
El gobierno de Keiko Fujimori oficializó el Acuerdo de Libre Comercio entre Perú y Hong Kong, así como los lineamientos que regirán como parte de este tratado.
De acuerdo con el documento publicado en el diario El Peruano, este acuerdo formaliza el establecimiento de una zona de libre comercio para promover la integración económica, contribuir al crecimiento y crear nuevas oportunidades para los trabajadores y negocios.
Con esto, se busca facilitar el comercio y la inversión reduciendo y eliminando las barreras con un marco legal y comercial predecible con reglas mutuamente ventajosas.
El acuerdo también reconoce el papel que juegan las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) en la generación de empleo e innovación, por lo que el acuerdo busca que este sector pueda aprovechar al máximo las nuevas ventajas del comercio bilateral.
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Como parte de estos objetivos se estableció la eliminación de los aranceles aduaneros, que son los impuestos que se pagan por ingresar mercancías de un territorio a otro.
“Cualquier producto peruano entra a Hong Kong sin pagar arancel desde el primer día. Perú desgravará por etapas. Algunas partidas arancelarias quedan libres de inmediato; otras bajan gradualmente en 5 años; y las más sensibles recién empiezan a reducirse en el año 4 y llegan a cero en el año 17”, indicó Katarzyna Dunin Borkowski, directora del Área de Tax de Caro & Asociados, en su cuenta de LinkedIn.
En ese sentido, según lo acordado, ninguno de los dos gobiernos podrá aumentar los aranceles existentes ni aplicar nuevos cobros a los productos del nuevo socio comercial.
Además de la reducción de impuestos, el acuerdo incluye facilidades para la admisión temporal de mercancías con una extensión del pago de aranceles si estas están destinadas a la reexportación en un plazo determinado o si no han sufrido modificaciones.
La importación también será libre de aranceles para las muestras comerciales de “valor insignificante”, así como para materiales de publicidad impresos. Esto facilitaría que las empresas promocionen sus productos en el exterior sin incurrir en sobrecostos administrativos.
El documento va más allá del comercio de bienes. Con este acuerdo ambos países se comprometen a iniciar conversaciones para facilitar el reconocimiento de la experiencia profesional al momento de registrar, autorizar o licenciar a un profesional del otro país, precisó Dunin Borkowski.
“El acuerdo alienta a colegios y reguladores a dialogar para reconocer títulos, licencias y registros. Abre la puerta a licencias temporales o por proyecto basadas en la licencia de tu país, sin examen escrito adicional”, indicó.
En este aspecto, añadió, se hace mención especial a ingeniería y arquitectura, apoyándose en los marcos de reconocimiento del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).







