
Una firma peruana, dedicada a la importación, comercialización y posventa de maquinaria, camiones, grúas y montacargas, apunta a alcanzar una facturación de US$80 millones en 2028 y proyecta cerrar 2026 con un incremento de 50% en ventas frente al año previo. El objetivo forma parte de un plan estratégico que la compañía trazó a fines de 2025. ¿Qué prepara para alcanzar esa nueva escala?
Se trata de Zapler, que busca dar un salto de escala. Bratzo Banich Montes, gerente general de Zapler, señaló que la compañía viene cumpliendo las metas trazadas para este año y espera que el último trimestre tenga un desempeño superior al de los tres primeros. El plan contempla, además, alcanzar mayores niveles de rentabilidad, por encima del crecimiento de ventas previsto para 2026.
La estrategia forma parte de un proceso de transformación iniciado en 2025.
Zapler es una de las tres empresas del grupo corporativo, junto con Mativ Rental, dedicada al alquiler de los equipos que comercializa Zapler, y TECPRO, enfocada en la capacitación de clientes. El proceso de corporativización comenzó con Zapler: los accionistas dejaron la operación diaria y pasaron al directorio, mientras Banich se incorporó como gerente general en agosto del año pasado.
“Zapler ha venido creciendo fuerte en los últimos años y querían darle, por su tamaño , otra visión y forma de hacer gestión en la para poder pegar el salto a cifras bastante más grandes de las que ha obtenido”, explicó Banich.

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¿Qué negocio está empujando las ventas de Zapler?
El negocio de camiones es actualmente el principal motor de crecimiento. La línea representa alrededor de 40% de las ventas y la proyección es que alcance aproximadamente 50% al cierre de 2026.
La firma también comercializa grúas, montacargas y tractores. Todas las líneas vienen creciendo frente al año anterior, aunque con diferentes ritmos.
En grúas, por ejemplo, donde Zapler trabaja con Palfinger, la empresa registra un crecimiento de doble dígito pese a partir de una posición consolidada en el mercado.
Y es que, según información de la firma, mientras el mercado de grúas creció alrededor de 25%, Zapler avanzó 58%. El ejecutivo atribuyó esta evolución a una mayor cercanía con sus clientes, que permitió ajustar las compras y mantener el stock de acuerdo con la demanda.

En camiones, Banich observó un escenario de mayor dinamismo. Según explicó, la demanda viene creciendo y las marcas de fabricación china están ganando presencia en el mercado peruano. Zapler busca aprovechar esta tendencia para ampliar su participación.
“Nosotros nos estamos subiendo a este crecimiento y quitándole bastante participación de mercado a nuestros competidores”, comentó Banich.
El crecimiento también alcanza negocios más especializados. Con SENNEBOGEN, marca de manipuladoras de chatarra, Zapler renovó por cuatro años un contrato con un cliente de Arequipa e incrementó el número de máquinas involucradas.
La adaptación de la oferta a las necesidades de los clientes es otro componente de la estrategia. Banich puso como ejemplo los tractores frutales: la marca que comercializa Zapler no tenía este producto dentro de su programación, pero la empresa detectó una demanda vinculada al crecimiento de la agroindustria peruana y trasladó el requerimiento al fabricante. El producto se encuentra en fabricación.
La diversificación también permite reducir la exposición a un solo sector. Las grúas tienen como principal mercado a la minería; los camiones atienden a transportistas que trabajan para distintas industrias; los tractores se dirigen al sector agrícola y los montacargas tienen una demanda transversal entre empresas con almacenes.

