decir, optan por el reskilling: entrenan a su personal actual para mitigar la escasez de habilidades.
Hay incluso un dato crítico. Uno de cada cuatro colaboradores en este segmento reporta que su organización aún no ha definido cómo desplegarán las habilidades de IA. En esa línea, existe una mínima dependencia (solo 7%) de la adquisición de talento nuevo.
En cambio, la gran empresa se ve obligada a ser más diversa en sus estrategias porque sus necesidades técnicas son más complejas y requieren una combinación de capacitación y adquisición de nuevos perfiles. Aquí, García enfatiza en un elemento: “El talento va a marcar la diferencia entre una empresa que escala rápidamente y una que escala con lentitud”.

Los “pendientes” de la IA
A pesar de que todos los riesgos derivados de la IA se encuentran en una fase temprana de diagnóstico, el riesgo de ciberseguridad es un aspecto que sí presenta mayor “madurez”.
“Al ser la ciberseguridad una amenaza preexistente y familiar para las organizaciones, los riesgos de la IA en esta materia se pueden mitigar aplicando los protocolos tradicionales de defensa tecnológica”, se puede leer en el estudio.
En cuanto a las barreras, la falta de alineación estratégica y la falta de gobernanza de datos e IA superan a la falta de presupuesto. Al respecto, solo 10% de las empresas tiene un modelo de gobernanza de IA integrado. Esto apunta a que las corporaciones poseen los recursos económicos o están dispuestas a invertir; sin embargo, el verdadero freno es que aún no saben hacia dónde dirigir con estrategia la IA.


Redactora de Economía en Gestión. Periodista nacida en Piura, con ocho años de trayectoria profesional y experiencia en edición y corrección de textos.








