
El Enfen señaló que es probable la continuación de El Niño Costero de magnitud fuerte hasta abril del 2027, sin embargo, no descartó la magnitud extraordinaria, hacia finales del 2026. Por su parte, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), indicó que este alcanzaría su máxima intensidad entre agosto y noviembre de este año, llegando incluso a una categoría de “muy fuerte”.
El reporte "Estrategia Perú: El Niño entre la percepción del mercado y la resiliencia de los fundamentos”, elaborado por Renta 4 SAB, señaló que una eventual intensificación del FEN durante el segundo semestre del 2026 podría generar una corrección cercana al 12% en el índice Perú Select, en un periodo de seis a nueve meses.
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César Huiman, analista senior de Research de la firma, explicó que este ajuste respondería principalmente a un incremento temporal de la percepción de riesgo y no necesariamente a un deterioro estructural de los fundamentos del mercado peruano.
“El mercado suele descontar primero la incertidumbre y evaluar después la capacidad real de adaptación de las compañías. La evidencia histórica muestra que, en varios casos, la corrección de las acciones fue considerablemente mayor que el deterioro posteriormente observado en los márgenes operativos”, añadió.
¿Qué dice Nuam?
Al respecto, Julio Plácido, gerente comercial de corredores y fondos de Nuam, indicó que un aumento en la intensidad de El Niño sí tendría un impacto en las acciones de las empresas, sobre todo en sectores como retail, construcción y servicios.
Según análisis de eventos anteriores y consenso, un FEN fuerte-extremo restaría entre 1.1 y 2.0 p.p. al crecimiento del PBI 2026-2027, lo que presiona a la baja el múltiplo precio/utilidad agregada del índice, sobre todo en el segmento no primario ligado a consumo interno (retail, construcción, servicios), mencionó.
Esto significaría que “bajan las utilidades esperadas y sube la tasa de descuento/prima de riesgo que el mercado aplica, ambos efectos combinados tienden a reducir el precio objetivo de las acciones más expuestas al ciclo doméstico”, detalló Plácido.

Los sectores más sensibles
La experiencia de eventos como El Niño Costero de 2017 mostró que sectores como pesca, agricultura, transporte y comercio fueron de los más afectados, mientras que la reconstrucción impulsó posteriormente la actividad de construcción y materiales.
En la Bolsa de Valores, el efecto suele ser más visible en empresas directamente expuestas al fenómeno, mientras que las compañías mineras pueden verse menos afectadas.
Julio Plácido comentó que las empresas del segmento pesca serían unas de las más golpeadas. “La captura de anchoveta ya cae 74.7% interanual este 2026 y las exportaciones de harina de pescado bajan 32% en volumen. Algunas de la compañías del sector con exposición en el mercado local (ligadas a Austral/Exalmar) verían presión directa en ingresos”, refirió.
Asimismo, “el sector financiero tendría una exposición indirecta vía deterioro de cartera en zonas agrícolas y pesqueras del norte (Piura, Tumbes, Lambayeque, La Libertad), que concentran el riesgo”, añadió.
Panorama
Julio Plácido comentó que el consenso coincide en que el FEN es un shock transitorio, pero con rebote fuerte al año siguiente: la producción agrícola históricamente “más que se recupera” el año posterior al evento.
Para el mercado bursátil local, “en el mediano plazo podría darse una rotación sectorial más que una corrección generalizada, es decir, presión en los sectores pesca y agro de corto ciclo; sostenimiento en minería (precios altos de cobre y oro) y construcción; y una recuperación en 2027-2028 conforme se normalicen las condiciones climáticas y se ejecute gasto de reconstrucción”, anotó.
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Por su lado, César Huiman mencionó que, para los inversionistas de largo plazo, una corrección asociada principalmente a percepción y no a un deterioro permanente de las utilidades podría convertirse en una oportunidad de entrada.
“La clave será diferenciar a las compañías con exposición operativa directa de aquellas que cuentan con mitigantes estructurales y balances capaces de absorber la volatilidad”, concluyó el analista.
Asimismo, aclaró que un escenario de caídas cercanas en las acciones más expuestas requeriría no solo un Fenómeno de El Niño extraordinariamente intenso, sino también la coincidencia de otros factores, como una caída significativa de los precios de los metales, un deterioro macroeconómico o un aumento de la incertidumbre financiera global.

Licenciado en Comunicación y Periodismo en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC). Con más de 7 años de experiencia en prensa escrita y digital. Actualmente, se desempeña como redactor en Diario Gestión.