¿Dónde abrirá Zapler sus próximas sedes?
La expansión territorial es otro de los pilares del plan. En mayo, Zapler abrió un punto de venta y posventa en Huancayo, con especial foco en camiones y tractores. La operación avanza en línea con las expectativas de la empresa, aunque todavía atraviesa la curva natural de maduración de una nueva sede.
El siguiente mercado será Piura. La apertura está prevista para fines de 2026 o, como máximo, durante el primer trimestre de 2027. La ubicación del local está avanzada y la expectativa es alcanzar las metas establecidas en un máximo de seis meses desde el inicio de operaciones.
“Piura es una plaza igual o más importante inclusive que la ciudad de Trujillo”, señaló Banich.
La apuesta responde al crecimiento de la demanda que la empresa viene observando en el norte. Desde Trujillo, Zapler atiende a clientes de ciudades como Chiclayo y Piura, pero el incremento de operaciones llevó a evaluar una presencia directa en esta última ciudad.
El objetivo no es únicamente sumar locales. Zapler busca atender directamente a sus clientes y reducir la dependencia de terceros. Por ello, la empresa optó por instalar sucursales propias en mercados donde identifica suficiente demanda.
“Preferimos nosotros poner la cara directamente y montar una sucursal propia de Zapler en la ciudad”, explicó Banich.

Durante 2027, además, prevé abrir dos puntos adicionales en otras ciudades del país, aunque todavía no ha revelado cuáles serán. Banich también espera que la participación de las operaciones en provincias aumente con fuerza frente a Lima durante los próximos años.
La expansión estará acompañada por una nueva infraestructura logística. Entre octubre y noviembre, Zapler prevé poner en operación un almacén aduanero propio de 6,000 m², que permitirá centralizar la mercancía que llega al puerto antes de distribuirla a los clientes.
“Eso va a permitir traer nuestra mercancía a puerto y poder tenerla pues centralizada en un almacén aduanero propio de Zapler y poder atender mejor a nuestros clientes”, agregó Banich.
Cabe precisar que los 6,000 m² corresponden a una primera etapa. La empresa contempla incrementar esa capacidad en los próximos años mediante la adquisición de más metros cuadrados. Banich no reveló el monto de inversión destinado al proyecto.
¿Qué viene después del plan hasta 2028?
La hoja de ruta actual está concentrada en Perú. La prioridad es completar la expansión territorial y alcanzar la meta de US$80 millones de facturación en 2028.
Para ello, Zapler también está modificando su estructura de gobierno corporativo. En 2025, los accionistas dejaron la operación diaria y pasaron al directorio, que incorpora también directores externos. El órgano sesiona mensualmente y participa en comités específicos.
Según Banich, esta instancia permite que las gerencias no se concentren únicamente en el día a día y tengan una mirada adicional sobre las decisiones de mediano y largo plazo. El plan estratégico actual fue elaborado hacia fines de 2025 con apoyo de consultoría y participación del equipo gerencial y las jefaturas.
La compañía decidió elaborar su actual plan estratégico solo hasta 2028 debido a las oportunidades que identifica en el corto plazo. A inicios de 2027 prevé comenzar la elaboración de un nuevo plan, esta vez con un horizonte de al menos cinco años y una posible mirada hacia 2033.
La internacionalización podría formar parte de esa siguiente etapa. Por ahora, no existe un plan concreto para ingresar a otros mercados, pero la firma evalúa la posibilidad de poner un pie en otros países de la región una vez que complete su expansión nacional.
“Por lo menos hasta el 2028 el plan concreto es terminar la capilaridad en el país”, indicó Banich.
El crecimiento también enfrenta riesgos. Entre los factores que podrían afectar sus planes, Banich mencionó un eventual impacto fuerte del Fenómeno El Niño sobre las distintas industrias. Al mismo tiempo, señaló que este escenario podría generar oportunidades para atender las necesidades de empresas y del Estado con maquinaria para labores de recuperación.
En paralelo, Zapler prevé completar entre octubre y noviembre su proceso de certificación bajo la trinorma, como parte de sus esfuerzos de gestión, calidad y desempeño ambiental.
Así, el salto hacia los US$80 millones en 2028 no se plantea únicamente desde mayores ventas. La estrategia combina un mayor peso de los camiones, nuevas sedes propias, infraestructura logística y una transformación de la gestión, mientras la expansión internacional queda como una posibilidad para una etapa posterior.






